Canadá anuncia nuevo plan migratorio para los próximos tres años

El ministerio de inmigración de Canadá anuncia nuevo plan migratorio para los próximos tres años

Canadá anuncia la llegada de un millón de inmigrantes para los próximos tres años

El Ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá, Ahmed Hussen, dio a conocer esta semana su plan migratorio para los próximos tres años, y el anuncio fue muy alentador para la comunidad inmigrante.

En Canadá, hace mucho tiempo se hacían estrategias migratorias para cinco años, pero se habían dejado de hacer, y ahora, el ministro Hussen la está implementando nuevamente dando a conocer cuáles son los números de inmigrantes que espera traer el gobierno durante los próximos tres años.

Muchos investigadores han estado diciendo que, para poder mantener la fuerza laboral canadiense joven, se debe traer por lo menos el uno por ciento de la población canadiense. Y en su anuncio, el ministro dijo que para finales del año 2020 este número se va a aproximar a dicho porcentaje.

Así, si se sigue este plan, para el año 2020 se va a estar trayendo a aproximadamente 340 mil inmigrantes por año. Para el año 2018 el número será de 310 mil nuevos inmigrantes (es decir 10 mil más que este año 2017, cuya meta es 300 mil), luego, para el 2019 serán 330 mil y para el año 2020 llegaríamos a 340 mil.

En el anuncio no solamente es positivo el número de inmigrantes, sino que también la división de las plazas para las distintas categorías de inmigración. Porque también cada año se va a aumentar el número de inmigrantes que vienen como trabajadores calificados. Para el 2018 se espera un promedio de 78,200 trabajadores calificados, y va a aumentar en aproximadamente cinco mil cada año en el 2019 y el 2020.

Un aspecto que me parece muy positivo y sin lugar a duda va a ser de mucho interés para la población, es que el programa de padres y abuelos va a subir en sus números. En el 2018 el número total será de entre 17 y 21 mil, lo que significa que se va a duplicar el número de padres y abuelos que pueden ser patrocinados para venir a Canadá, dado que hasta el 2015 el número era de 5 mil y luego fue duplicado por el nuevo gobierno, y durante los próximos tres años se va a volver a duplicar y se va a mantener entre 17 y 21 mil.

También se ha fijado el número para los refugiados, el cual se va a mantener entre 48 mil y 56 mil en los próximos tres años, mientras que el número de casos por razones humanitarios y compasión se va a conservar más o menos en las mismas cuotas que se tienen este año, que son entre 3,500 y 3,600.

Estos números indican que el ministro Ahmed Hussen está haciendo lo que tiene que hacer, porque Canadá tiene un problema muy grande de una población que se está avejentando, donde muchas personas se están retirando y se estarán retirando en los próximos años, dejando vacíos en términos de la fuerza laboral aquí en Canadá.

Actualmente se tiene el problema del envejecimiento de la población, pero también está el problema del poco número de nacimientos dentro de la sociedad canadiense en general, es decir que no se están teniendo hijos al promedio necesario para mantener una fuerza laboral suficiente para sostener la economía.

Durante su anuncio, el ministro dijo que el gobierno cree que los recién llegados desempeñan un papel vital en nuestra sociedad, sobre todo si se tiene en consideración que “Cinco millones de canadienses se jubilarán para el año 2035 y tenemos menos personas trabajando para apoyar a personas mayores y jubilados”.

Explicó que el año 1971 había 6,6 personas en edad de trabajar por cada persona de la tercera edad, pero que en el 2012 esa proporción había bajado a 4,2 por cada persona de la tercera edad. Y las proyecciones establecen que será de 2 a 1 para el año 2036, cuando casi el 100% del crecimiento de la población será el resultado de la inmigración (actualmente es alrededor del 75 por ciento).

Pero este reemplazo de la fuerza laboral canadiense a través de la migración se está planificado realizarla de forma paulatina y no de golpe como a muchas personas les gustaría ver, y es paulatino porque no se trata solamente de traer a las personas al país, sino que hay que tener la infraestructura necesaria para poder ayudarlas a que se establezcan. Hay que tener puestos de trabajo, vivienda, escuelas, todo tipo de servicios para ellos, y si se aumentara significativamente la inmigración de forma repentina, por ejemplo, en cien mil personas de un día para otro, sería muy problemático.

Una situación parecida se dio ya en Alberta, cuando esta provincia recibió cien mil personas en un año, provenientes tanto de fuera como de dentro del país, y al no estar la provincia preparada para ese flujo migratorio tuvieron muchísimos problemas.

En este sentido, yo creo que lo que está haciendo el gobierno es muy inteligente y a la vez muy práctico, ya que se están dando el tiempo necesario para asegurarse de que todas las condiciones se den para poder recibir una inmigración que represente el uno por ciento de la población canadiense.

Viendo estos números, queda claro que también se van a beneficiar las comunidades inmigrantes dado que más personas van a poder entrar al país, y particularmente con el aumento de las solicitudes para padres y abuelos, ya que la asistencia de estos a las familias jóvenes es esencial. Hay que recordar que la presencia de los padres y los abuelos le va a permitir a los residentes y ciudadanos que tengan niños pequeños el poder salir a trabajar sin tener que preocuparse de los pequeños, dado que los padres y los abuelos generalmente cumplen la función de ayudar a las familias jóvenes con la educación y el cuidado de los niños.

Además, el hecho de que se haya aumentado el número de trabajadores calificados, que incluye profesionales y mano de obra especializada, significa que más personas de nuestra comunidad van a tener plazas para poder llegar a Canadá.

En esta lógica, lo que quiero recordar a nuestros lectores que quieran traer a familiares y amigos, o que quieran ayudarles a llegar a Canadá, es que los conocimientos de inglés y francés son extremadamente importantes y que no ha habido cambio en eso. En este sentido, el mejor consejo que se puede dar es que si quieren inmigrar a Canadá tienen que ponerse a estudiar inglés o francés a un nivel avanzado, y que si pueden estudiar ambos idiomas tendrán mucho más puntaje y más seguridad de ser invitados a presentar su solicitud de residencia permanente en Canadá.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727
E-mail: [email protected]

Inmigración: ¿cuál es el problema con el proyecto de ley Bill-C23?

Inmigración: ¿cuál es el problema con el proyecto de ley Bill-C23?

Nuevo acuerdo con Estados Unidos pondría en peligro a algunos residentes permanentes canadienses

Una noticia muy importante que ha aparecido en los medios de comunicación durante los últimos días es la discusión que hay en este momento en el Parlamento Federal del Bill-C23, el cual ha sido introducido por el Ministro de Seguridad Publica Ralph Goodale, y que de ser aprobado va a dar mayores poderes a los oficiales migratorios de los Estados Unidos que operan desde suelo canadiense en las fronteras.
El hecho de que oficiales de inmigración estadounidense operen en suelo canadiense en las fronteras no es nada nuevo, es algo que ya ha estado sucediendo desde hace más de 60 años, según dijo el mismo Ministro de Seguridad Pública.
De hecho, en el aeropuerto internacional de Toronto hay agentes de inmigración estadounidenses que están haciendo el chequeo de las personas que van de entrada a Estados Unidos. Lo que va a suceder ahora es que va a haber más zonas en las cuales van a estar los agentes de Inmigración estadounidense haciendo el chequeo de las personas que quieren entrar a los Estados Unidos. Pero, además, de ser aprobada la nueva legislación, esta puede traer consigo problemas para los canadienses, y particularmente para los residentes permanentes.
Por ejemplo, en este momento, si una persona que está tratando de entrar a los Estados Unidos decide que no quiere contestar las preguntas que le hace el oficial de inmigración de los Estados Unidos y que no quiere someterse al trato de éste, el viajero simplemente puede decir que retira su pedido de entrada a los Estados Unidos y se puede retirar sin ningún problema.
Pero con la nueva legislación, al negarse a contestar las preguntas al agente migratorio estadunidense, la persona puede incluso ser detenida dados los nuevos poderes que tendrán estos oficiales de inmigración operando en suelo canadiense. Estos oficiales incluso van a tener el poder de revisar el cuerpo de la persona si hay sospechas de que están llevando algo escondido, situación que antes no podían hacer dado que los únicos autorizados para hacerlo eran los oficiales de inmigración canadiense.
Pero con la nueva legislación, si los oficiales de inmigración canadienses deciden que no es necesario revisar el cuerpo del viajero y por lo tanto no lo quieren hacer, los oficiales de Estados Unidos van a tener la autoridad para hacerlo ellos mismos. También tendrán el poder de portar armas en los aeropuertos.
Otro de los aspectos controversiales de la nueva legislación es que los oficiales de inmigración estadounidense operando en suelo canadiense van a poder impedir el ingreso de los ciudadanos y residentes canadienses a Canadá.
En estos momentos, si una persona llega al puerto de entrada canadiense y ha estado fuera del país más del tiempo permitido por ley (que son tres años en un periodo de cinco años), es decir que si la persona estuvo fuera del país más de tres años en cinco años, un oficial de inmigración canadiense puede escuchar su caso y, si decide que hay razones de humanidad y compasión por las cuales se quedó fuera del país más del tiempo permitido por la ley, el oficial puede dejarlo entrar sin quitarle la residencia permanente.
También, si el oficial de inmigración cree que la persona ya perdió su residencia permanente por el hecho de haberse quedado fuera del país más del tiempo permitido, dado que es un residente permanente le tiene que permitir la entrada a Canadá. Obviamente va a escribir un reporte diciendo que la persona perdió la residencia permanente, pero ésta podrá entrar a Canadá y presentar una apelación ante la Corte de Apelaciones de Inmigración.
De ser aprobada la nueva legislación, el problema va a ser que, si enfrenta a un oficial de inmigración estadounidense, éste va a poder negarle la entrada a Canadá, con lo que va a perjudicar el estatus de inmigración canadiense de esa persona.
Otra situación por la que los críticos están muy preocupados es por todo lo que está sucediendo en los Estados Unidos con las políticas migratoria del presidente Donald Trump.
Hay que recordar que estas medidas comenzaron a discutirse en el año 2011 entre el Primer Ministro Stephen Harper y el presidente Barack Obama, y partes del tratado se han ido implementando de a poco. El tema de, lo volvieron a discutir en marzo del 2015 y se habló de esta posibilidad de hacer el chequeo en cada país, en los pasos fronterizos donde hubiera personas o productos entrando a cualquiera de los dos países.
En ese momento, bajo el gobierno de Obama, la situación de muchas personas de distintos países en los Estados Unidos no era la misma que es hoy en día. Porque hoy se ha visto la prohibición de viajar que impuso Trump a los ciudadanos de siete países específicos, y aunque las cortes han puesto un alto a esa prohibición, de todas maneras, Trump le dio licencia a las personas y a los oficiales de inmigración de actuar de manera racista en contra de ciudadanos de ciertos países.
Hemos visto por ejemplo el caso de una familia de Quebec que no era ni siquiera de uno de los pises que estaba en la prohibición de entrar a los Estados Unidos, pero que si eran musulmanes. En el puerto de entrada un oficial de inmigración estadounidense les preguntó sobre su religión y sobre la opinión que ellos tenían del presidente de los Estados Unidos, y les prohibió la entrada.
En ese sentido, aunque el tratado diga que se van a respetar las leyes canadienses dentro del suelo canadiense, y que se va a respetar la Carta de Derechos y Responsabilidades del Ciudadano, no tenemos ninguna garantía de que así va a ser, y tampoco se puede controlar el abuso de poder en el que pudieran incurrir los oficiales migratorios estadounidenses.
Ante esta situación, lo que se debe hacer es cabildear y pedir al gobierno de Canadá que se hagan modificaciones a esta ley. Ya pasó la primera lectura, pero tiene que pasar la segunda y tercera y después debe ir al Senado antes de que sea proclamada ley, por lo que en estos momentos deberíamos estar escribiéndole a nuestros miembros del Parlamento diciéndoles que definitivamente deben hacerle cambios a esta normativa, la cual no puede ser implementada de la forma en que fue escrita puesto que ha habido muchos cambios negativos en el trato de los inmigrantes desde que se inició esta cooperación de seguridad en la frontera De Estados Unidos y Canadá.

 

Una noticia muy importante que ha aparecido en los medios de comunicación durante los últimos días es la discusión que hay en este momento en el Parlamento Federal del Bill-C23, el cual ha sido introducido por el Ministro de Seguridad Publica Ralph Goodale, y que de ser aprobado va a dar mayores poderes a los oficiales migratorios de los Estados Unidos que operan desde suelo canadiense en las fronteras.
El hecho de que oficiales de inmigración estadounidense operen en suelo canadiense en las fronteras no es nada nuevo, es algo que ya ha estado sucediendo desde hace más de 60 años, según dijo el mismo Ministro de Seguridad Pública.
De hecho, en el aeropuerto internacional de Toronto hay agentes de inmigración estadounidenses que están haciendo el chequeo de las personas que van de entrada a Estados Unidos. Lo que va a suceder ahora es que va a haber más zonas en las cuales van a estar los agentes de Inmigración estadounidense haciendo el chequeo de las personas que quieren entrar a los Estados Unidos. Pero, además, de ser aprobada la nueva legislación, esta puede traer consigo problemas para los canadienses, y particularmente para los residentes permanentes.
Por ejemplo, en este momento, si una persona que está tratando de entrar a los Estados Unidos decide que no quiere contestar las preguntas que le hace el oficial de inmigración de los Estados Unidos y que no quiere someterse al trato de éste, el viajero simplemente puede decir que retira su pedido de entrada a los Estados Unidos y se puede retirar sin ningún problema.
Pero con la nueva legislación, al negarse a contestar las preguntas al agente migratorio estadunidense, la persona puede incluso ser detenida dados los nuevos poderes que tendrán estos oficiales de inmigración operando en suelo canadiense. Estos oficiales incluso van a tener el poder de revisar el cuerpo de la persona si hay sospechas de que están llevando algo escondido, situación que antes no podían hacer dado que los únicos autorizados para hacerlo eran los oficiales de inmigración canadiense.
Pero con la nueva legislación, si los oficiales de inmigración canadienses deciden que no es necesario revisar el cuerpo del viajero y por lo tanto no lo quieren hacer, los oficiales de Estados Unidos van a tener la autoridad para hacerlo ellos mismos. También tendrán el poder de portar armas en los aeropuertos.
Otro de los aspectos controversiales de la nueva legislación es que los oficiales de inmigración estadounidense operando en suelo canadiense van a poder impedir el ingreso de los ciudadanos y residentes canadienses a Canadá.
En estos momentos, si una persona llega al puerto de entrada canadiense y ha estado fuera del país más del tiempo permitido por ley (que son tres años en un periodo de cinco años), es decir que si la persona estuvo fuera del país más de tres años en cinco años, un oficial de inmigración canadiense puede escuchar su caso y, si decide que hay razones de humanidad y compasión por las cuales se quedó fuera del país más del tiempo permitido por la ley, el oficial puede dejarlo entrar sin quitarle la residencia permanente.
También, si el oficial de inmigración cree que la persona ya perdió su residencia permanente por el hecho de haberse quedado fuera del país más del tiempo permitido, dado que es un residente permanente le tiene que permitir la entrada a Canadá. Obviamente va a escribir un reporte diciendo que la persona perdió la residencia permanente, pero ésta podrá entrar a Canadá y presentar una apelación ante la Corte de Apelaciones de Inmigración.
De ser aprobada la nueva legislación, el problema va a ser que, si enfrenta a un oficial de inmigración estadounidense, éste va a poder negarle la entrada a Canadá, con lo que va a perjudicar el estatus de inmigración canadiense de esa persona.
Otra situación por la que los críticos están muy preocupados es por todo lo que está sucediendo en los Estados Unidos con las políticas migratoria del presidente Donald Trump.
Hay que recordar que estas medidas comenzaron a discutirse en el año 2011 entre el Primer Ministro Stephen Harper y el presidente Barack Obama, y partes del tratado se han ido implementando de a poco. El tema de, lo volvieron a discutir en marzo del 2015 y se habló de esta posibilidad de hacer el chequeo en cada país, en los pasos fronterizos donde hubiera personas o productos entrando a cualquiera de los dos países.
En ese momento, bajo el gobierno de Obama, la situación de muchas personas de distintos países en los Estados Unidos no era la misma que es hoy en día. Porque hoy se ha visto la prohibición de viajar que impuso Trump a los ciudadanos de siete países específicos, y aunque las cortes han puesto un alto a esa prohibición, de todas maneras, Trump le dio licencia a las personas y a los oficiales de inmigración de actuar de manera racista en contra de ciudadanos de ciertos países.
Hemos visto por ejemplo el caso de una familia de Quebec que no era ni siquiera de uno de los pises que estaba en la prohibición de entrar a los Estados Unidos, pero que si eran musulmanes. En el puerto de entrada un oficial de inmigración estadounidense les preguntó sobre su religión y sobre la opinión que ellos tenían del presidente de los Estados Unidos, y les prohibió la entrada.
En ese sentido, aunque el tratado diga que se van a respetar las leyes canadienses dentro del suelo canadiense, y que se va a respetar la Carta de Derechos y Responsabilidades del Ciudadano, no tenemos ninguna garantía de que así va a ser, y tampoco se puede controlar el abuso de poder en el que pudieran incurrir los oficiales migratorios estadounidenses.
Ante esta situación, lo que se debe hacer es cabildear y pedir al gobierno de Canadá que se hagan modificaciones a esta ley. Ya pasó la primera lectura, pero tiene que pasar la segunda y tercera y después debe ir al Senado antes de que sea proclamada ley, por lo que en estos momentos deberíamos estar escribiéndole a nuestros miembros del Parlamento diciéndoles que definitivamente deben hacerle cambios a esta normativa, la cual no puede ser implementada de la forma en que fue escrita puesto que ha habido muchos cambios negativos en el trato de los inmigrantes desde que se inició esta cooperación de seguridad en la frontera De Estados Unidos y Canadá.
Vilma Filici

Tras las políticas de Donald Trump, ¿Qué debe hacer Canadá?

Tras las políticas de Donald Trump, ¿Qué debe hacer Canadá?

Gobierno debe tomar medidas especiales para ayudar a la comunidad inmigrante

“A aquellos que huyen de la persecución, el terror y la guerra, los canadienses les darán la bienvenida, independientemente de su fe. La diversidad es nuestra fuerza #WelcomeToCanada”.

Hasta el momento en que me senté a escribir esta columna, este fue el mensaje enviado por el Primer Ministro de Canadá en relación a la suspensión de entrada a Estados Unidos de los refugiados sirios y la suspensión de entrada de ciudadanos de 7 países musulmanes. El mundo entero ha reaccionado a la orden presidencial que por cierto fue muy mal implementada.

La confusión y temor reinó durante todo el día sábado 28 de enero. En un momento parecía que a todos los ciudadanos de los países en la lista que tuvieran doble ciudadanía se les negaría la entrada a los Estados Unidos. Por suerte, este punto se clarificó en la noche de ese mismo día y quedó claro que los ciudadanos canadienses con doble ciudadanía sí podrían entrar a Estados Unidos. De no ser así, nuestro ministro de Inmigración Refugio y Ciudadanía tendría vetada la entrada a ese país por que proviene de Somalia, país que está en la lista y es musulmán.

Parece que Trump no hizo la preparación necesaria chequeando la legalidad de su orden con el Departamento de Justicia de su gobierno, no hizo partícipe de su decisión al Departamento de Defensa ni a ningún otro ente gubernamental. Como hemos visto, su orden presidencial ha provocado protestas a nivel mundial y en su propio gobierno.

La fiscal del país fue destituida de su cargo porque se negó a defender la orden presentada por Trump por ser inconstitucional. Gobernadores y jefes de la policía de diversos estados están en contra de la orden y lo han dicho públicamente. La vida de muchas personas está en peligro ya que han quedado desplazadas por el mundo en camino a Estados Unidos.

Muchas organizaciones le están pidiendo al primer Ministro Canadiense que tome medidas especiales para ayudar a los desplazados y específicamente se le está pidiendo al gobierno canadiense que quite el Tratado del Tercer País Seguro para que la gente afectada pueda pedir refugio en la frontera. El tratado entró en vigencia en el 2004 y básicamente prohíbe a personas que se encuentran en Estados Unidos cruzar por tierra y pedir refugio en Canadá y viceversa, es decir que las personas que se encuentran en Canadá tampoco pueden cruzar y pedir refugio en los Estados Unidos.

El tratado tiene una serie de excepciones. Por ejemplo, personas que se encuentran en Estados Unidos y tiene familiares mayores de 18 años en Canadá, niños menores de edad, personas que entran por aeropuerto, por barco o personas que no tienen ciudadanía de ningún país y que están llegando sin estatus a Canadá. También hay una excepción para personas que logran entrar a Canadá lo que al estar dentro de Canadá pueden presentarse a una oficina de inmigración y pedir refugio.

El tweet de Justin Trudeau, si bien es muy apreciado, no es suficiente. A pesar de que Canadá y Estados Unidos son países amigos y hay tratados y comercio entre ellos, Canadá no puede hacer oído sordo de los abusos a los derechos humanos que están siendo cometidos, el racismo y la xenofobia que las medidas tomadas por Trump han sembrado particularmente cuando estas han cruzado la frontera y han instigado el ataque a la comunidad musulmana de Canadá.

El ataque a la mezquita en Montreal, donde 6 personas fueron ejecutadas por un vehemente admirador de Trump, es un ejemplo claro de por qué las acciones del presidente no pueden ser toleradas y de por qué Canadá debe tomar medidas para ayudar a las personas que están siendo desplazadas por ese país.

En mi análisis, no creo que la cancelación del Tratado del Tercer País Seguro sea en estos momentos la solución, porque Canadá no puede abrir la frontera sin estar preparados para recibir a los miles de personas que seguramente cruzarían a pedir refugio en Canadá. Pero sí creo que se podría crear un programa especial que le permita a las personas que han sido seleccionadas por el gobierno de Estados Unidos, que fueron investigadas y que luego quedaron sin la opción de viajar, para traerlos a Canadá.  Canadá tiene una historia desde los años 50 de crear programas especiales para ayudar a los desplazados del mundo. El último grupo que fue traído fueron los refugiados de siria, quienes irónicamente están en la lista de Trump.

El ex Ministro de Inmigración del gobierno anterior tuvo una buena idea. Él dijo que se les debería dar un permiso especial por razones humanitarias y de compasión a las personas que se encuentran desplazadas. Esto permitiría que después de permanecer en el país por un tiempo específico puedan eventualmente recibir la residencia.

La crítica de Inmigración del NDP, Jenny Kwan, también planteó algo muy interesante: que el gobierno canadiense eleve el límite establecido para los refugiados patrocinados privadamente y que establezca un proceso para tramitar de forma rápida las solicitudes de refugio de los Estados Unidos.

Otras opciones serían permitir que las personas que tengan familia en Canadá puedan llegar al país por medio de un patrocinio de familia, y en este caso no hablo solamente de la comunidad musulmana, sino que también de las personas que se encuentra ya en Estados Unidos de manera indocumentada y que están en peligro de ser arrestadas y deportadas.

Estados Unidos tiene recursos humanos que son buscados por el gobierno canadiense. Personas con estudios, con experiencia laboral y con muy buen inglés que están en riesgo de ser deportadas a sus países de origen.

Hace poco hablé con un joven indocumentado que tiene un inglés perfecto, dos licenciaturas y un trabajo en computación que sin lugar a dudas sería una ganancia para Canadá. Tiene a sus padres y hermanos en Canadá, quienes quieren reunificarse y están dispuestos y preparados para recibirlo y ayudarlo con el asentamiento. Recibirlo en Canadá, aparte de ser un acto de reunificación y un acto muy humano, sería también muy beneficioso para el país, porque seguramente podrá contribuir de forma positiva a la economía canadiense.

Vilma Filici

Estos fueron los cambios positivos en Inmigración Canadá durante el 2016

Estos fueron los cambios positivos en Inmigración Canadá durante el 2016

El año pasado dejó un saldo esperanzador en materia migratoria en Canadá. Entérate aquí de los cambios que ya son efectivos en el 2017

Estamos a pocos días de haber iniciado el 2017, un año para el cual hay muchas expectativas de cambios favorables en el sistema de inmigración canadiense. Y haciendo una evaluación del año pasado, debo reconocer que ha habido muchos cambios positivos.

El año 2016 comenzó con el aumento de 5,000 plazas para los patrocinios de padres y abuelos. La cuota anterior era de cinco mil y se ha aumentado a 10,000. Así como los cambios al programa de patrocinio de padres y abuelos fue el primer cambio del año pasado, éste también fue el tema que culminó el año y dio paso al primer cambio que entró en vigor en el 2017.

A raíz de los problemas que tuvieron lugar con la entrega de los procesos de patrocinio de padres y abuelos el 4 de enero del 2016, algunos medios de comunicación concluyeron que el patrocinio de padres y abuelos se había convertido en “inmigración por courier”. O sea que no se procesaban los casos que tuvieran méritos o necesidad, sino los casos cuyos couriers eran más eficientes en llevar los paquetes a inmigración antes de que se llenara la cuota anual.

Dada esta problemática, a partir del 3 de enero de este año, las personas interesadas en patrocinar a sus padres o abuelos tienen que notificar al gobierno de su intención, la cual hará parte de una base de datos con la que se hará un sorteo, y sólo las personas que salgan favorecidas en dicho sorteo podrán iniciar formalmente el trámite de patrocinio. Es importante destacar que este cambio afecta sólo el proceso inicial, ya que por ahora los requisitos legales en términos financieros siguen siendo los mismos.

Otra área que jugó un papel importante en el tema migratorio el año pasado fue la de refugio, y no sólo dentro de Canadá, sino que prácticamente en todo el mundo, ya que el programa de reasentamiento de refugiados fue visto como ejemplo a seguir por muchos países. El Ministro de Inmigración, Ciudadanía y Refugio, John Macallum, fue invitado a dar charlas sobre el programa canadiense de refugio en diversos países que quieren seguir el ejemplo, pero irónicamente, para el 2017 el número de refugiados que se piensa traer al país ha bajado radicalmente y esas plazas serán asignadas para los inmigrantes bajo las clases económicas.

A nivel nacional se recibieron un poco más de 25,000 refugiados sirios, y, por otra parte, el gobierno implementó dos decisiones de la Corte Federal que han tenido un impacto importante en las personas que piden refugio estando en Canadá. Uno de estos cambios es darle beneficios de salud a todos los solicitantes de refugio, y el otro, se les dio el derecho a apelar ante la Corte de Apelaciones de Refugio a las personas que provengan de países designados como países seguros, como es el caso de los refugiados de Chile y de México.

También, el nuevo gobierno realizó una serie de consultas en relación al número y tipo de inmigrantes que necesita el país. No sólo el Ministro de Inmigración viajó a través del país efectuando estas consultas, sino que también el Comité Parlamentario sobre Inmigración escuchó argumentos y presentaciones de parte de grupos que trabajan diariamente con refugiados e inmigrantes, en relación a los cambios que se deben hacer. Algunas de las sugerencias que recibieron ya se han puesto en práctica, y muchas otras, que son cambios de fondo, serán anunciadas e implementadas en los próximos meses.

Una de las que ya se está implementando es la eliminación de la política “Cuatro adentro, cuatro afuera” para los trabajadores extranjeros temporales, la cual los obligaba a permanecer en sus países de origen durante cuatro años después de haber trabajado un máximo de cuatro años en Canadá, para poder participar nuevamente en el programa. Sin embargo, todavía está pendiente que a estos trabajadores temporales, y a otros no calificados, se les permita solicitar la residencia permanente en el país.

El Ministro de Inmigración, Ciudadanía y Refugio anunció a finales de noviembre que el número de inmigrantes para el 2017 será de 300,000; lo cual, de acuerdo a mis cálculos, significa un aumento de unos 25,000 inmigrantes si tomamos en cuenta que ya no vendrán los 25,000 refugiados sirios y que en su lugar vendrán personas bajo la categoría económica.

El año pasado también se implementó el eTA o Autorización Electrónica de Viaje, un documento que deberá ser obtenido por toda persona que provenga de países cuyos ciudadanos no requieren visa de turista para llegar a Canadá. También se le quitó el requisito de visa a los ciudadanos búlgaros y a los mexicanos.

Si bien los cambios que se anunciaron y que ya se están implementando en mi opinión no son suficientes, debo reconocer que el sistema migratorio se está moviendo hacia adelante. Hubo cambios al sistema de procesamiento Express Entry y ahora los estudiantes internacionales tendrán de 15 a 30 puntos adicionales dependiendo de lo que estudien en Canadá. Los trabajadores temporales que estén trabajando bajo la autoridad de un programa derivado de uno de los tratados de libre comercio recibirán de 50 a 200 puntos adicionales dependiendo del trabajo que desarrollen en el país, y esperamos que en el 2017 se dé puntaje adicional a las personas que tengan familiares en Canadá y que bajen el puntaje total, ya que sería la única forma para que profesionales y mano de obra especializada que se encuentra en su país de origen pueda recibir puntaje suficiente como para poder iniciar un trámite de residencia. El sistema en este momento excluye a las personas que están fuera de Canadá.

También, para los patrocinios de parejas, ya sean personas legalmente casadas, pareja en unión libre o pareja en una relación conyugal (ya que son tres categorías distintas), el Ministro anunció cambios en los tiempos de procesamiento que agilizan los procesos permitiendo que las familias se reunifiquen en Canadá para continuar o comenzar sus vidas de familia.

Aún estamos esperando la eliminación de la residencia condicional para las personas que llegan patrocinadas por sus parejas en estas tres categorías, y tenemos la esperanza de que el gobierno haya escuchado las propuestas hechas durante el periodo de consulta con respecto a la sección 117 (9) (d) de los reglamentos, por medio de la cual queda excluido cualquier dependiente que no se haya hecho los exámenes médicos en el momento que su sponsor “want to be” procesó su residencia.

Si bien el 2016 arrancó y terminó bien, aún hay mucho que cambiar para que las leyes de inmigración sean justas e incluyentes. Esperemos entonces que en el 2017 veamos no sólo los cambios que se prometieron durante la campaña electoral, sino que también muchos de los cambios que se le han pedido al gobierno durante el periodo consultivo. De no ser así, será responsabilidad de cada uno de nosotros el alzar nuestras voces y exigir que esos cambios sean implementados.

Vilma Filici

Departamento de Inmigración de Canadá nunca pide dinero por teléfono

Departamento de Inmigración de Canadá nunca pide dinero por teléfono

Sepa que información nunca dar por teléfono a supuestos “oficiales” canadienses de Inmigración

Hace varios meses escribí esta columna, y la estoy publicando de nuevo porque recientemente he estado recibiendo llamadas tanto de clientes actuales como de ex clientes, preguntándome el motivo por el cual el Departamento de Inmigración y Ciudadanía los está llamando para preguntarles información personal.

En el caso de las personas cuyos casos ya han sido concluidos, la respuesta es bien simple: no hay absolutamente ningún motivo para que el Departamento de Inmigración los esté llamando solicitándoles ese tipo de información.

En el caso de personas que aún están realizando sus procesos migratorios, hay ocasiones en que los oficiales de Inmigración llaman para confirmar si el cliente efectivamente está residiendo con la persona que lo está patrocinando, así como también pueden llamarlo para que envíe información adicional.

Pero un Oficial de Inmigración nunca va a llamar preguntando el nombre completo de la persona, fecha de nacimiento, número de seguro social, dirección, nombre de la madre, nombre y código para servicios en línea, número de licencia de conducir, número de identificación personal (PIN), detalles de tarjetas de crédito (número, fecha de vencimiento o los tres números de seguridad), información de cuentas de banco o número de pasaporte.

Los oficiales de inmigración no pueden pedir esta información porque la mayoría de ella ya aparece en el expediente que tienen y por lo tanto no hay razón para que se la estén solicitando por teléfono.

Precisamente debido a la proliferación de este tipo de llamadas, el 30 de junio del 2015 el Departamento de Ciudadanía e Inmigración público una advertencia sobre llamadas telefónicas fraudulentas, que son aquellas en las cuales personas inescrupulosas llaman a diversos números telefónicos haciéndose pasar por oficiales de inmigración. Hoy en día también han puesto una advertencia en el call centre (1888 242 2100).

Quienes llaman lo hacen para pedir información adicional que supuestamente es requerida para completar su archivo en el Departamento de Inmigración, o también más directamente pueden pedir una suma de dinero para supuestamente evitar que la persona sea deportada.

Tratan también de asustar a la persona citando leyes que supuestamente ésta violó, y los amenazan con orden de arresto, cárcel, pérdida de estatus migratorio y deportación si no pagan.

Las personas afectadas pueden ser ciudadanos, residentes permanentes o personas con cualquier otro tipo de estatus o en proceso de obtener alguno, pues los delincuentes utilizan información pública para asustar a quien atiende su llamado telefónico.

Una de las técnicas más utilizadas es decirle a la persona afectada que necesitan información adicional en su archivo dado que las leyes han cambiado, y que si no hacen la actualización de la información de forma inmediata corren el riesgo de ser deportados o rechazados.

Si en un dado caso el inmigrante que recibe la llamada replica que él es ciudadano y que por lo tanto no lo pueden deportar, los delincuentes le pueden “explicar” que una nueva legislación aprobada recientemente le da autoridad al gobierno para deportar de inmediato a quienes no sean ciudadanos canadienses por nacimiento y que por tanto cuenten con doble nacionalidad.

Obviamente información como esta hace sentido en muchas personas dada la gran discusión que hubo recientemente a través de los medios de comunicación en relación a la aprobación, a finales del mes de mayo del 2015, de la conocida como Ley Antiterrorista. Esta legislación efectivamente le da facultades al gobierno para revocar la ciudadanía de los canadienses con doble nacionalidad que sean condenados por espionaje, traición o terrorismo.

Pero si usted recibe alguna llamada de este tipo tenga por seguro que quien lo llama no es ni por asomo un oficial del Departamento de Inmigración, sino que más bien un delincuente que está tratando de quitarle dinero.

En casos cuando piden información, es para robo de identidad, con lo cual los criminales pueden usar la información de las personas para tener acceso a sus cuentas de banco, o abrir una, transferir el balance de dinero de la cuenta y quedarse con este, hacer solicitudes de préstamo, de tarjetas de crédito y otros servicios usando su nombre, hacer compras. También, obtener pasaporte o recibir beneficios del gobierno.

Obviamente esto puede ocasionarle grandes problemas a la persona cuya identidad sea usada para propósitos delictivos.

En este sentido, si usted recibe una llamada sospechosa, si tiene dudas de que quien lo está llamando sea verdaderamente un oficial de Inmigración, puede decirle al supuesto oficial que antes de responder ninguna pregunta va a confirmar que quien está llamando efectivamente representa al Departamento de Inmigración. Así, puede entonces cortar y llamar al teléfono de información de inmigración, que es el 1-888-242-2100, y preguntar si efectivamente un oficial lo está llamando, y de ser así, pedir que lo vuelvan a llamar.

Pero si lamentablemente no se percató de que la llamada era un fraude y dio la información, debe asegurarse de controlar todas sus cuentas, incluyendo las tarjetas de crédito. También debe reportarlo a la policía, a las instituciones financieras, compañías de tarjetas de crédito y a los burós de crédito (Equifax Canada: 1800-465-7166 y Trans Union Canada: 1877-525-3823).

Otras advertencias para prevenir el robo y el uso de identidad son no responder a correos electrónicos no solicitados, no responder a llamadas telefónicas que traten de obtener información personal, no llevar toda la documentación en su billetera sino que llevar lo absolutamente necesario, revisar periódicamente sus reportes de crédito, sus estados de cuenta del banco y de tarjetas de crédito, y reportar cualquier irregularidad inmediatamente a las instituciones respectivas.

También, durante las transacciones es más seguro que sea usted quien pase su tarjeta en la maquina a que lo haga el cajero, nunca pierda de vista su tarjeta de crédito, téngala siempre en su mano, y cubra siempre su número de identificación personal cuando esté usando una tarjeta de débito o de crédito en un cajero.

Memorice todos sus números de identidad para pagos con tarjeta, nunca los escriba en las mismas tarjetas, y familiarícese con los ciclos de cobro para todos sus pagos.

Recuerde también que los basureros son una mina de oro para los ladrones de identidad, y por tanto asegúrese de romper cualquier documento personal o financiero antes de tirarlo en la basura.

Si cambia de domicilio asegúrese de informar al correo y a todas las instituciones financieras (bancos, compañías de crédito, etc.) sobre su nueva dirección, y este siempre atento a sus cuentas. Siga todos estos consejos y así evitará tener sorpresas desagradables.

Y si tiene dudas sobre llamadas que está recibiendo del Departamento de Inmigración y no sabe qué hacer, si efectivamente provienen del ente gubernamental, consulte de inmediato con su asesor o su abogado en materia migratoria, él o ella le dirán lo que usted debe hacer.

Vilma Filici

Novedades en el primer reporte de inmigración del Parlamento Federal

Novedades en el primer reporte de inmigración del Parlamento Federal

Comité Parlamentario presentó recomendaciones muy positivas para la inmigración a Canadá

Después de un verano largo, húmedo y caluroso, el Parlamento Federal inició nuevamente sus funciones, y todo indica que muy pronto vamos a tener noticias muy buenas en materia migratoria, las cuales estamos esperando desde noviembre del año 2015. Digo esto porque el primer reporte de las comisiones de trabajo parlamentario que se recibió esta semana fue el informe del Comité sobre Inmigración y del Departamento de Recursos Humanos que tiene que ver con los Labour Market Impact Assessment, que es el documento requerido generalmente para que una persona pueda obtener un permiso de trabajo en Canadá.

Este reporte parlamentario, dado a conocer esta semana, habla también de los trabajadores temporales que vienen a laborar en la agricultura y otras ocupaciones, las cuales no son consideradas como ocupaciones de mano de obra especializada.

El reporte y las recomendaciones son muy positivos, por lo que parece que próximamente va a haber mejoras en el proceso para que una compañía obtenga permiso para traer trabajadores extranjeros.

Por ejemplo, según las recomendaciones, va a facilitar la entrada de los trabajadores que vienen a ayudar a familias con niños, enfermos y ancianos, ya que entre otros aspectos recomienda que se elimine el requisito de pago de mil dólares que es lo que cuesta el documento.

El reporte también pide que se encuentre un mecanismo para que los trabajadores agrícolas y mano de obra no especializada en general, en algún momento puedan hacer su trámite para la residencia permanente. Hay que recordar que este grupo de trabajadores temporales no tiene la posibilidad de hacer su trámite para la residencia permanente en Canadá.

Hasta el momento el gobierno ya ha aceptado con anterioridad algunas de las recomendaciones contenidas en este reporte, sin embargo, habrá que esperar para que se ajusten los programas de acuerdo a las recomendaciones y se promulgue la ley y los procedimientos a seguir.

Mientras tanto, aún estamos esperando también los cambios a la Ley de Ciudadanía anunciados anteriormente por el gobierno, los cuales fueron introducidos antes de que el Parlamento cesara por las vacaciones del verano.

Sabemos que vamos a tener un programa de ciudadanía igual al que tuvimos anteriormente, es decir antes del gobierno conservador, donde los inmigrantes van a tener que esperar únicamente tres años después de haber obtenido su residencia permanente para poder hacer la solicitud para la ciudadanía. Y sabemos también que se le va a otorgar un año hacia la ciudadanía a las personas que ya han estado dentro del país haciendo sus trámites para la residencia permanente, como es el caso de los trabajadores temporales, los estudiantes internacionales y los solicitantes de refugio.

También sabemos que el temeroso examen de idioma y de ciudadanía lo van a tener que escribir sólo las personas que estén entre los 18 y 55 años de edad. Quienes estén fuera de ese rango no tendrán que hacerlos.

Una pregunta que escuchamos con mucha frecuencia de parte de las personas interesadas es ¿cuándo va a suceder esto?

Lamentablemente no lo sabemos todavía, pero sí sabemos que va a ser este año, podría ser a finales de septiembre o en octubre o noviembre, pero va a ser muy pronto dado que es prácticamente un hecho. En este sentido, las personas que están esperando para hacer su solicitud de ciudadanía, personas mayores que no han aprendido bien el inglés y que están temerosos del examen, pueden esperar un poco más hasta que la nueva ley sea anunciada, y así tendrán menos dificultades.

Porque el nuevo proceso va a ser más simple, así es que si quieren esperar pueden hacerlo tranquilamente.

Otro de los cambios que se está esperando, los cuales ya han sido anunciados por el gobierno, son aumentar la edad de dependencia de los hijos, es decir volver a ponerlo en 22 años de edad. Esto es muy importante para las personas que no tuvieron oportunidad de patrocinar a sus hijos antes de que cumplieran los 19 años, porque si estos se mantienen solteros, es decir no casados ni en unión libre, tan pronto como se cambie la ley, si no han cumplido más de 22 años, podrán ser patrocinados.

Los cambios a los programas de refugio también ya se han estado implementando. Por ejemplo, para las personas que vienen de los países conocidos como “Designados”, tales como México y muchos otros países de Europa, ahora ya tienen nuevamente el derecho a beneficios de salud y también a apelar ante la Corte de Apelaciones de Inmigración, tal y como lo puede hacer cualquier otro refugiado.

Otro cambio muy importante es el que se va a hacer al sistema Express Entry. Van a modificar el puntaje y van a dar puntos adicionales a quienes tengan familiares en Canadá, particularmente hermanos y hermanas, lo cual va a ayudar a muchas personas a calificar. También sabemos que a los estudiantes internacionales se les va a dar puntaje adicional para que puedan obtener la residencia permanente en el país.

Asimismo, otro elemento importante es que el Ministro de Inmigración ha dicho por lo menos en dos conferencias de prensa que piensa aumentar el número de inmigrantes actual arriba de los 300 mil al año en los próximos años, queriendo establecer una meta de alrededor de 325 mil por año. Esto es muy importante porque se abren las puertas mucho más para las comunidades inmigrantes.

Hasta ahora, todo lo que han anunciado tanto el Ministro de Inmigración como el Primer Ministro de Canadá han sido anuncios positivos para los inmigrantes, y han dejado clara la necesidad que tiene Canadá de inmigrantes dado que los aportes que han hecho las diferentes comunidades han sido vitales para el país.

Incluso, en una declaración reciente el Primer Ministro dijo que es normal que la primera generación de inmigrantes tenga problemas de asentamiento y de integración en este nuevo país, pero explicó que ya la segunda, y aún más la tercera generación de inmigrantes, se convierten en canadienses que están súper bien integrados.

Adicionalmente, algo muy positivo del Primer Ministro, es que les recordó a las comunidades inmigrantes que tienen más tiempo aquí en Canadá, que ellos también fueron discriminados cuando llegaron al país. Hablaba específicamente de las comunidades griegas, italiana, etc., y dijo que ahora le está tocando a la comunidad musulmana y otras, pero explicó que esto va a pasar una vez que logren establecerse en Canadá e integrarse.

En términos generales, estamos esperando ansiosamente que empiecen a funcionar los cambios en materia migratoria sugeridos por el reporte parlamentario, porque cada uno de los que hemos escuchado es positivo y definitivamente van a abrir las puertas nuevamente a muchas más personas alrededor del mundo.

Vilma Filici

Es importante saber si califica o no para un trámite de inmigración a Canadá

Es importante saber si califica o no para un trámite de inmigración a Canadá

Si su caso de inmigración no tiene mérito, no pierda su dinero innecesariamente

Siento la necesidad de escribir esta columna para poner en claro ciertos puntos que son importantes en el trabajo que desarrollamos tanto los consultores como los abogados de inmigración en Canadá.

Creo que por una cuestión cultural hay personas que no quedan satisfechas cuando después de una consulta en persona, telefónica o vía Internet, se les dice que no califican para hacer un trámite de inmigración, ya sea una visa de estudiante, trabajo, residencia permanente o ciudadanía. En muchas ocasiones la gente incluso tira el teléfono después de decir “entonces usted no puede hacer nada por mí, no me puede ayudar” o “no me quiere ayudar”.

La realidad es que no se trata de que el profesional no pueda o no quiera hacer nada por la persona, sino que los consultores y los abogados de inmigración honestos trabajan dentro de los parámetros establecidos por la Ley de Inmigración y los reglamentos.

Cada categoría de inmigrante tiene definiciones y reglas que deben cumplirse para calificar, y si el cliente no llena los requisitos establecidos al hacer una evaluación del caso en una consulta, los conocimientos y la experiencia del profesional deberían ser respetados y juegan un papel importante en planear el caso. Porque hay ocasiones en que la persona no califica y no se puede hacer más, hay otras en que la persona no califica en el programa que le interesaba, pero pueden calificar en otro.

Por ejemplo, una persona puede llegar a la oficina con la idea de hacer un trámite de adopción para unos sobrinos huérfanos, pero después de analizar el caso se puede llegar a la conclusión de que los puede patrocinar directamente, como miembros de la familia, sin tener que adoptarlos.

Pero muchas veces, más de lo que nos gusta ver, la persona llega a la oficina con una idea de lo que les gustaría hacer en términos de trámite, no obstante, después de estudiar el caso a fondo, llegamos al fallo de que la persona no califica y por lo tanto no es aconsejable iniciar un proceso sabiendo que el resultado será negativo.

Aquí no se trata de no querer ayudar al cliente, se trata de decirle la verdad y ahorrarle gastar dinero innecesariamente, no hacerlo perder el tiempo, y, en algunos casos, no exponerlo a que termine con una orden de deportación.

Algo muy importante de destacar es que el consultor o abogado trabaja en representación del cliente, pero también trabaja como agente de los tribunales y del Departamento de Inmigración Ciudadanía y Refugio. Y ambos profesionales somos certificados por nuestras asociaciones respectivas y trabajamos con reglas de conducta estrictas.

En este sentido, presentar evidencia al Departamento de Inmigración o a los tribunales sabiendo que la información no es verdadera, no sólo podría resultar en el rechazo del cliente y un cargo por dar declaraciones fraudulentas con una prohibición de hacer ningún trámite durante cinco años, sino que también podría resultar en la perdida de la licencia del profesional. Esto obviamente pone en juego su fuente de ingresos y su reputación, así como también podría enfrentar posibles cargos que, si es encontrado culpable, pueden resultar en una multa de entre $10,000 y $50,000, o cárcel por seis meses a dos años, o una combinación de ambos.

Lamentablemente sabemos que dependiendo del país del cual sea originaria la persona, los procesos pueden ser muy distintos, porque en algunos países los representantes legales ayudan a inventar casos, ayudan al cliente a mentir y se involucran en los procedimientos de sistemas corruptos donde la coima es común. En Canadá este no es el caso.

Por ejemplo, hace tiempo un señor que estaba tramitando su caso como inversionista, después de su entrevista en la cual se le había informado que sería aceptado, le envió una tarjeta al oficial de Inmigración y en ella incluyó $500 como regalo.  Al recibir la tarjeta con lo que el cliente pensó que hacía un regalo de agradecimiento, el oficial de Inmigración de inmediato rechazó el caso acusando al cliente de haber tratado de sobornarlo. Con toda seguridad en su país de origen el regalo hubiese sido aceptado sin ningún problema.

Los oficiales de Inmigración, así como todos los empleados públicos, también trabajan con un código de ética estricto. En parte las reglas dicen que ellos no deben aceptar ningún regalo, hospitalidad u otros beneficios que puedan tener una real o aparente influencia en la toma de decisiones que pudiera poner al oficial en obligaciones con el donante. Esto también lo menciono porque más de una vez clientes nos han preguntado si conocemos a algún oficial que pudiéramos sobornar.

En todos los aspectos de nuestra vida, así como con los trámites de inmigración, todos queremos ciertas cosas y nos decepcionamos cuando no logramos nuestros objetivos.  Pero es muy peligroso el obsesionarse con lo que uno quiere sin escuchar razón. Si más de un profesional le ha dicho que su caso no tiene mérito, lo mejor es escuchar la respuesta y buscar de qué manera se puede mejorar el perfil para que en un futuro se pueda calificar. Puede ser que a la persona le falte mejorar el nivel de inglés y luego podrá iniciar el trámite, puede ser que el interesado esté indocumentado y no haya hecho suficiente trabajo voluntario como para mejorar sus oportunidades de ser aceptado.

Es importante darse cuenta que tanto los consultores como los abogados de inmigración viven de su trabajo, y que lo más fácil y rentable sería tomar el caso aun sabiendo que la persona no califica. Sin embargo, si más de un profesional le aconseja no hacer nada porque estaría gastando su dinero y sería rechazada la solicitud, lo mejor es que no siga buscando escuchar lo que usted desea escuchar.  Porque, así como hay profesionales que siguen las reglas de ética profesional, también hay otros que con gusto se pueden aprovechar de la vulnerabilidad de la persona para sacarle provecho a la situación.

En conclusión, la próxima vez que un profesional no le quiera tomar su dinero porque no cree que su caso tenga mérito, en vez de enojarse y maltratarlo, mejor agradézcale su honestidad.

Vilma Filici

Gobierno de Canadá resolvería problema de detenciones migratorias

Gobierno de Canadá resolvería problema de detenciones migratorias

Gobierno anuncia medidas que buscan resolver el problema de las detenciones migratorias

En diciembre del año pasado, a un amigo se le subió la presión a 220. Fue inmediatamente hospitalizado y estuvo en el hospital durante dos semanas hasta que los médicos lograron bajarle la presión a un nivel normal. Actualmente está controlando su presión con medicamentos y tiene vigilancia médica periódicamente.

Esta semana fui a representar a un cliente que fue detenido por el Departamento de Inmigración por haberse quedado en Canadá seis semanas más de lo permitido con su permiso de visitante. Este joven tuvo un problema y fue arrestado por la policía, quien lo entregó a Inmigración.

Dado que inicialmente tuvo un problema penal no lo mandaron a un Centro de Detención de Inmigración, sino que a una prisión de seguridad máxima. Cuando llegó a la prisión le hicieron un chequeo médico, que es parte del procedimiento de admisión, y encontraron que tenía la presión a 220 sobre 120. Le administraron suero, lo medicaron por un día y ahí se terminó su tratamiento.

Traigo esto a colación porque el Reporte sobre Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas del 2015 menciona la falta de atención médica a los detenidos por el Departamento de Inmigración de Canadá como un problema que se debe solucionar.

En nuestro país, de acuerdo a la organización End Immigration Detention Network, por lo menos 15 personas detenidas y bajo custodia del Departamento de Inmigración han muerto desde el año 2000, y en la mayoría de los casos no se ha hecho pública la causa de su fallecimiento.

Dos de estos inmigrantes fallecidos son hispanos: Francisco Javier Romero Astorga, de origen chileno, murió en el Centro de Corrección Maplehurst, en la provincia de Ontario, el domingo 13 de marzo, mientras estaba encarcelado bajo custodia de la CBSA. En diciembre del 2013 también falleció Lucía Vega Jiménez, originaria de México, en el Centro de Detención de Inmigración de Vancouver, ubicado justamente en las instalaciones del aeropuerto. La causa de su muerte fue suicidio, según dieron a conocer en su oportunidad las autoridades migratorias.

El mes pasado, más de 50 personas que se encuentran detenidas por el Departamento de Inmigración en Ontario tomaron parte en una huelga de hambre para protestar por las condiciones bajo las cuales deben vivir en las prisiones. Exigían una reunión con el Ministro de Seguridad Pública de Canadá, Ralph Goodale, para explicarle su situación, pero su petición no fue atendida.

Sin embargo, como resultado de las protestas y de la amplia cobertura que han brindado los medios de comunicación sobre las condiciones en los Centros de Detenciones de Inmigrantes y en las cárceles de seguridad máxima, así como también sobre las muertes bajo custodia migratoria, el gobierno anunció este 15 de agosto que se ha presupuestado $138 millones de dólares para tratar de resolver las debilidades que existen en el sistema.

El Ministro de Seguridad, quien es el encargado de la Canadian Border Services Agency (CBSA), dijo que se reemplazarán dos centros de detenciones para inmigrantes, uno en Laval, Quebec, y el otro en Vancouver, British Columbia. Aparte del mejoramiento de estos dos centros, también está dentro de los planes el encontrar alternativas a la detención de personas que han infringido a las leyes de inmigración, tales como:

·         Reducir el uso de prisiones para la detención de personas que infringieron las leyes de inmigración;

·         Darle acceso irrestricto a las agencias de servicios a inmigrantes tales como la Cruz Roja y el Comisionado de Refugio de las Naciones Unidas, así como también a consejeros legales y espirituales  para que puedan visitar a los detenidos;

·         Incrementar la transparencia sobre el trato y procesos para los detenidos de Inmigración, y

·         Mejorar el tratamiento de salud física y mental para los detenidos, entre otros aspectos.

Estas propuestas presentadas por las autoridades canadienses efectivamente son un primer paso muy positivo en la búsqueda de resolver los problemas de los detenidos, sin embargo, lo que me preocupa es que ante tanta insistencia de los medios de comunicación y la huelga de hambre, el Ministro esté tomando nada más medidas reactivas sin estudiarlas detenidamente, y por lo tanto sin asegurarse de que los cambios sean en realidad medidas sustantivas en los procedimientos que tengan resultados positivos de largo alcance.

Las detenciones de inmigrantes definitivamente es una falla estructural del sistema migratorio. Es la manera en que se han venido hacienda las cosas desde siempre y lamentablemente no ha habido un análisis objetivo del tratamiento que se le da a los detenidos, no sólo en las cárceles comunes sino que también en los Centros de Detención de Inmigración.

No es necesario hacer un gran análisis para determinar que hay situaciones que no requieren que una persona permanezca detenida, sin embargo, una vez que son capturadas tienen que pasar por todos los procesos establecidos y regirse por las reglas del proceso de detención. Y el problema en estas situaciones se agrava cuando un detenido por razones migratorias es llevado a las cárceles comunes, parece que al final la persona queda detenida en una especie de frontera, de zona gris entre las responsabilidades de las autoridades de Inmigración y las responsabilidades de las autoridades carcelarias, donde no se sabe claramente quién es el responsable de qué en relación al detenido.

En toda esta problemática, uno de los problemas que hasta el momento no cubren las reformas propuestas por el Ministro Goodale es que haya un cuerpo que regule a la CBSA, así como tampoco plantea la creación de un mecanismo de quejas que le permita a las personas afectadas encontrar soluciones cuando existen problemas o abusos generados por la agencia de servicios fronterizos.

¿Qué podemos hacer entonces como inmigrantes para tratar de que se busquen e implementen las soluciones adecuadas a esta problemática?

Primero, hay que tener claro que la razón por lo cual el gobierno está dispuesto a implementar cambios en esta área es por las demostraciones y cabildeo que se ha hecho con respecto al tema. En este sentido, es de suma importancia que las comunidades inmigrantes nos pronunciemos ante esta situación.

También, es imprescindible entender que los detenidos en prisiones por no cumplir con los reglamentos de Inmigración en su mayoría son personas pacíficas y no criminales que pudieran causar daños a los ciudadanos, y que por lo tanto el hecho de que los encierren en cárceles comunes con delincuentes violentos, así como también que los traten como delincuentes, es un castigo que excede gravemente la falta que han cometido.

Vilma Filici

Residentes: ¿Cuánto tiempo pueden estar fuera de Canadá?

Residentes: ¿Cuánto tiempo pueden estar fuera de Canadá?

El gobierno canadiense exige a los residentes que permanezcan un tiempo determinado en el país para que no pierdan su estatus migratorio.

En la columna de hoy quiero dar respuesta a varias inquietudes que son recurrentes y que generan mucha preocupación en los inmigrantes. Una de ellas es: ¿por cuánto tiempo puede un residente permanente estar fuera de Canadá sin perder la residencia?

La respuesta a esta pregunta, de acuerdo a la Ley de Inmigración, es que un residente permanente debe cumplir con las obligaciones de residencia cada cinco años. Los cinco años se deben contar desde el momento en que la persona tiene la intención de regresar a Canadá.

Para mantener la residencia permanente una persona debe residir físicamente en Canadá por 730 días (dos años) en un periodo de cinco años. Esta parte es bien clara. Si la persona demuestra que ha estado en Canadá por dos años en cinco, mantiene la residencia. Los dos años no tienen que ser continuos, sino que tienen que sumar dos años en total.

Si el residente se encuentra fuera y está acompañando a su pareja (esposo o pareja en unión libre), quien es un ciudadano canadiense, el tiempo que está fuera de Canadá se cuenta como si estuviera dentro del país. Por tanto, mientras la pareja que es ciudadano canadiense esté fuera y el residente lo esté acompañando, se puede quedar el tiempo que quiera sin peligrar su estatus.

Ese también es el caso para hijos menores de edad que son residentes y se encuentran fuera de Canadá acompañando a su padre o madre que son ciudadanos. Mientras estén acompañando a sus padres el tiempo que se encuentren fuera del país se cuenta como tiempo dentro.

En casos donde un residente permanente se encuentra fuera de Canadá trabajando a tiempo completo para una compañía canadiense, con el gobierno federal o con una provincia, el tiempo que el residente esta fuera de Canadá también se cuenta como si estuviera dentro del país.

Pero si la persona trabaja para una compañía canadiense, debe asegurarse de que esta esté establecida y que esté funcionando, porque cuando se deba probar que el residente cae bajo esta sección de ley, deberá presentar documentación de la compañía, tal como registros, estados financieros, declaraciones de impuestos, etc.

Es decir que se deberá probar que la compañía existe y que la oferta de trabajo es genuina. Si a ésta persona la acompaña su pareja e hijos, quienes también son residentes permanentes, a ellos también se les cuenta el tiempo fuera de Canadá como si hubiesen estado adentro.

Hay situaciones en las que la persona recibe su residencia permanente, pero tiene responsabilidades con las que debe cumplir en el país de origen y por lo tanto no puede mudarse y establecerse en Canadá de inmediato. En estos casos, la persona debe llegar a Canadá para que le sellen su ingreso antes de que se le venza la visa de entrada, puesto que esta no se puede renovar.

Después de que su entrada queda asentada y la persona es residente permanente, puede regresar al país de origen y finalizar lo que dejó pendiente.

Lo que se debe tener muy en cuenta en estos casos es el tiempo que se está fuera de Canadá. La persona debe regresar para cumplir con el requisito de vivir físicamente en Canadá por 730 días durante los cinco años desde que le sellaron la residencia permanente.

En situaciones en que el residente permanente salió de Canadá y se quedó fuera por más de tres años, hay que analizar las razones por las que se quedó más del tiempo autorizado por la ley, porque en circunstancias en que la ausencia de Canadá fue por razones que están fuera del control de la persona, se puede pedir que le permitan regresar por razones humanitarias y de compasión.

Si, por ejemplo, un residente sale de vacaciones por dos meses y antes de regresarse al país tiene un accidente y está internado por un tiempo, luego de salir del hospital se le enferma la madre y necesita quedarse a cuidarla, su madre fallece y el residente debe quedarse más tiempo para ayudar a su padre por un tiempo, etc., etc. Teniendo pruebas de todo lo que ha sucedido, lo más probable es que le den autorización para regresar a Canadá como residente permanente.

Este pedido se hace en el consulado canadiense del país en el que se encuentre la persona o en el puerto de entrada al regresar a Canadá.

Otra situación bastante común es la de jóvenes menores de edad que son hijos de padres separados, uno reside en Canadá y el otro fuera del país. El niño va a visitar al padre que está fuera del país y no puede regresar porque su padre no lo autoriza. Cuando el joven cumple la mayoría de edad puede hacer un trámite para que le autoricen regresar a retomar su residencia en Canadá.

En cualquier caso, si a un residente permanente se le niega la entrada como tal, o se le dice que perdió su residencia permanente por no cumplir con las obligaciones de residir en el país, la o el residente permanente tiene el derecho de hacer una apelación ante la Corte de Apelaciones de Inmigración. Esta corte tiene el poder de decidir si ha habido un error legal o si hay razones humanitarias y de compasión por las cuales deberían permitir que la persona mantenga su residencia.

En mi experiencia profesional he visto algunos casos en que residentes que se han quedado fuera más del tiempo permitido se han presentado a consulados para pedir un documento de viaje o están pidiendo entrar al país, y los oficiales de inmigración les hacen firmar un documento en el que el residente renuncia a la residencia permanente.

Concretamente, una pareja de ancianos me dijo que el oficial los amenazó no sólo con no dejarlos entrar a ver a su familia sino con deportarlos, ante lo cual se asustaron y firmaron un documento diciendo que renunciaban voluntariamente a su residencia.

Si un residente se encuentra ante una situación como esta, no debe dejar que lo intimiden y lo fuercen a firmar un documento en contra de su voluntad. Debe recordar que es un residente permanente hasta que la Corte de Apelaciones decida lo contrario. Obviamente, el mejor consejo es que antes de hacer algún trámite migratorio la persona consulte con alguien que examine su caso detalladamente para que lo guíe por el camino correcto.

Vilma Filici

Mitos y realidades de algunos procesos para Inmigrar a Canadá

La experta en inmigración Vilma Filici rompe ciertos mitos relacionados a los procesos migratorios canadienses

Hay ciertos procesos en inmigración que son muy sencillos pero que también pueden ser causa de mucha ansiedad y de muchos errores. Estos son: La Tarjeta de Residencia Permanente, el Estado Implícito y la Autorización para Regresar a Canadá. Voy a tocar cada uno de estos temas y explicar de qué manera funcionan.

Últimamente he recibido muchos comentarios sobre la supuesta invalidación de la residencia permanente en el momento en que la Tarjeta de Residencia Permanente se vence. Esta creencia es completamente errónea. Tenemos que partir de la base de que la tarjeta de residente permanente es un hecho relativamente nuevo, fue introducida con el Acta de Inmigración del 2002 y comenzó a implementarse en el 2004.

La Tarjeta de Residencia Permanente es un documento de viaje y nada más. Esta tarjeta se requiere cuando un residente sale de Canadá ya que para poder regresar debe presentarla a las aerolíneas a fin de que lo dejen abordar. Hay que pensar en la tarjeta como pensamos de nuestros pasaportes. Si la validez de un pasaporte expira, es sólo ese documento que expira, la persona dueña del documento continúa teniendo la misma ciudadanía.

Una persona con la tarjeta vencida puede de todos modos invitar a alguien a visitarlo y patrocinar a alguien. Al mostrar la tarjeta, aun si está vencida, se está comprobando el estatus de la persona, el cual de todos modos los oficiales pueden verificar entrando al sistema global computarizado.

Otro procedimiento que causa mucho estrés a las personas que se encuentran en Canadá procesando una extensión de su visa de turista, visitante o estudios, es el tiempo que se tarda Inmigración en enviar una respuesta después de que la persona remitió el pedido de extensión. Sabemos que si se envía el pedido en línea el cliente recibirá una respuesta entre 22 y 30 días, y si se manda la petición de extensión por correo regular, el trámite se puede demorar entre tres y cuatro meses. La preocupación surge cuando se mandó a pedir la extensión antes de que se venciera el documento y la respuesta no llega, y pasa la fecha de validez del documento que se tiene.

Siempre y cuando la persona haya preparado y solicitado la renovación del documento antes de la fecha de vencimiento del documento anterior, no debe preocuparse, ya que de acuerdo a la ley tiene “Implied Status” o Estado Implícito. Lo que esta sección de ley dice explícitamente es que: A un residente temporal que ha hecho una solicitud para extender el periodo que le fue autorizado para permanecer en el país y que no ha recibido una decisión cuando se le venció ese estatus, se le extiende el periodo hasta el día en que es hecha una decisión (en caso de rechazo) o hasta el final del nuevo periodo que se autorizó en caso de una decisión positiva.

También es importante recordar que la persona continúa teniendo el mismo status que tenía antes de enviar a pedir la extensión. Si la persona es un estudiante, puede seguir estudiando, si la persona es un trabajador temporal, puede seguir trabajando, y si es un visitante puede permanecer en el país como turista.

Hay que tener en cuenta que esto sólo es válido para las personas que han pedido su extensión antes de que venciera el documento. Esto quiere decir que si una persona se quedó sin estatus y pide que le reinstauren el mismo (restauration of status), no tendrá estatus legal hasta recibir su nuevo documento, y por lo tanto no podrá estudia ni trabajar.

Hay otras situaciones que son muy confusas y que han llevado a personas a gastar mucho dinero para venir a Canadá para luego verse forzadas a regresarse desde el aeropuerto, o terminar en centros de detención de inmigración, porque son inadmisibles a Canadá por haber tenido una orden de deportación en el pasado.

La pregunta que he escuchado a menudo es: “si ahora tengo pasaporte de un país que es exento del requisito de solicitar una visa de visitante, como los países de Europa, ¿al llegar al puerto de entrada puedo entrar sin problemas si alguna vez fui deportado con el pasaporte de mi país de nacimiento?

La respuesta es “no”.  La persona que fue deportada y tiene un pasaporte de un país que no requiere visa sigue siendo inadmisible a Canadá por haber sido deportada. El tener un pasaporte de un país que no requiere visa le permite abordar un avión o nave para llegar a Canadá, pero al llegar al puerto de entrada, sea un aeropuerto o la frontera terrestre, el oficial que lo examine en la entrada va a ver en las computadoras que la persona fue deportada de Canadá.

La ley dice que una persona que fue deportada no puede regresar nunca a menos que obtenga una autorización para regresar a Canadá. No importa de donde venga ni con que pasaporte venga. Si la persona se arriesga a llegar al puerto de entrada el oficial no tiene opción, no le puede permitir la entrada porque no cumple con el requisito legal.

El oficial tiene el poder de ordenar que la persona regrese, puede detenerla o puede involucrar a la policía montada y se le pueden hacer cargos criminales.

Para evitar todo este tipo de complicaciones, la mejor opción que tienen las personas interesadas en viajar a Canadá, o que ya están residiendo de forma temporal en el país, es asesorarse bien con profesionales debidamente acreditados. Deben consultar con un asesor o con un abogado de Inmigración que conozca las leyes migratorias canadienses para estar seguros que los procedimientos que están empleando o que desean utilizar son los adecuados, y que por lo tanto tendrán asegurado su ingreso y/o permanencia en este país.

Recuerde que una consulta a tiempo le puede ahorrar dinero, tiempo y muchos dolores de cabeza.

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