¿Que cambia en enero del 2024 en el Programa de Estudiantes Internacionales?

Recientemente, el Ministerio de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá anunció cambios en el programa de estudiantes internacionales, siendo lo más importante que a partir del primero de enero del 2024 los estudiantes internacionales van a tener que demostrar que tienen suficientes fondos económicos como para poderse mantener por un año mientras están estudiando en el país.

El monto de dinero aumenta drásticamente, puesto que hasta que finalice este año los estudiantes internacionales tienen que demostrar que tienen $10,000 CAD disponibles, además del dinero para pagarse la matrícula por un año y para pagarse el viaje a Canadá y de regreso a su país de origen. Deben demostrar que tienen todo ese dinero disponible en el momento que hacen la solicitud de visa. 

El cambio anunciado es que a partir del 1 de enero del 2024 ya no van a ser $10,000 dólares canadienses, sino que aumentan a $20,637 dólares. El Ministerio dice que este aumento es para la protección de los estudiantes internacionales, muchos de los cuales enfrentan dificultades económicas una vez están viviendo en Canadá.

El tema de los estudiantes internacionales ha estado en los medios de comunicación con mucha frecuencia en los últimos meses. Hay que recordar que en algún momento el ministro de vivienda, quien anteriormente fue ministro de Inmigración, culpó básicamente a los estudiantes internacionales por la falta de vivienda que está sucediendo a través de todo el país.

Las noticias siguieron con muchísima cobertura de que estaban yendo a los bancos de comida para poder tener sus alimentos, porque no tenían suficiente dinero con lo que trajeron más el dinero que pueden obtener trabajando, porque a los estudiantes internacionales que están estudiando un programa que confiere un título en una escuela pública se les permite trabajar. En estos momentos se les está permitiendo trabajar a tiempo completo, y algo que también anunció el ministerio es que lo podrán seguir haciendo hasta finales de abril del 2024. 

Lo que el gobierno sugiere es que existe el problema de que no tienen suficiente dinero para poderse alimentar bien y para vivienda, ya que muchos estudiantes están compartiendo cuartos entre dos, tres o cuatro personas, y que eso está sucediendo porque Canadá no ha cambiado el requisito de dinero exigido desde el año 2002.

Está bien que hayan hecho ese cambio, porque desde el 2002 hasta ahora son 21 años y obviamente ha habido un incremento enorme en el costo de vida, y es lógico que se haya aumentado esa cifra, pero no creo que debería haber sido incrementada tan drásticamente. Deberían haberlo hecho en etapas, llegando en algún momento a los $20,637, porque si bien esto va a proteger a algunos estudiantes que seguramente van a decir “no tengo el dinero, no me voy a poder mantener en Canadá, por lo tanto, no me voy”, también es cierto que va a excluir a muchísimos estudiantes o personas que quieren venir como estudiantes internacionales, dado que es un incremento sustancial.

Todos recordamos que el ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá, el MP Marc Miller, empezó con anuncios acerca de los cambios que pensaba hacer al programa de estudiantes internacionales en octubre del 2023. Durante la presentación de algunos de los cambios el ministro dijo que era necesario hacer estos porque muchos de los estudiantes internacionales que llegan son víctimas de fraude.

El fraude tiene distintas caras. Hay algunos estudiantes, como en el caso de los estudiantes de la India que empezamos a escuchar acerca de ellos en enero de este año, a quienes se les vendieron cartas de aceptación en instituciones y educacionales que eran falsas y que, al llegar a las escuelas en Canadá para asistir a sus clases, encontraron que no estaban registrados, que habían pagado muchísimo dinero a los reclutadores y que habían sido víctimas. Otro problema muy grande tiene que ver con los asesores de estudios, pues estos no son personas que están certificadas para hacer ese trabajo. Es decir, cualquier persona puede firmar un contrato con una institución educacional para llevarles estudiantes internacionales y a esa persona se le paga una comisión. 

En muchos de los casos estos asesores no tienen ningún conocimiento acerca de inmigración y les proponen todo tipo de cosas a las personas que se encuentran en sus países y desean venir a estudiar. Les dicen, por ejemplo, que si estudian un año, después de estudiar un año y de trabajar un año van a poder obtener la residencia permanente. Entonces les venden cualquier programa de estudios sin antes hacer una evaluación del perfil del estudiante y sin saber a ciencia cierta qué es lo que necesitan, si necesitan un año de estudio o dos años de estudio, o si necesitan trabajar un año solamente después de estudiar o si necesitan trabajar tres años.

En algunos casos, cuando son personas que ya son mayores, y cuando digo mayores estamos hablando de mayores de 29 años, supongamos una persona que tiene 35 años, lo más probable es que aun estudiando en Canadá no va a tener suficiente puntaje para calificar para la residencia permanente bajo los programas federales. Entonces en esos casos hay que planear muy bien lo que va a hacer ese estudiante. Es decir, lo más probable es que tenga que ir a estudiar a uno de los territorios del norte o a una de las provincias de la costa atlántica, y luego hacer un trámite por una nominación provincial ya que las nominaciones provinciales no son tan estrictas con el factor edad. Así, se puede tener a una persona que tenga 45 años que puede calificar para un programa en una de las provincias atlánticas, en las provincias centrales de Canadá o en los territorios del norte. 

Pero yo no veo que el gobierno hasta ahora haya tomado ninguna medida para parar este tipo de abusos, ya que si un asesor de estudios no está calificado, no puede estar diciéndole a las personas que vengan a Canadá, que estudien un año y que después van a tener la posibilidad de obtener la residencia permanente.

Diariamente vemos personas que llegan y que a pesar de que han invertido muchísimo dinero no van a calificar para la residencia permanente y van a tener que tomar más cursos o van a tener que encontrar un empleador que les dé un Labour Market Impact Assessment (LMIA) para que pueda seguir trabajando y acumulando puntaje.

Lo que ha hecho el ministro de inmigración con esta medida que anunció la semana pasada de aumentar el monto de dinero requerido sí es un paso adelante, porque algunos estudiantes si van a ser protegidos. Como dije antes, al saber cuál es el costo de vida en Canadá y al saber que necesitan un mínimo de 20,000 dólares para poder mantenerse en Canadá, van a quedarse en sus países y no van a venir a Canadá a sufrir hambre y a sufrir y no la falta de vivienda.

La recomendación para las personas que están pensando venir a estudiar a Canadá es que tienen que hacer su propio estudio acerca del costo de vida en la provincia donde vengan a vivir. Tienen que asegurarse de que tienen suficiente dinero para mantenerse por lo menos por los primeros seis meses de llegar, porque vemos con mucha frecuencia que esos 10,000 dólares que traen se les van en un par de meses porque la vivienda, dependiendo de la ciudad a que vayan a vivir, está carísima, los alimentos están carísimos, entonces deben ser selectivos, buscar los lugares donde el costo de vida no sea tan alto.

Y lo más importante es que si su objetivo final es venir a obtener la residencia permanente en Canadá, no se queden con el consejo de un vendedor de cursos, asegúrense de ponerse en contacto con un asesor de inmigración. Muchas de las entidades que tienen asesores de estudios o consultores de estudios, trabajan con abogados y con consultores de inmigración, y trabajan basándose en una estrategia que fue creada por el especialista en inmigración. 

Nunca se puede garantizar de que la residencia permanente va a ser obtenida por un estudiante internacional, pero sí va a tener mejores posibilidades de obtenerla que alguien que se viene a Canadá sin tener una estrategia clara de hacia dónde va en el futuro en cuanto a la obtención de la residencia.

Vilma C. Filici