Continúa controversia sobre posible llegada masiva de refugiados desde los EE. UU

Continúa controversia sobre posible llegada masiva de refugiados desde los EE. UU.

El verano pasado fueron los ciudadanos de Haití, ahora son los ciudadanos de nigeria que están entrando a Canadá vía Estados Unidos de manera irregular (ilegal) a pedir refugio en Canadá. Pero entre estos dos grupos hay una diferencia notable en términos de su modus operandi.

Los haitianos se encontraban ya en Estados Unidos por muchos años y al saber que la administración de Trump no les extendería el estatus de protección temporal, y ante la posibilidad de tener que regresar a Haití, decidieron encaminarse al norte, cruzar la frontera y pedir refugio en Canadá tomando ventaja de una excepción del tratado del tercer país seguro. Esta excepción dice que el tratado no tiene validez si el refugiado cruza por un lugar donde no hay frontera oficial. El tratado básicamente prohíbe que una persona que se encuentre en Estados Unidos pida refugio cruzando la frontera oficial por tierra.

Los nigerianos, por su parte, están usando la misma excepción al tratado para ingresar a Canadá, pero en el caso de ellos, no han estado viviendo en Estados Unidos ni corren el riesgo de ser deportados. Ellos están pidiendo visas de turistas para Estados Unidos, están llegando directamente de Nigeria a Estados Unidos para luego cruzar a Canadá ilegalmente y pedir refugio.

No es novedad de que cuando hay una laguna legal siempre salta algún grupo creativo, por no llamarlos corruptos, que toma ventaja de la situación. No creo que los nacionales de Nigeria estén planeando esta manera de entrar a Canadá por sí solos. Con el tiempo, probablemente sabremos que alguien en Nigeria les está vendiendo la idea de cómo ingresar a Canadá a cambio de un monto de dinero significativo.

El gobierno canadiense se encuentra en una situación delicada a causa de la constante crítica de la oposición y la reacción negativa del pueblo canadiense ante la entrada irregular de estas personas. Como en el pasado, el gobierno ha tomado cartas en el asunto para intentar frenar el flujo de refugiados de Nigeria. Ha mantenido charlas con el gobierno de Estados Unidos para que sean más selectivos al otorgar visa para Estados Unidos a ciudadanos de Nigeria. De hecho, el gobierno ha enviado a tres oficiales canadienses a Nigeria para ayudar a los oficiales de Estados Unidos a identificar a los posibles refugiados con el fin de negarles la visa a Estados Unidos y de esa forma frenar la eventual entrada a
Canadá.

La oposición no está de acuerdo con estas medidas y plantea que el gobierno canadiense debería estar en pláticas con el gobierno de Estados Unidos y renegociar el Tratado del Tercer País Seguro, eliminando la excepción que permite que las personas pidan refugio en puertos de entrada no oficiales.

Hasta hoy el Ministro de Inmigración no ha intentado cerrar esa laguna legal, en cambio ha intentado por varios medios disuadir a las personas de venir a Canadá a pedir refugio y, en el caso de Nigeria, estáinterfiriendo directamente en que les otorguen las visas a Estados Unidos. Los nigerianos son sólo una de las olas de refugiados que están entrando. Anteriormente mencioné a los haitianos, pero también hay muchas personas de África y de América Latina que están entrando.

Esta semana el gobierno de Trump anunció que no extiende el permiso de protección temporal a los hondureños que se encuentran en ese país desde que el huracán Mitch devastara ese país en el año 2000. Estas personas tendrían que abandonar los Estados Unidos para principios del año 2020. A estos se les suman también los salvadoreños, quienes tienen hasta septiembre del 2019 para abandonar Estados Unidos.

Ante estos anuncios, el Ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía, Ahmed Hussen, dijo que estas cancelaciones de los TPSs no lo preocupan puesto que cree que los hondureños tienen hasta el 2020 para regularizar su estatus o salir del país.

La posición del ministro fue criticada por miembros de la oposición y por algunos abogados que piensan que el no planear es la mejor manera de fallar. Por supuesto que no veremos una ola de salvadoreños u hondureños inmediatamente, pero en la medida en que las personas no logren regularizar su estatus y se vean forzadas a salir a sus países, un porcentaje definitivamente va a comenzar su viaje a Canadá.

La coalición “El Puente”, iniciativa de la Asociación Salvadoreño Canadiense (ASALCA), formada en Toronto, Canadá, para ayudar a las personas con TPS y DACA en Estados Unidos, estima que un 20% de las personas afectadas por la cancelación de sus permisos temporales estaría probablemente llegando a Canadá. Tal vez el Ministro de Inmigración esté consciente de que estas personas llegarán en su momento, pero no le preocupa porque la División de Protección al Refugiado tendrá en ese momento la capacidad para procesar los casos rápidamente. El gobierno ha aumentado el presupuesto para procesar los casos de refugio en $173 millones de dólares. La idea es procesarlos rápidamente y sacar de inmediato del país a aquellas personas que no sean aceptadas como refugiadas.

En el plan está el contratar a unos 60 nuevos miembros de la División de Protección al Refugiado para así poder agilizar las decisiones. En conversaciones con algunas personas que trabajan en el Consejo de Inmigración y Refugio me he dado cuenta de que ser miembro del Consejo no es una posición muy atractiva en estos días puesto que el miembro del consejo ha perdido toda la ayuda que tenía anteriormente para hacer la investigación de los casos y escribir sus decisiones. A los nuevos miembros no se les garantiza el trabajo, sino que es una posición temporal por sólo dos años y por lo tanto tienen problemas para reclutar personas preparadas para desarrollar el trabajo.

La Coalición que mencioné anteriormente ha presentado una propuesta al gobierno para evitar que las personas entren a Canadá de manera ilegal. La propuesta es sencilla y simplemente requiere que el gobierno canadiense flexibilice algunos de los programas existentes para que las personas que se encuentren en Estados Unidos con el TPS o el DACA puedan obtener su residencia permanente como trabajadores calificados o mano de obra especializada.

Otra sugerencia es la de crear un programa especial similar al de los sirios para que las personas que están bien establecidas en Estados Unidos y tengan temor de regresar a sus países a causa de la violencia que se está dando en sus países de origen, puedan establecerse en Canadá.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727
E-mail: [email protected]

Canadá anuncia nuevo plan migratorio para los próximos tres años

El ministerio de inmigración de Canadá anuncia nuevo plan migratorio para los próximos tres años

Canadá anuncia la llegada de un millón de inmigrantes para los próximos tres años

El Ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá, Ahmed Hussen, dio a conocer esta semana su plan migratorio para los próximos tres años, y el anuncio fue muy alentador para la comunidad inmigrante.

En Canadá, hace mucho tiempo se hacían estrategias migratorias para cinco años, pero se habían dejado de hacer, y ahora, el ministro Hussen la está implementando nuevamente dando a conocer cuáles son los números de inmigrantes que espera traer el gobierno durante los próximos tres años.

Muchos investigadores han estado diciendo que, para poder mantener la fuerza laboral canadiense joven, se debe traer por lo menos el uno por ciento de la población canadiense. Y en su anuncio, el ministro dijo que para finales del año 2020 este número se va a aproximar a dicho porcentaje.

Así, si se sigue este plan, para el año 2020 se va a estar trayendo a aproximadamente 340 mil inmigrantes por año. Para el año 2018 el número será de 310 mil nuevos inmigrantes (es decir 10 mil más que este año 2017, cuya meta es 300 mil), luego, para el 2019 serán 330 mil y para el año 2020 llegaríamos a 340 mil.

En el anuncio no solamente es positivo el número de inmigrantes, sino que también la división de las plazas para las distintas categorías de inmigración. Porque también cada año se va a aumentar el número de inmigrantes que vienen como trabajadores calificados. Para el 2018 se espera un promedio de 78,200 trabajadores calificados, y va a aumentar en aproximadamente cinco mil cada año en el 2019 y el 2020.

Un aspecto que me parece muy positivo y sin lugar a duda va a ser de mucho interés para la población, es que el programa de padres y abuelos va a subir en sus números. En el 2018 el número total será de entre 17 y 21 mil, lo que significa que se va a duplicar el número de padres y abuelos que pueden ser patrocinados para venir a Canadá, dado que hasta el 2015 el número era de 5 mil y luego fue duplicado por el nuevo gobierno, y durante los próximos tres años se va a volver a duplicar y se va a mantener entre 17 y 21 mil.

También se ha fijado el número para los refugiados, el cual se va a mantener entre 48 mil y 56 mil en los próximos tres años, mientras que el número de casos por razones humanitarios y compasión se va a conservar más o menos en las mismas cuotas que se tienen este año, que son entre 3,500 y 3,600.

Estos números indican que el ministro Ahmed Hussen está haciendo lo que tiene que hacer, porque Canadá tiene un problema muy grande de una población que se está avejentando, donde muchas personas se están retirando y se estarán retirando en los próximos años, dejando vacíos en términos de la fuerza laboral aquí en Canadá.

Actualmente se tiene el problema del envejecimiento de la población, pero también está el problema del poco número de nacimientos dentro de la sociedad canadiense en general, es decir que no se están teniendo hijos al promedio necesario para mantener una fuerza laboral suficiente para sostener la economía.

Durante su anuncio, el ministro dijo que el gobierno cree que los recién llegados desempeñan un papel vital en nuestra sociedad, sobre todo si se tiene en consideración que “Cinco millones de canadienses se jubilarán para el año 2035 y tenemos menos personas trabajando para apoyar a personas mayores y jubilados”.

Explicó que el año 1971 había 6,6 personas en edad de trabajar por cada persona de la tercera edad, pero que en el 2012 esa proporción había bajado a 4,2 por cada persona de la tercera edad. Y las proyecciones establecen que será de 2 a 1 para el año 2036, cuando casi el 100% del crecimiento de la población será el resultado de la inmigración (actualmente es alrededor del 75 por ciento).

Pero este reemplazo de la fuerza laboral canadiense a través de la migración se está planificado realizarla de forma paulatina y no de golpe como a muchas personas les gustaría ver, y es paulatino porque no se trata solamente de traer a las personas al país, sino que hay que tener la infraestructura necesaria para poder ayudarlas a que se establezcan. Hay que tener puestos de trabajo, vivienda, escuelas, todo tipo de servicios para ellos, y si se aumentara significativamente la inmigración de forma repentina, por ejemplo, en cien mil personas de un día para otro, sería muy problemático.

Una situación parecida se dio ya en Alberta, cuando esta provincia recibió cien mil personas en un año, provenientes tanto de fuera como de dentro del país, y al no estar la provincia preparada para ese flujo migratorio tuvieron muchísimos problemas.

En este sentido, yo creo que lo que está haciendo el gobierno es muy inteligente y a la vez muy práctico, ya que se están dando el tiempo necesario para asegurarse de que todas las condiciones se den para poder recibir una inmigración que represente el uno por ciento de la población canadiense.

Viendo estos números, queda claro que también se van a beneficiar las comunidades inmigrantes dado que más personas van a poder entrar al país, y particularmente con el aumento de las solicitudes para padres y abuelos, ya que la asistencia de estos a las familias jóvenes es esencial. Hay que recordar que la presencia de los padres y los abuelos le va a permitir a los residentes y ciudadanos que tengan niños pequeños el poder salir a trabajar sin tener que preocuparse de los pequeños, dado que los padres y los abuelos generalmente cumplen la función de ayudar a las familias jóvenes con la educación y el cuidado de los niños.

Además, el hecho de que se haya aumentado el número de trabajadores calificados, que incluye profesionales y mano de obra especializada, significa que más personas de nuestra comunidad van a tener plazas para poder llegar a Canadá.

En esta lógica, lo que quiero recordar a nuestros lectores que quieran traer a familiares y amigos, o que quieran ayudarles a llegar a Canadá, es que los conocimientos de inglés y francés son extremadamente importantes y que no ha habido cambio en eso. En este sentido, el mejor consejo que se puede dar es que si quieren inmigrar a Canadá tienen que ponerse a estudiar inglés o francés a un nivel avanzado, y que si pueden estudiar ambos idiomas tendrán mucho más puntaje y más seguridad de ser invitados a presentar su solicitud de residencia permanente en Canadá.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727
E-mail: [email protected]

Muchas decisiones de miembros del Consejo de Protección al Refugiado son sesgadas políticamente

Muchas decisiones de miembros del Consejo de Protección al Refugiado son sesgadas políticamente

Varios funcionarios y políticos, incluyendo al Primer Ministro de Canadá Justin Trudeau, han comenzado una campaña en la que aconsejan a las personas que están entrando a Canadá de forma ilegal de que no lo hagan, puesto que el proceso que deberán pasar es el mismo por el que pasa toda persona que pide refugio en el país.

Están explicando que quienes lo hagan deben cumplir con todos los aspectos legales para ser aceptados como refugiados, es decir, que deben demostrar que cumplen con la definición de refugiado, que son creíbles, que no pueden tener protección de las autoridades de su país de origen, y que no hay ningún otro lugar dentro de su propio país donde podrían mudarse, establecerse y rehacer su vida.

Pero aun si la persona cumple con todos estos requisitos, tiene todavía que presentar su caso y convencer al miembro del Consejo de Protección al Refugiado (RPD) de que cumple con todos estos requisitos.

Y precisamente, una investigación realizada por la CBC sobre las decisiones tomadas por miembros del RPD, deja claro que cuando se trata de tomar una decisión sobre si alguien es o no refugiado, no hay un standard ya que éstas varían considerablemente. Cuando se observan, por ejemplo, decisiones tomadas en casos de refugio del mismo país por diferentes miembros de Consejo de Protección al Refugiado, se nota una discrepancia muy grande entre las decisiones.

Voy a tomar Venezuela como ejemplo. El promedio de aceptación de los casos de ese país es 74.5%. Pero la discrepancia entre miembros del Consejo en términos de aceptación es del 67%, porque hay miembros que tienen un promedio de aceptación del 100% y otros del 33%.

En términos generales, considerando todos los países, la variación entre decisiones positivas de los miembros está entre el 95.9% y el 23.8%.

El Consejo de Protección al Refugiado está compuesto por personas entrenadas y especializadas en las situaciones de abusos de derechos humanos que están sucediendo en los países con los cuales trabajan. En este sentido, tomando en cuenta que el RPD es un tribunal especializado, la aparente falta de un standard en las decisiones presenta un problema grave ya que el proceso pierde el sentido de justicia y se convierte en una lotería.

Así, si a una persona le toca un Miembro del Consejo que tiene un promedio de aceptación de 96%, lo más probable es que el solicitante de refugio sea aceptado, pero si le toca uno cuyo nivel de aceptación es del 23%, lo más probable es que su caso sea rechazado.

En conversaciones con un ex miembro del Consejo de Protección al Refugiado llegamos a la conclusión de que algunos de los miembros del Consejo no tienen la capacidad de ser objetivos cuando deben tomar las decisiones. Lamentablemente estos no se guían solamente por la evidencia presentada por el solicitante de refugio y por la evidencia presentada en términos de documentación personal y reportes de organismos de derechos humanos sobre la situación que se vive en el país al cual teme regresar. Así, estos miembros no logran dejar a un lado su ideología política y sus propias convicciones al momento de tomar decisiones que afectan la vida del solicitante.

Un miembro del Consejo de Protección al Refugiado debe ser lo suficientemente objetivo de aceptar a una persona que está siendo perseguida por un régimen de derecha a pesar de que el miembro sea conservador. Por lo menos eso es lo que se espera.

Idealmente, una persona que juega el papel de juez en un procedimiento debería guiarse por el testimonio del cliente, por la evidencia documentada que se presente y por la ley. Su propia ideología no debe jugar ningún papel en la decisión. Lamentablemente en muchos casos las decisiones tomadas son puramente subjetivas.

Muchas de estas decisiones se logran cambiar ante la División de Apelación del Refugiado o se logra obtener una decisión de la Corte Federal en la que se ordena una nueva audiencia por otro Miembro del Consejo de Refugiados, pero estos son procesos largos y costosos.

Recientemente, algunos clientes de mi oficina fueron víctimas de dicho procedimiento injusto por parte de miembros de Consejo de Protección al Refugiado. Eran solicitantes de Refugio del mismo país con casos relativamente similares, la variante más importante era el miembro del comité. En tres casos nos presentamos a la audiencia, entregamos la evidencia oral y los documentos y los miembros fueron muy amables y luego de terminar con sus preguntas inmediatamente dijeron que los casos estaban aceptados.

Pero en otros dos casos, las audiencias se convirtieron en un interrogatorio adverso, lo cual no debería ser en un caso de refugio ya que la audiencia está diseñada supuestamente para escuchar evidencia y no para atacar al solicitante. El tipo de preguntas no eran para obtener información sino para confundir y atacar. Incluso en una de las audiencias me vi forzada a llamarle la atención al miembro del Consejo para que desistiera de atacar e intimidar a mi cliente.

Las decisiones subjetivas ocasionan mucho estrés e inseguridad al solicitante, ya que al tiempo que están esperando solucionar sus problemas, están viendo que la situación en su país se está deteriorando y sufren el temor de posiblemente ser forzados a volver.

Muchos han dejado a su familia nuclear y hasta no solucionar su estatus en Canadá no podrán reunirse con ellos nuevamente. También generan un gasto excesivo ya que deben apelar estas decisiones ante la Corte de Apelaciones y/o la Corte Federal.
También ocasionan gastos al Refugee Protection Division, ya que un 33% de los casos rechazados que presentan una apelación son enviados nuevamente para una audiencia, y un número importante también son enviados de la Corte Federal para una nueva audiencia porque ha habido errores en la decisión o porque no se han seguido las reglas de justicia natural.

Aunque la División de Protección al Refugiado no es una corte formal, ni los miembros de esta división son jueces, ellos deben respetar el estado de derecho y no dejar que su ideología política influya en sus decisiones. No importa si un refugiado está siendo perseguido por la derecha o la izquierda, si la persona puede demostrar que tiene un temor bien fundado de persecución, el miembro debe poner de lado su ideología y brindarle el estatus de protección que está contemplado bajo las leyes.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727

La dificultad de obtener residencia bajo Canada Experience Class

La dificultad de obtener residencia bajo Canada Experience Class

Los afectados incluyen estudiantes internacionales puestos entre la espada y la pared

En los últimos meses hemos estado viendo un fenómeno en el área migratoria, de personas de países en los cuales hay problemas de abusos de derechos humanos, problemas políticos, con crimen organizado, etc. Estas personas quieren salir de sus países, pero lo quieren hacer de una manera que les permita poder regresar cuando cambie la situación que los obliga a salir.

Así, muchas de esas personas, que tienen las posibilidades económicas, quieren venir a Canadá como estudiantes internacionales para eventualmente obtener luego la residencia permanente. Pero lo que se está viendo con mucha frecuencia, y lamentablemente en un porcentaje sumamente alto, es que, en el momento en que estas personas solicitan su visa de estudiantes internacionales, los consulados canadienses se las niegan por la misma situación de inestabilidad de los países de los cuales estas personas son ciudadanos.

Una de las razones que les dan es precisamente la situación que se está viviendo en sus países y que no creen que la persona va a regresar a su país una vez que termine sus estudios en Canadá.

Estas negativas son muy contradictorias, porque los altos funcionarios del gobierno canadiense han dicho en repetidas ocasiones que los estudiantes internacionales son la clase de inmigrantes preferido por Canadá.

Hay que recordar que los estudiantes internacionales vienen y estudian durante uno, dos o tres años, sacan un grado o una maestría, y después de terminar sus estudios tienen derecho a un permiso de trabajo de entre uno y tres años, dependiendo del tiempo de duración de su curso de estudios. Y después de trabajar durante un año en Canadá pueden solicitar su residencia permanente. Entonces, la estrategia que estas personas se han trazado es absolutamente legal y correcta, y en ningún momento su intención es venir a Canadá a quedarse de forma indocumentada, que sería el temor de los funcionarios consulares.

Pero lo que está sucediendo es que muchas personas que se encuentran en Canadá como visitantes, que se han registrado ya en las escuelas, que han trazado un plan de acción para eventualmente lograr obtener su residencia permanente bajo el programa del Canadian Experience Class, se encuentran con estas negativas a sus visas de estudiantes.

Muchas de estas personas se sienten en peligro de regresar a sus países de origen, porque ese fue precisamente el motivo por el cual salieron, o se encuentran todavía en sus países y venir como estudiante internacional era su plan de escape de la situación que podían estar viviendo. Pero ahora, la única opción que les queda, en muchos casos, es pedir refugio en Canadá.

Durante los últimos meses también hemos estado viendo en las noticias que el presidente del Consejo de Inmigración y Refugio de Canadá (Immigration and Refugee Board, IRB) ha dicho en repetidas ocasiones que no dan abasto para poder procesar los casos de refugio por el aumento en el número de solicitudes. Ya venían con alrededor de seis mil casos atrasados de personas que llegaron antes de diciembre del 2012, y ahora se les están acumulando muchos más casos.

Lamentablemente, pareciera que son los mismos burócratas del gobierno quienes son en parte responsables por esta situación, al forzar a ciertas personas a pedir refugio, cuando estas personas tienen otra alternativa, la cual prefieren por diversos motivos.

No hay que olvidar que los estudiantes internacionales pagan tres veces más los aranceles de estudios que un canadiense o residente permanente, y que deben demostrar que tienen suficiente dinero para poderse mantener durante el tiempo que estén estudiando. Entonces, si estas personas tienen esta posibilidad, los burócratas no deberían estar sistemáticamente rechazándoles las visas de estudiantes y forzándolas a hacer un proceso que en realidad no es lo que habían seleccionado para buscar su residencia permanente en Canadá.

Se dice que los refugiados cuestan mucho dinero al estado, mientras que los estudiantes internacionales contribuyen a la economía regional donde asisten a clases. Además, según el mismo gobierno, ellos son los inmigrantes ideales dado que tienen el idioma, la experiencia, el grado académico y el dinero, y en muchos casos ya tienen también la experiencia de trabajo en Canadá.

Entonces, ¿por qué crear esta situación que no solamente no es lo que las personas prefieren hacer, sino que también le está costando dinero al estado, además de estar aumentando el atraso en los casos de refugio?

Algo que es interesante notar es que, en todo caso, para algunos de los países de los cuales vienen estas personas el promedio de aceptación de refugio es alto, alrededor del 75%, por lo que no son personas que están abusando del sistema de refugio. De hecho, son personas que han sido puestas entre la espada y la pared porque no las dejan obtener la residencia a través del Canadian Experience Class, y, por lo tanto, dado que no pueden regresar o permanecer en su país de origen, la única opción que les queda es pedir refugio.

De hecho, en el caso específico de Venezuela, la Ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, expresó recientemente la preocupación del gobierno canadiense en relación a la inestabilidad política del país suramericano, y el Ministerio de Inmigración, Refugio y Ciudadanía anunció que los ciudadanos venezolanos pueden ser elegibles para una evaluación del riesgo antes de la remoción (Pre-Removal Risk Assessment, PRRA) si recibieron una decisión final de la Junta de Inmigración y Refugiados de Canadá (IRB) o una decisión final del PRRA entre el 8 de julio del 2016 y el 7 de julio del 2017.

“Antes de retirarlos de Canadá, la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (Canadá Border Services Agency, CBSA) asesorará a individuos de Venezuela sobre si ahora son elegibles para solicitar un PRRA”, explicaron en un comunicado.

Hay que tener en cuenta que ésta es una flexibilización importante para los ciudadanos de Venezuela que han pedido refugio en Canadá, dado que normalmente, si la persona hizo una solicitud de refugio y su solicitud fue rechazada, no puede solicitar un PRRA a menos que hayan transcurrido al menos 12 meses.

“Sin embargo, los individuos de Venezuela están exentos de la barrera de un año en el acceso a un PRRA, ya que las condiciones en ese país han empeorado. Como resultado, las personas podrían enfrentar una situación de riesgo que puede justificar una evaluación adicional”, añade.

Sobre esta base, lo que yo creo que el gobierno tendría que hacer es hablar a los consulados que son responsables de estos rechazos y decirles que lo que están haciendo está fuera de las reglas de procedimientos justos, y que tienen que dejar de rechazar solicitudes de estudiantes internacionales que son válidas, simplemente porque las personas provienen de un país donde hay inestabilidad política o social.

Si la persona puede probar que tiene la intención real de venir a estudiar a Canadá, si tienen el dinero, la preparación y todas las condiciones necesarias, lo más indicado es que se le permita estudiar en el país para que luego siga los procedimientos correspondientes y solicite la residencia permanente en Canadá bajo el programa Canadian Experience Class.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727


		

Novedades en el primer reporte de inmigración del Parlamento Federal

Novedades en el primer reporte de inmigración del Parlamento Federal

Comité Parlamentario presentó recomendaciones muy positivas para la inmigración a Canadá

Después de un verano largo, húmedo y caluroso, el Parlamento Federal inició nuevamente sus funciones, y todo indica que muy pronto vamos a tener noticias muy buenas en materia migratoria, las cuales estamos esperando desde noviembre del año 2015. Digo esto porque el primer reporte de las comisiones de trabajo parlamentario que se recibió esta semana fue el informe del Comité sobre Inmigración y del Departamento de Recursos Humanos que tiene que ver con los Labour Market Impact Assessment, que es el documento requerido generalmente para que una persona pueda obtener un permiso de trabajo en Canadá.

Este reporte parlamentario, dado a conocer esta semana, habla también de los trabajadores temporales que vienen a laborar en la agricultura y otras ocupaciones, las cuales no son consideradas como ocupaciones de mano de obra especializada.

El reporte y las recomendaciones son muy positivos, por lo que parece que próximamente va a haber mejoras en el proceso para que una compañía obtenga permiso para traer trabajadores extranjeros.

Por ejemplo, según las recomendaciones, va a facilitar la entrada de los trabajadores que vienen a ayudar a familias con niños, enfermos y ancianos, ya que entre otros aspectos recomienda que se elimine el requisito de pago de mil dólares que es lo que cuesta el documento.

El reporte también pide que se encuentre un mecanismo para que los trabajadores agrícolas y mano de obra no especializada en general, en algún momento puedan hacer su trámite para la residencia permanente. Hay que recordar que este grupo de trabajadores temporales no tiene la posibilidad de hacer su trámite para la residencia permanente en Canadá.

Hasta el momento el gobierno ya ha aceptado con anterioridad algunas de las recomendaciones contenidas en este reporte, sin embargo, habrá que esperar para que se ajusten los programas de acuerdo a las recomendaciones y se promulgue la ley y los procedimientos a seguir.

Mientras tanto, aún estamos esperando también los cambios a la Ley de Ciudadanía anunciados anteriormente por el gobierno, los cuales fueron introducidos antes de que el Parlamento cesara por las vacaciones del verano.

Sabemos que vamos a tener un programa de ciudadanía igual al que tuvimos anteriormente, es decir antes del gobierno conservador, donde los inmigrantes van a tener que esperar únicamente tres años después de haber obtenido su residencia permanente para poder hacer la solicitud para la ciudadanía. Y sabemos también que se le va a otorgar un año hacia la ciudadanía a las personas que ya han estado dentro del país haciendo sus trámites para la residencia permanente, como es el caso de los trabajadores temporales, los estudiantes internacionales y los solicitantes de refugio.

También sabemos que el temeroso examen de idioma y de ciudadanía lo van a tener que escribir sólo las personas que estén entre los 18 y 55 años de edad. Quienes estén fuera de ese rango no tendrán que hacerlos.

Una pregunta que escuchamos con mucha frecuencia de parte de las personas interesadas es ¿cuándo va a suceder esto?

Lamentablemente no lo sabemos todavía, pero sí sabemos que va a ser este año, podría ser a finales de septiembre o en octubre o noviembre, pero va a ser muy pronto dado que es prácticamente un hecho. En este sentido, las personas que están esperando para hacer su solicitud de ciudadanía, personas mayores que no han aprendido bien el inglés y que están temerosos del examen, pueden esperar un poco más hasta que la nueva ley sea anunciada, y así tendrán menos dificultades.

Porque el nuevo proceso va a ser más simple, así es que si quieren esperar pueden hacerlo tranquilamente.

Otro de los cambios que se está esperando, los cuales ya han sido anunciados por el gobierno, son aumentar la edad de dependencia de los hijos, es decir volver a ponerlo en 22 años de edad. Esto es muy importante para las personas que no tuvieron oportunidad de patrocinar a sus hijos antes de que cumplieran los 19 años, porque si estos se mantienen solteros, es decir no casados ni en unión libre, tan pronto como se cambie la ley, si no han cumplido más de 22 años, podrán ser patrocinados.

Los cambios a los programas de refugio también ya se han estado implementando. Por ejemplo, para las personas que vienen de los países conocidos como “Designados”, tales como México y muchos otros países de Europa, ahora ya tienen nuevamente el derecho a beneficios de salud y también a apelar ante la Corte de Apelaciones de Inmigración, tal y como lo puede hacer cualquier otro refugiado.

Otro cambio muy importante es el que se va a hacer al sistema Express Entry. Van a modificar el puntaje y van a dar puntos adicionales a quienes tengan familiares en Canadá, particularmente hermanos y hermanas, lo cual va a ayudar a muchas personas a calificar. También sabemos que a los estudiantes internacionales se les va a dar puntaje adicional para que puedan obtener la residencia permanente en el país.

Asimismo, otro elemento importante es que el Ministro de Inmigración ha dicho por lo menos en dos conferencias de prensa que piensa aumentar el número de inmigrantes actual arriba de los 300 mil al año en los próximos años, queriendo establecer una meta de alrededor de 325 mil por año. Esto es muy importante porque se abren las puertas mucho más para las comunidades inmigrantes.

Hasta ahora, todo lo que han anunciado tanto el Ministro de Inmigración como el Primer Ministro de Canadá han sido anuncios positivos para los inmigrantes, y han dejado clara la necesidad que tiene Canadá de inmigrantes dado que los aportes que han hecho las diferentes comunidades han sido vitales para el país.

Incluso, en una declaración reciente el Primer Ministro dijo que es normal que la primera generación de inmigrantes tenga problemas de asentamiento y de integración en este nuevo país, pero explicó que ya la segunda, y aún más la tercera generación de inmigrantes, se convierten en canadienses que están súper bien integrados.

Adicionalmente, algo muy positivo del Primer Ministro, es que les recordó a las comunidades inmigrantes que tienen más tiempo aquí en Canadá, que ellos también fueron discriminados cuando llegaron al país. Hablaba específicamente de las comunidades griegas, italiana, etc., y dijo que ahora le está tocando a la comunidad musulmana y otras, pero explicó que esto va a pasar una vez que logren establecerse en Canadá e integrarse.

En términos generales, estamos esperando ansiosamente que empiecen a funcionar los cambios en materia migratoria sugeridos por el reporte parlamentario, porque cada uno de los que hemos escuchado es positivo y definitivamente van a abrir las puertas nuevamente a muchas más personas alrededor del mundo.

Vilma Filici

Los inmigrantes dentro del discurso político

Los inmigrantes dentro del discurso político

No hay que dejarse sorprender por las políticas antiinmigrantes de algunos candidatos políticos

En la columna de hoy quiero hacer un pequeño análisis sobre las políticas migratorias de Canadá y de los Estados Unidos, y la razón es porque las similitudes entre dos candidatos políticos en ambos países son de temer si eres inmigrante.

El Candidato a la presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump, y la candidata a leader del Partido Conservador Canadiense, Kellie Leitch, pareciera que han tomado sus notas del mismo libro, es decir, del libro de la intolerancia cultural, del racismo y del perpetuar la ignorancia. En ambos casos los candidatos han hecho blanco de una comunidad étnica para sus propios fines políticos.

Lamentablemente a la comunidad de habla hispana nos tocó ser blanco en los Estados Unidos.

La intolerancia a las diferencias culturales es obvia y no es necesario reiterarlas puesto que los medios se han encargado de esto, y el repetir los comentarios y chistes racistas sólo sirve precisamente para incrementar el racismo.

Donald Trump presentó su política inmigratoria en Estados Unidos, y Kellie Leitch ha presentado la idea de que se debe escrudiñar más a los inmigrantes para asegurarse de que sus valores estén de acuerdo con los valores canadienses.

En ambos casos es un intento de vilificar a ciertas comunidades y a la vez es una falta de respeto hacia los ciudadanos pensantes de ambos países.  Ambas propuestas dejan la idea de que las puertas en ambos países están completamente abiertas y que cualquier persona puede llegar y establecerse, pero la realidad es muy distinta dado que en los dos países existen medidas de seguridad que escrutan a las personas que han hecho trámites para inmigrar.

Una persona que desea inmigrar a Canadá o a Estados Unidos no sólo debe calificar bajo el programa a través del cual está haciendo su trámite, sino que también debe pasar por varios exámenes para probar que es admisible.

El solicitante debe probar que no tiene record criminal en ningún país en el que haya vivido por más de seis meses a partir de cumplir los 18 años de edad. Este documento lo provee el solicitante, pero hay otro chequeo de seguridad que es hecho por los servicios de inteligencia canadiense, el cual no solamente se basa en actos o delitos cometidos por el solicitante a la residencia, sino también en actos u omisiones que pudieran tener un tinte criminal, incluyendo prácticas que en sus países serían normales, pero que para Canadá son delitos. Estados Unidos tiene procesos similares.

Después de que la persona obtiene la residencia permanente, cuando haga la solicitud para la ciudadanía, nuevamente será sometida a un chequeo de seguridad y tendrá que pasar un examen de conocimientos que incluye historia, geografía, política y cultura canadiense.

En un artículo en The Toronto Star, el Ministro de Inmigración, Refugio y Ciudadanía Canadiense, John McCallum, dijo que el querer escrudiñar a futuros inmigrantes para ver si tienen “valores anti-canadienses” es peligroso e ignora los procesos que ya existen.

Este es el caso también con algunos de los puntos de la propuesta inmigratoria de Donald Trump donde menciona procesos que ya existen en Estados Unidos, como por ejemplo el deportar a personas que hayan cometido delitos.

¿De verdad? En 1996 se firmó la ley anti terrorista la cual hizo mandatorio la deportación de residentes permanentes que recibieran una sentencia de prisión de por lo menos un año.  Desde entonces, la deportación de residentes y no residentes es mucho más rápida y se está dando con mucha más frecuencia en Estado Unidos. De hecho, el número de personas deportadas por cargos menores se ha incrementado, lo cual no fue la intención de la ley original.

Al hacer estos comentarios vacíos, los candidatos están jugando con la falta de conocimientos de la gente y están haciendo un daño irreparable a las comunidades atacadas, muchas de las cuales no manejan la información necesaria para diferenciar cuales son las políticas migratorias que les afectan y quienes son los que las están implementando.

Uno se pregunta por qué es que estos políticos hacen planteamientos que claramente van en contra de grupos significativos de personas, situación que al final se podría traducir incluso en falta de apoyo para sus empresas electorales.

El punto es que tanto Donald Trump en los Estados Unidos como Kellie Leitch en Canadá son candidatos de partidos de derecha, y los dos partidos han usado y continúan usando tácticas de exclusión y racistas para sus propósitos políticos. Lo hemos visto en Canadá muy claramente durante las últimas elecciones. Sus políticas afectan a los inmigrantes, pero a la vez fortalecen su base electoral histórica.

Aquí en Canadá, particularmente, el resultado de las recientes elecciones federales demostró claramente que la mayoría del pueblo no está de acuerdo con lo política de la división y de creación de sentimientos racistas.

Aunque la idea planteada por la candidata al liderazgo del partido conservador haya tenido aceptación en una encuesta llevada a cabo por el Toronto Star, que estableció que el 67 por ciento de los encuestados está de acuerdo con que se escudriñe los posibles valores “anti-canadienses” de los inmigrantes, no creo que sea posible crear un examen que permita descubrir los verdaderos sentimientos de las personas. Un instrumento de este tipo sólo podría llegar a conclusiones injustas que nada tienen que ver con la realidad sino más bien por la percepción del que haya creado el examen.

¿Qué se puede hacer entonces, como comunidades inmigrantes, para combatir esas ideas xenofóbicas?

Debemos estar muy alertas a este tipo de ataques. No se debe permitir que personas con esta mentalidad sean elegidas. No podemos caer en el juego de que no nos atacan a nosotros sino a otra comunidad y quedarnos tranquilos sin defender al atacado.

Tal y como lo estamos viendo en los Estados Unidos, los Latinoamericanos no somos inmunes a los ataques. Si nosotros permitimos y nos unimos a los ataques contra otros grupos, estamos dando permiso para que nos ataquen a nosotros. Después de todo, no somos nativos de Canadá y por lo tanto somos todos inmigrantes.

Vilma Filici

Es importante saber si califica o no para un trámite de inmigración a Canadá

Es importante saber si califica o no para un trámite de inmigración a Canadá

Si su caso de inmigración no tiene mérito, no pierda su dinero innecesariamente

Siento la necesidad de escribir esta columna para poner en claro ciertos puntos que son importantes en el trabajo que desarrollamos tanto los consultores como los abogados de inmigración en Canadá.

Creo que por una cuestión cultural hay personas que no quedan satisfechas cuando después de una consulta en persona, telefónica o vía Internet, se les dice que no califican para hacer un trámite de inmigración, ya sea una visa de estudiante, trabajo, residencia permanente o ciudadanía. En muchas ocasiones la gente incluso tira el teléfono después de decir “entonces usted no puede hacer nada por mí, no me puede ayudar” o “no me quiere ayudar”.

La realidad es que no se trata de que el profesional no pueda o no quiera hacer nada por la persona, sino que los consultores y los abogados de inmigración honestos trabajan dentro de los parámetros establecidos por la Ley de Inmigración y los reglamentos.

Cada categoría de inmigrante tiene definiciones y reglas que deben cumplirse para calificar, y si el cliente no llena los requisitos establecidos al hacer una evaluación del caso en una consulta, los conocimientos y la experiencia del profesional deberían ser respetados y juegan un papel importante en planear el caso. Porque hay ocasiones en que la persona no califica y no se puede hacer más, hay otras en que la persona no califica en el programa que le interesaba, pero pueden calificar en otro.

Por ejemplo, una persona puede llegar a la oficina con la idea de hacer un trámite de adopción para unos sobrinos huérfanos, pero después de analizar el caso se puede llegar a la conclusión de que los puede patrocinar directamente, como miembros de la familia, sin tener que adoptarlos.

Pero muchas veces, más de lo que nos gusta ver, la persona llega a la oficina con una idea de lo que les gustaría hacer en términos de trámite, no obstante, después de estudiar el caso a fondo, llegamos al fallo de que la persona no califica y por lo tanto no es aconsejable iniciar un proceso sabiendo que el resultado será negativo.

Aquí no se trata de no querer ayudar al cliente, se trata de decirle la verdad y ahorrarle gastar dinero innecesariamente, no hacerlo perder el tiempo, y, en algunos casos, no exponerlo a que termine con una orden de deportación.

Algo muy importante de destacar es que el consultor o abogado trabaja en representación del cliente, pero también trabaja como agente de los tribunales y del Departamento de Inmigración Ciudadanía y Refugio. Y ambos profesionales somos certificados por nuestras asociaciones respectivas y trabajamos con reglas de conducta estrictas.

En este sentido, presentar evidencia al Departamento de Inmigración o a los tribunales sabiendo que la información no es verdadera, no sólo podría resultar en el rechazo del cliente y un cargo por dar declaraciones fraudulentas con una prohibición de hacer ningún trámite durante cinco años, sino que también podría resultar en la perdida de la licencia del profesional. Esto obviamente pone en juego su fuente de ingresos y su reputación, así como también podría enfrentar posibles cargos que, si es encontrado culpable, pueden resultar en una multa de entre $10,000 y $50,000, o cárcel por seis meses a dos años, o una combinación de ambos.

Lamentablemente sabemos que dependiendo del país del cual sea originaria la persona, los procesos pueden ser muy distintos, porque en algunos países los representantes legales ayudan a inventar casos, ayudan al cliente a mentir y se involucran en los procedimientos de sistemas corruptos donde la coima es común. En Canadá este no es el caso.

Por ejemplo, hace tiempo un señor que estaba tramitando su caso como inversionista, después de su entrevista en la cual se le había informado que sería aceptado, le envió una tarjeta al oficial de Inmigración y en ella incluyó $500 como regalo.  Al recibir la tarjeta con lo que el cliente pensó que hacía un regalo de agradecimiento, el oficial de Inmigración de inmediato rechazó el caso acusando al cliente de haber tratado de sobornarlo. Con toda seguridad en su país de origen el regalo hubiese sido aceptado sin ningún problema.

Los oficiales de Inmigración, así como todos los empleados públicos, también trabajan con un código de ética estricto. En parte las reglas dicen que ellos no deben aceptar ningún regalo, hospitalidad u otros beneficios que puedan tener una real o aparente influencia en la toma de decisiones que pudiera poner al oficial en obligaciones con el donante. Esto también lo menciono porque más de una vez clientes nos han preguntado si conocemos a algún oficial que pudiéramos sobornar.

En todos los aspectos de nuestra vida, así como con los trámites de inmigración, todos queremos ciertas cosas y nos decepcionamos cuando no logramos nuestros objetivos.  Pero es muy peligroso el obsesionarse con lo que uno quiere sin escuchar razón. Si más de un profesional le ha dicho que su caso no tiene mérito, lo mejor es escuchar la respuesta y buscar de qué manera se puede mejorar el perfil para que en un futuro se pueda calificar. Puede ser que a la persona le falte mejorar el nivel de inglés y luego podrá iniciar el trámite, puede ser que el interesado esté indocumentado y no haya hecho suficiente trabajo voluntario como para mejorar sus oportunidades de ser aceptado.

Es importante darse cuenta que tanto los consultores como los abogados de inmigración viven de su trabajo, y que lo más fácil y rentable sería tomar el caso aun sabiendo que la persona no califica. Sin embargo, si más de un profesional le aconseja no hacer nada porque estaría gastando su dinero y sería rechazada la solicitud, lo mejor es que no siga buscando escuchar lo que usted desea escuchar.  Porque, así como hay profesionales que siguen las reglas de ética profesional, también hay otros que con gusto se pueden aprovechar de la vulnerabilidad de la persona para sacarle provecho a la situación.

En conclusión, la próxima vez que un profesional no le quiera tomar su dinero porque no cree que su caso tenga mérito, en vez de enojarse y maltratarlo, mejor agradézcale su honestidad.

Vilma Filici

Gobierno de Canadá resolvería problema de detenciones migratorias

Gobierno de Canadá resolvería problema de detenciones migratorias

Gobierno anuncia medidas que buscan resolver el problema de las detenciones migratorias

En diciembre del año pasado, a un amigo se le subió la presión a 220. Fue inmediatamente hospitalizado y estuvo en el hospital durante dos semanas hasta que los médicos lograron bajarle la presión a un nivel normal. Actualmente está controlando su presión con medicamentos y tiene vigilancia médica periódicamente.

Esta semana fui a representar a un cliente que fue detenido por el Departamento de Inmigración por haberse quedado en Canadá seis semanas más de lo permitido con su permiso de visitante. Este joven tuvo un problema y fue arrestado por la policía, quien lo entregó a Inmigración.

Dado que inicialmente tuvo un problema penal no lo mandaron a un Centro de Detención de Inmigración, sino que a una prisión de seguridad máxima. Cuando llegó a la prisión le hicieron un chequeo médico, que es parte del procedimiento de admisión, y encontraron que tenía la presión a 220 sobre 120. Le administraron suero, lo medicaron por un día y ahí se terminó su tratamiento.

Traigo esto a colación porque el Reporte sobre Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas del 2015 menciona la falta de atención médica a los detenidos por el Departamento de Inmigración de Canadá como un problema que se debe solucionar.

En nuestro país, de acuerdo a la organización End Immigration Detention Network, por lo menos 15 personas detenidas y bajo custodia del Departamento de Inmigración han muerto desde el año 2000, y en la mayoría de los casos no se ha hecho pública la causa de su fallecimiento.

Dos de estos inmigrantes fallecidos son hispanos: Francisco Javier Romero Astorga, de origen chileno, murió en el Centro de Corrección Maplehurst, en la provincia de Ontario, el domingo 13 de marzo, mientras estaba encarcelado bajo custodia de la CBSA. En diciembre del 2013 también falleció Lucía Vega Jiménez, originaria de México, en el Centro de Detención de Inmigración de Vancouver, ubicado justamente en las instalaciones del aeropuerto. La causa de su muerte fue suicidio, según dieron a conocer en su oportunidad las autoridades migratorias.

El mes pasado, más de 50 personas que se encuentran detenidas por el Departamento de Inmigración en Ontario tomaron parte en una huelga de hambre para protestar por las condiciones bajo las cuales deben vivir en las prisiones. Exigían una reunión con el Ministro de Seguridad Pública de Canadá, Ralph Goodale, para explicarle su situación, pero su petición no fue atendida.

Sin embargo, como resultado de las protestas y de la amplia cobertura que han brindado los medios de comunicación sobre las condiciones en los Centros de Detenciones de Inmigrantes y en las cárceles de seguridad máxima, así como también sobre las muertes bajo custodia migratoria, el gobierno anunció este 15 de agosto que se ha presupuestado $138 millones de dólares para tratar de resolver las debilidades que existen en el sistema.

El Ministro de Seguridad, quien es el encargado de la Canadian Border Services Agency (CBSA), dijo que se reemplazarán dos centros de detenciones para inmigrantes, uno en Laval, Quebec, y el otro en Vancouver, British Columbia. Aparte del mejoramiento de estos dos centros, también está dentro de los planes el encontrar alternativas a la detención de personas que han infringido a las leyes de inmigración, tales como:

·         Reducir el uso de prisiones para la detención de personas que infringieron las leyes de inmigración;

·         Darle acceso irrestricto a las agencias de servicios a inmigrantes tales como la Cruz Roja y el Comisionado de Refugio de las Naciones Unidas, así como también a consejeros legales y espirituales  para que puedan visitar a los detenidos;

·         Incrementar la transparencia sobre el trato y procesos para los detenidos de Inmigración, y

·         Mejorar el tratamiento de salud física y mental para los detenidos, entre otros aspectos.

Estas propuestas presentadas por las autoridades canadienses efectivamente son un primer paso muy positivo en la búsqueda de resolver los problemas de los detenidos, sin embargo, lo que me preocupa es que ante tanta insistencia de los medios de comunicación y la huelga de hambre, el Ministro esté tomando nada más medidas reactivas sin estudiarlas detenidamente, y por lo tanto sin asegurarse de que los cambios sean en realidad medidas sustantivas en los procedimientos que tengan resultados positivos de largo alcance.

Las detenciones de inmigrantes definitivamente es una falla estructural del sistema migratorio. Es la manera en que se han venido hacienda las cosas desde siempre y lamentablemente no ha habido un análisis objetivo del tratamiento que se le da a los detenidos, no sólo en las cárceles comunes sino que también en los Centros de Detención de Inmigración.

No es necesario hacer un gran análisis para determinar que hay situaciones que no requieren que una persona permanezca detenida, sin embargo, una vez que son capturadas tienen que pasar por todos los procesos establecidos y regirse por las reglas del proceso de detención. Y el problema en estas situaciones se agrava cuando un detenido por razones migratorias es llevado a las cárceles comunes, parece que al final la persona queda detenida en una especie de frontera, de zona gris entre las responsabilidades de las autoridades de Inmigración y las responsabilidades de las autoridades carcelarias, donde no se sabe claramente quién es el responsable de qué en relación al detenido.

En toda esta problemática, uno de los problemas que hasta el momento no cubren las reformas propuestas por el Ministro Goodale es que haya un cuerpo que regule a la CBSA, así como tampoco plantea la creación de un mecanismo de quejas que le permita a las personas afectadas encontrar soluciones cuando existen problemas o abusos generados por la agencia de servicios fronterizos.

¿Qué podemos hacer entonces como inmigrantes para tratar de que se busquen e implementen las soluciones adecuadas a esta problemática?

Primero, hay que tener claro que la razón por lo cual el gobierno está dispuesto a implementar cambios en esta área es por las demostraciones y cabildeo que se ha hecho con respecto al tema. En este sentido, es de suma importancia que las comunidades inmigrantes nos pronunciemos ante esta situación.

También, es imprescindible entender que los detenidos en prisiones por no cumplir con los reglamentos de Inmigración en su mayoría son personas pacíficas y no criminales que pudieran causar daños a los ciudadanos, y que por lo tanto el hecho de que los encierren en cárceles comunes con delincuentes violentos, así como también que los traten como delincuentes, es un castigo que excede gravemente la falta que han cometido.

Vilma Filici

Mitos y realidades de algunos procesos para Inmigrar a Canadá

La experta en inmigración Vilma Filici rompe ciertos mitos relacionados a los procesos migratorios canadienses

Hay ciertos procesos en inmigración que son muy sencillos pero que también pueden ser causa de mucha ansiedad y de muchos errores. Estos son: La Tarjeta de Residencia Permanente, el Estado Implícito y la Autorización para Regresar a Canadá. Voy a tocar cada uno de estos temas y explicar de qué manera funcionan.

Últimamente he recibido muchos comentarios sobre la supuesta invalidación de la residencia permanente en el momento en que la Tarjeta de Residencia Permanente se vence. Esta creencia es completamente errónea. Tenemos que partir de la base de que la tarjeta de residente permanente es un hecho relativamente nuevo, fue introducida con el Acta de Inmigración del 2002 y comenzó a implementarse en el 2004.

La Tarjeta de Residencia Permanente es un documento de viaje y nada más. Esta tarjeta se requiere cuando un residente sale de Canadá ya que para poder regresar debe presentarla a las aerolíneas a fin de que lo dejen abordar. Hay que pensar en la tarjeta como pensamos de nuestros pasaportes. Si la validez de un pasaporte expira, es sólo ese documento que expira, la persona dueña del documento continúa teniendo la misma ciudadanía.

Una persona con la tarjeta vencida puede de todos modos invitar a alguien a visitarlo y patrocinar a alguien. Al mostrar la tarjeta, aun si está vencida, se está comprobando el estatus de la persona, el cual de todos modos los oficiales pueden verificar entrando al sistema global computarizado.

Otro procedimiento que causa mucho estrés a las personas que se encuentran en Canadá procesando una extensión de su visa de turista, visitante o estudios, es el tiempo que se tarda Inmigración en enviar una respuesta después de que la persona remitió el pedido de extensión. Sabemos que si se envía el pedido en línea el cliente recibirá una respuesta entre 22 y 30 días, y si se manda la petición de extensión por correo regular, el trámite se puede demorar entre tres y cuatro meses. La preocupación surge cuando se mandó a pedir la extensión antes de que se venciera el documento y la respuesta no llega, y pasa la fecha de validez del documento que se tiene.

Siempre y cuando la persona haya preparado y solicitado la renovación del documento antes de la fecha de vencimiento del documento anterior, no debe preocuparse, ya que de acuerdo a la ley tiene “Implied Status” o Estado Implícito. Lo que esta sección de ley dice explícitamente es que: A un residente temporal que ha hecho una solicitud para extender el periodo que le fue autorizado para permanecer en el país y que no ha recibido una decisión cuando se le venció ese estatus, se le extiende el periodo hasta el día en que es hecha una decisión (en caso de rechazo) o hasta el final del nuevo periodo que se autorizó en caso de una decisión positiva.

También es importante recordar que la persona continúa teniendo el mismo status que tenía antes de enviar a pedir la extensión. Si la persona es un estudiante, puede seguir estudiando, si la persona es un trabajador temporal, puede seguir trabajando, y si es un visitante puede permanecer en el país como turista.

Hay que tener en cuenta que esto sólo es válido para las personas que han pedido su extensión antes de que venciera el documento. Esto quiere decir que si una persona se quedó sin estatus y pide que le reinstauren el mismo (restauration of status), no tendrá estatus legal hasta recibir su nuevo documento, y por lo tanto no podrá estudia ni trabajar.

Hay otras situaciones que son muy confusas y que han llevado a personas a gastar mucho dinero para venir a Canadá para luego verse forzadas a regresarse desde el aeropuerto, o terminar en centros de detención de inmigración, porque son inadmisibles a Canadá por haber tenido una orden de deportación en el pasado.

La pregunta que he escuchado a menudo es: “si ahora tengo pasaporte de un país que es exento del requisito de solicitar una visa de visitante, como los países de Europa, ¿al llegar al puerto de entrada puedo entrar sin problemas si alguna vez fui deportado con el pasaporte de mi país de nacimiento?

La respuesta es “no”.  La persona que fue deportada y tiene un pasaporte de un país que no requiere visa sigue siendo inadmisible a Canadá por haber sido deportada. El tener un pasaporte de un país que no requiere visa le permite abordar un avión o nave para llegar a Canadá, pero al llegar al puerto de entrada, sea un aeropuerto o la frontera terrestre, el oficial que lo examine en la entrada va a ver en las computadoras que la persona fue deportada de Canadá.

La ley dice que una persona que fue deportada no puede regresar nunca a menos que obtenga una autorización para regresar a Canadá. No importa de donde venga ni con que pasaporte venga. Si la persona se arriesga a llegar al puerto de entrada el oficial no tiene opción, no le puede permitir la entrada porque no cumple con el requisito legal.

El oficial tiene el poder de ordenar que la persona regrese, puede detenerla o puede involucrar a la policía montada y se le pueden hacer cargos criminales.

Para evitar todo este tipo de complicaciones, la mejor opción que tienen las personas interesadas en viajar a Canadá, o que ya están residiendo de forma temporal en el país, es asesorarse bien con profesionales debidamente acreditados. Deben consultar con un asesor o con un abogado de Inmigración que conozca las leyes migratorias canadienses para estar seguros que los procedimientos que están empleando o que desean utilizar son los adecuados, y que por lo tanto tendrán asegurado su ingreso y/o permanencia en este país.

Recuerde que una consulta a tiempo le puede ahorrar dinero, tiempo y muchos dolores de cabeza.

I am text block. Click edit button to change this text. Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

Las nuevas leyes migratorias aún no han llegado a Canadá

Si bien el actual gobierno tiene intenciones de cambiar algunos de los programas de Inmigración, la Ley de Inmigración sigue intacta

En mi oficina, a diario recibimos personas, llamadas telefónicas y correos electrónicos en que nos plantean que con el cambio de gobierno ahora ya hay cosas que se pueden hacer en materia migratoria, porque la gente cree que con el cambio el gobierno también hubo un cambio radical en la Ley de Inmigración y Refugio de Canadá. Pero esto no es cierto.

Si bien el actual gobierno tiene intenciones de cambiar algunos de los programas de Inmigración, mejorar algunas de las categorías y otorgar más presupuesto para ciertas categorías a fin de agilizar algunos casos, la realidad es que el área migratoria aún no ha cambiado mucho. Ha cambiado la atmósfera en que vivimos con respecto a Inmigración, pero la Ley de Inmigración sigue intacta, el Acta de Inmigración sigue intacta, y los reglamentos de inmigración siguen intactos.

Sabemos que se han introducidos proyectos de ley para cambiar algunas áreas, pero estos todavía no han sido aprobados.

Las promesas que hizo el ahora Primer Ministro Justin Trudeau durante las elecciones fueron muchas, y las mismas fueron reiteradas cuando ganó las elecciones y dio las indicaciones sobre el trabajo que se debía de hacer al nuevo Ministro de Inmigración.

Sobre la base de esas promesas, sabemos que va a cambiar la edad de dependencia de los hijos, que supuestamente va a subir nuevamente, pero hasta el día de hoy seguimos trabajando con la misma edad de dependencia que un hijo debe tener para ser dependiente, que tiene que ser menor de 19 años. Estamos esperando los cambios, pero la realidad es que todavía no podemos procesar un caso de un joven que tenga 22 años de edad.

Otra de las promesas que hizo fue que iba a quitar la visa a los mexicanos, pero eso todavía no ha sucedido. Se habló también de darle un puntaje adicional bajo el sistema Express Entry a las personas que tengan hermanos en Canadá, pero eso todavía no se ha visto.

Los cambios que sí hemos visto son en realidad cambios que surgen a consecuencia de decisiones que fueron tomadas por la Corte Federal. Hay que recordar que el gobierno anterior había apelado algunas de estas decisiones, pero el nuevo gobierno eliminó esas apelaciones y procedió a implementar las medidas tal y como habían sido decididas por la Corte Federal.

Uno de estos cambios fue darle nuevamente los beneficios de salud a los refugiados, otro fue que los refugiados de los países que estaban incluidos en la lista de Países Designados, que no tenían derecho a apelar una decisión negativa del Consejo de Refugiados ante la División de Apelación de Refugio, ahora si pueden hacerla.

Por supuesto ha cambiado la actitud hacia los refugiados dado que el gobierno de Trudeau dejó bien claro que Canadá tiene una historia de ayuda a las personas desplazadas del mundo y que va a continuar aceptando refugiados y ayudando a quienes lo necesiten. Eso quedó bien claro en el momento en que se le cambió el nombre al ministerio y hoy se llama Ministerio de Inmigración, Refugio y Ciudadanía.

También se está viendo un cambio de actitud en el Consejo de Refugiados. Ahora hay nuevos miembros que fueron nombrados recientemente que parecen ser mucho más abiertos, mas humanos y que en realidad están con la idea de escuchar la historia del refugiado con una mente abierta, por lo cual se están viendo decisiones positivas en casos que en el pasado hubiésemos visto rechazos.

Otro cambio que se ha visto es que se están agilizando los patrocinios de padres y abuelos. Se están viendo casos de padres y abuelos que estaban tomando 5 años para poder obtener la primera aceptación del patrocinador, y ahora se están tardando un año y medio o dos años. Ese es un cambio muy significativo.

También sabemos que la reunificación familiar es mucho más importante para este gobierno. De hecho, fue una de las promesas que hicieron en época de campaña, que iban a acelerar los procesos, y de entrada vimos que el 1 de enero del 2016 automáticamente duplicaron el número de padres y abuelos que se podían procesar. Subieron de 5 a 10 mil.

Pero como dije al principio, en materia migratoria nos guiamos por el Acta de Inmigración y por los reglamentos, y cada categoría de inmigrantes y cada proceso de inmigración tiene que estar de acuerdo con los reglamentos. En ese sentido, en este momento todo sigue igual, lo que se está viviendo es nada más una atmósfera mucho más relajada y esperanzadora, pero aún estamos esperando los cambios prometidos. Y sabemos que esos cambios por sí solos no son suficientes.

Por ejemplo, la categoría de Express Entry es muy excluyente porque es prácticamente imposible que las personas que están fuera de Canadá alcancen el puntaje necesario para calificar, aun si son personas brillantes.

No olvidemos que ahora tienen que calificar doblemente: primero para el programa en sí por el cual quieren inmigrar, y luego para ser seleccionados por el sistema Express Entry. Eso es algo que tiene que cambiar, y tiene que haber más transparencia en términos de cuál va a ser el puntaje al cual la persona tiene que llegar para calificar.

Porque en este momento, cada dos semanas el Ministro de Inmigración da un puntaje para el sistema Express Entry y solamente las personas que tienen ese puntaje califican. Pero ni el cliente ni los profesionales, ni siquiera el personal de Inmigración, tienen la menor idea de cuál va a ser ese puntaje, por lo que nos encontramos en una situación en la que no podemos aconsejar con certeza hacer un proceso migratorio con la posibilidad de en realidad continuar hacia la residencia permanente. Eso tiene que cambiar.

Otra cosa que el Ministro de Inmigración ha estado repitiendo es que los estudiantes internacionales son la clase preferida para inmigrar, y que está preparando cambiar el programa por medio del cual puedan obtener la residencia permanente. Eso es positivo, pero creo que no debería quedarse nada más en mejorar las posibilidades para los estudiantes internacionales, sino que deberían mejorar también las posibilidades para las personas que se encuentra fuera del país y que podrían ser excelentes inmigrantes.

Sabemos también que el gobierno está haciendo investigaciones internas para efectuar cambios y que hay un comité parlamentario recopilando ideas a través  del país para efectuar cambios a casi todos los programas de inmigración, incluyendo cambios que beneficien a las personas que se encuentran en Canadá con permisos de trabajo para que puedan obtener la residencia permanente.  Este cambio es importante ya que debería abarcar a las personas que ya se encuentran en Canadá, que tienen años trabajando pero que no pueden solicitar la residencia permanente porque el nivel de inglés es muy alto para que puedan calificar, un nivel que dicho sea de paso es altísimo para las personas de mano de obra especializada.

Estas son personas que, como los estudiantes internacionales, ya están establecidos en Canadá, tienen familia, hijos, son dueños de casas, etc., y para ellos debería haber también una forma de obtener la residencia permanente.

El nuevo gobierno también ha prometido cambios a la Ley C-24, que es la Ley de Ciudadanía, la cual ya se presentó y se espera que los cambios se implementen a finales de julio. Pero mientras esto sucede, muchas personas todavía no califican para solicitar su ciudadanía.

En ambos casos, para procesos de inmigración y para procesos de ciudadanía se esperan cambios que facilitaran un resultado positivo. Debemos seguir esperando.

By: Vilma Filici