Los TLC, son las mejores opciones que tienen algunas personas para Inmigrar a Canadá

Los TLC, son las mejores opciones que tienen algunas personas para Inmigrar a Canadá

A fines de febrero nuestra ofician estará en la expo de Vente a Canadá en las ciudades de México, Mérida y Puebla. Me parece oportuno recordarle a nuestros amigos Mexicanos que  con todos los cambio que han habido en los últimos años en el sistema migratorio canadiense, particularmente con el sistema de procesamiento que requiere un puntaje elevado para ser invitado a iniciar un trámite de residencia, sin duda una de las mejores opciones que tienen para aumentar el puntaje y asegurar la invitación, es venir a Canadá a trabajar bajo el tratado de Libre comercio entre Canadá Y México. Este tratado así como los tratados con Chile, Perú y Colombia tienen provisiones para que ciertos ciudadanos de esos países quienes tengan una oferta de trabajo de una compañía canadiense puedan obtener un permiso de trabajo.

Estos tratado facilitan la entrada reciproca de distintos trabajadores a ambos países, lo que significa que ciudadanos chilenos  y Mexicanos que tengan una oferta de trabajo en ciertas categorías de una empresa canadiense o personas que desean abrir un negocio, puedan venir a trabajar al país.

Es importante notar que los tratados en sí no tienen ningún tipo de programa o categoría que le permita a una persona solicitar la residencia permanente en Canadá, pero sí les facilita la entrada al país a esos ciudadanos, para que puedan venir a trabajar  con un permiso de trabajo en cuatro categorías específicas.

Una es la categoría de personas que vienen a invertir dinero o a hacer comercio con Canadá. Para estas personas existe la posibilidad de obtener un permiso de trabajo siempre y cuando puedan demostrar un monto de dinero acorde con el plan de la empresa que piensan abrir y experiencia en negocios.

 La segunda es la facilidad para los visitantes que vienen a hacer negocios en Canadá, a quienes se les puede conseguir un permiso de trabajo sin muchas dificultades. Generalmente esta categoría aplica para las personas que vienen a ferias, exposiciones de negocios, que vienen a dar servicios por un tiempo muy corto, o artistas que vienen para hacer presentaciones específicas.

La tercera categoría es la de altos ejecutivos que pueden venir al país mediante un proceso de transferencia de sus compañías, es decir, compañías que tienen su sede en país de origen y que tienen una sucursal en Canadá pueden solicitar un permiso de trabajo para transferir a personas a que vengan a manejar la compañía o subsidiaria. Este programa es solo para ejecutivos y personas con conocimientos especializados.

La cuarta categoría que se abre con la entrada en vigencia de los Tratados de Libre Comercio y que con toda seguridad puede ser la más ventajosa, es la categoría de profesionales y técnicos, ya que hay una lista de profesiones y ocupaciones especializadas que le permiten a un ciudadano de países que han firmado un tratado con Canadá, y que tienen una oferta de trabajo, obtener un permiso.

Para obtener el permiso por esta vía básicamente lo que se necesita es una oferta de trabajo de una compañía canadiense (la cual no necesariamente tiene que ser una compañía grande sino  que puede ser una compañía pequeña siempre y cuando la oferta sea genuina), mediante la cual se le permite a este trabajador o profesional hacer un trámite para obtener una visa de trabajo sin la necesidad de demostrar que la compañía canadiense no puede conseguir ciudadanos canadienses o residentes permanentes para hacer ese trabajo. El trabajador debe tener una de las profesiones  u ocupación que esté incluida en la lista de profesiones del tratado específico,  debe ser  nacionalizado o nacido en uno de los países arriba mencionados y tener conocimientos de inglés o francés.

Los permisos de trabajo de las primeras tres categorías tienen un periodo de duración de entre tres meses y un año, dependiendo para qué viene la persona. Para los ejecutivos transferidos y para la categoría de profesionales y técnicos, los permisos de trabajo se pueden renovar anualmente sin problemas.

Para la cuarta categoría, es decir para los profesionales y técnicos, ya una vez estando en Canadá estos pueden cambiar de compañía si así lo desean, entonces, aparte de que estas opciones creadas con el Tratado de Libre Comercio son una oportunidad excelente para poder venir a Canadá con un permiso de trabajo, se abre una puerta enorme para luego poder solicitar la residencia permanente dado que el haber trabajado en Canadá puede aumentar el puntaje en la categoría de trabajador calificado y en el Express Entry, y en muchos casos puede hacer la  diferencia entre ser invitado a iniciar el trámite o no.

Para las personas que no han tenido experiencia de trabajo en su país y han trabajado en Canadá, pueden  solicitar la residencia permanente bajo el programa de experiencia canadiense, el cual requiere que los trabajadores hayan trabajado en el país con un permiso de trabajo por un periodo de un año como mínimo pero cuanto más tiempo hayan trabajado mejor, y luego pueden solicitar la residencia permanente. Por supuesto que el nivel de inglés también es un factor que es requerido.

Adicionalmente, también se pueden utilizar los diferentes Programas de Nominaciones Provinciales los cuales le dan a la persona seleccionada 600 puntos adicionales en el Express Entry y obviamente  llevan a un trabajador a la obtención de la residencia permanente. En este sentido, las personas que se encuentran en Canadá y que lean esta información, y que deseen ayudar a un amigo o a un pariente a venir a Canadá, o que quieran ellos mismos tramitar su residencia permanente en el país, deben investigar si sus ocupaciones están en la lista de prioridades que establecen los Tratados de Libre Comercio entre Canadá y México, Chile, Colombia, Perú. Si lo están  deben conseguir una oferta de trabajo, la cual les podría facilitar la entrada al país con un permiso de trabajo que luego los puede conducir a la residencia permanente.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727
E-mail: [email protected]

Canadá anuncia nuevo plan migratorio para los próximos tres años

El ministerio de inmigración de Canadá anuncia nuevo plan migratorio para los próximos tres años

Canadá anuncia la llegada de un millón de inmigrantes para los próximos tres años

El Ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá, Ahmed Hussen, dio a conocer esta semana su plan migratorio para los próximos tres años, y el anuncio fue muy alentador para la comunidad inmigrante.

En Canadá, hace mucho tiempo se hacían estrategias migratorias para cinco años, pero se habían dejado de hacer, y ahora, el ministro Hussen la está implementando nuevamente dando a conocer cuáles son los números de inmigrantes que espera traer el gobierno durante los próximos tres años.

Muchos investigadores han estado diciendo que, para poder mantener la fuerza laboral canadiense joven, se debe traer por lo menos el uno por ciento de la población canadiense. Y en su anuncio, el ministro dijo que para finales del año 2020 este número se va a aproximar a dicho porcentaje.

Así, si se sigue este plan, para el año 2020 se va a estar trayendo a aproximadamente 340 mil inmigrantes por año. Para el año 2018 el número será de 310 mil nuevos inmigrantes (es decir 10 mil más que este año 2017, cuya meta es 300 mil), luego, para el 2019 serán 330 mil y para el año 2020 llegaríamos a 340 mil.

En el anuncio no solamente es positivo el número de inmigrantes, sino que también la división de las plazas para las distintas categorías de inmigración. Porque también cada año se va a aumentar el número de inmigrantes que vienen como trabajadores calificados. Para el 2018 se espera un promedio de 78,200 trabajadores calificados, y va a aumentar en aproximadamente cinco mil cada año en el 2019 y el 2020.

Un aspecto que me parece muy positivo y sin lugar a duda va a ser de mucho interés para la población, es que el programa de padres y abuelos va a subir en sus números. En el 2018 el número total será de entre 17 y 21 mil, lo que significa que se va a duplicar el número de padres y abuelos que pueden ser patrocinados para venir a Canadá, dado que hasta el 2015 el número era de 5 mil y luego fue duplicado por el nuevo gobierno, y durante los próximos tres años se va a volver a duplicar y se va a mantener entre 17 y 21 mil.

También se ha fijado el número para los refugiados, el cual se va a mantener entre 48 mil y 56 mil en los próximos tres años, mientras que el número de casos por razones humanitarios y compasión se va a conservar más o menos en las mismas cuotas que se tienen este año, que son entre 3,500 y 3,600.

Estos números indican que el ministro Ahmed Hussen está haciendo lo que tiene que hacer, porque Canadá tiene un problema muy grande de una población que se está avejentando, donde muchas personas se están retirando y se estarán retirando en los próximos años, dejando vacíos en términos de la fuerza laboral aquí en Canadá.

Actualmente se tiene el problema del envejecimiento de la población, pero también está el problema del poco número de nacimientos dentro de la sociedad canadiense en general, es decir que no se están teniendo hijos al promedio necesario para mantener una fuerza laboral suficiente para sostener la economía.

Durante su anuncio, el ministro dijo que el gobierno cree que los recién llegados desempeñan un papel vital en nuestra sociedad, sobre todo si se tiene en consideración que “Cinco millones de canadienses se jubilarán para el año 2035 y tenemos menos personas trabajando para apoyar a personas mayores y jubilados”.

Explicó que el año 1971 había 6,6 personas en edad de trabajar por cada persona de la tercera edad, pero que en el 2012 esa proporción había bajado a 4,2 por cada persona de la tercera edad. Y las proyecciones establecen que será de 2 a 1 para el año 2036, cuando casi el 100% del crecimiento de la población será el resultado de la inmigración (actualmente es alrededor del 75 por ciento).

Pero este reemplazo de la fuerza laboral canadiense a través de la migración se está planificado realizarla de forma paulatina y no de golpe como a muchas personas les gustaría ver, y es paulatino porque no se trata solamente de traer a las personas al país, sino que hay que tener la infraestructura necesaria para poder ayudarlas a que se establezcan. Hay que tener puestos de trabajo, vivienda, escuelas, todo tipo de servicios para ellos, y si se aumentara significativamente la inmigración de forma repentina, por ejemplo, en cien mil personas de un día para otro, sería muy problemático.

Una situación parecida se dio ya en Alberta, cuando esta provincia recibió cien mil personas en un año, provenientes tanto de fuera como de dentro del país, y al no estar la provincia preparada para ese flujo migratorio tuvieron muchísimos problemas.

En este sentido, yo creo que lo que está haciendo el gobierno es muy inteligente y a la vez muy práctico, ya que se están dando el tiempo necesario para asegurarse de que todas las condiciones se den para poder recibir una inmigración que represente el uno por ciento de la población canadiense.

Viendo estos números, queda claro que también se van a beneficiar las comunidades inmigrantes dado que más personas van a poder entrar al país, y particularmente con el aumento de las solicitudes para padres y abuelos, ya que la asistencia de estos a las familias jóvenes es esencial. Hay que recordar que la presencia de los padres y los abuelos le va a permitir a los residentes y ciudadanos que tengan niños pequeños el poder salir a trabajar sin tener que preocuparse de los pequeños, dado que los padres y los abuelos generalmente cumplen la función de ayudar a las familias jóvenes con la educación y el cuidado de los niños.

Además, el hecho de que se haya aumentado el número de trabajadores calificados, que incluye profesionales y mano de obra especializada, significa que más personas de nuestra comunidad van a tener plazas para poder llegar a Canadá.

En esta lógica, lo que quiero recordar a nuestros lectores que quieran traer a familiares y amigos, o que quieran ayudarles a llegar a Canadá, es que los conocimientos de inglés y francés son extremadamente importantes y que no ha habido cambio en eso. En este sentido, el mejor consejo que se puede dar es que si quieren inmigrar a Canadá tienen que ponerse a estudiar inglés o francés a un nivel avanzado, y que si pueden estudiar ambos idiomas tendrán mucho más puntaje y más seguridad de ser invitados a presentar su solicitud de residencia permanente en Canadá.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727
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Los grupos racistas y antiinmigrantes parecen estar floreciendo también en Canadá

Los grupos racistas y antiinmigrantes parecen estar floreciendo también en Canadá

 

Durante los últimos días, la noticia principal en la mayoría de medios de comunicación a nivel mundial ha sido los eventos acaecidos en la ciudad de Charlottesville, Virginia, Estados Unidos, donde una manifestación de nacionalistas blancos tomó un giro mortal cuando un automóvil embistió a un grupo de manifestantes rivales matando a una persona.

Los manifestantes de extrema derecha se habían concentrado en la ciudad universitaria de Charlottesville para protestar contra la eliminación de una estatua de Robert E. Lee, que encabezó el ejército confederado en la Guerra Civil Estadounidense. Mientras esto sucedía, el conductor de un automóvil, James Alex Fields Jr., quien es supremacista blanco simpatizante de los nazis, agarró su vehículo y embistió a un grupo de personas que protestaba contra los nacionalistas blancos.

El suceso ha dejado en evidencia los graves problemas raciales que existen en los Estados Unidos, mismos que sin lugar a duda también pueden estar afectando a Canadá.

Hay que recordar que precisamente en el mes de abril del año pasado el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, planteó la necesidad de pedir disculpas a la comunidad Sikh de Canadá por el maltrato recibido por ellos a principios de los años 1900, debido precisamente a las leyes racistas que había en Canadá en esa época.

El Primer Ministro específicamente habló sobre el incidente del Komagata Maru, que fue un barco que llegó a Vancouver cargando 376 pasajeros provenientes de la Región del Punjab en India.  De esos inmigrantes únicamente a 24 se les dio permiso para desembarcar en suelo canadiense y a los otros 352 no se les permitió descender y fueron regresados a India.

La razón por la cual no se les permitió desembarcar fue porque en ese momento en Canadá había una ley que establecía que sólo las personas que vinieran en un viaje directo del país de origen a Canadá podían obtener la residencia. Estas, como muchas otras en el pasado, eran leyes creadas para excluir a personas que no fueran blancos anglófonos o francófonos.

La historia de la inmigración canadiense está repleta de este tipo de leyes que excluyen a los inmigrantes según el color de su piel. En este contexto, es importante recordar que los indios, los chinos y los europeos del sur no eran bienvenidos a Canadá.

De hecho, durante toda la historia de Canadá, diversos grupos de inmigrante han sufrido discriminación y racismo, lo cual en general ha disminuido hasta que la población finalmente se familiariza con sus costumbres y tradiciones, y los comienza a tolerar.

Surgimiento de grupos anti-inmigrantes

Pero en los tiempos en que vivimos actualmente es muy preocupante saber que están comenzando a surgir también en Canadá células racistas como las que existen en los Estados Unidos, es decir, grupos con raíces europeas que son notorios por ser anti inmigrantes de hecho, en la manifestación de Charlottesville se encontraban asistiendo canadienses.

El año pasado, dos reporteros lograron infiltrarse en una de estas células en Edmonton, Alberta, y escribieron varios artículos dando a conocer las actividades de estos grupos racistas que tienen sedes a través de todo Canadá. La razón de ser de estas células es la necesidad de expresar y actuar ante sus sentimientos anti-inmigrante.

Este grupo tiene su origen en Finlandia y se ha esparcido por toda Europa, y ahora ha llegado a Norte América y específicamente a Canadá. Se llaman Soldados de Odín, con sus siglas S.O.O., y la organización fue fundada en Finlandia por Mika Ranta, quien se describe a sí mismo como un Neo Nazi. Él ha cometido actos de violencia en contra de inmigrantes y de hecho ha sido encontrado culpable de crímenes contra los inmigrantes.

Estos grupos racistas claman existir para controlar las calles y brindar ayuda a las personas que lo necesiten, pero la misma policía explica que en realidad ellos no ayudan a la seguridad, sino que por el contrario son una amenaza y que el estado gasta muchos recursos para poder monitorear sus movimientos.

En Canadá, aparentemente la razón por la cual se creó este grupo es por el arribo de los refugiados sirios al país. De hecho, este grupo dice que Canadá todavía no tiene todos los problemas que aseguran que tienen los países de Europa, los cuales insisten que son causados por los inmigrantes y por los refugiados. Pero, aseguran, su grupo quiere estar preparado para cuando empiecen los problemas, los cuales estiman que van a comenzar dentro de unos 10 años como consecuencia de la llegada de todos los refugiados e inmigrantes.

Los líderes de este grupo aquí en Canadá han hecho declaraciones públicas en las que dicen que los diferentes gobiernos canadienses han estado permitiendo que enemigos de Canadá estén estableciéndose aquí en el país, y que ellos necesitan asegurarse de poder ejercer algún tipo de control para la seguridad del país.

Definitivamente estas personas deben tener sentimientos antinmigrantes muy fuertes para poder predicar todos estos planteamientos racistas, mismos que fueron alimentados en los últimos años por las políticas y las declaraciones públicas anti-refugiados y antiinmigrantes que se habían dictado.

Como es el caso en Estados Unidos, en Canadá se ha usado a las comunidades étnicas para beneficio político durante elecciones, y declaraciones anti inmigrante obviamente le dio más fuerza, poder y autoridad a estos grupos como para que pudieran formar este tipo de organizaciones y para actuar en contra de las comunidades inmigrantes.

Lamentablemente con este tipo de organizaciones, mientras no cometan acciones delictivas, ni el gobierno ni las autoridades pueden actuar contra ellos. Tampoco pueden obviamente limitarles formarse y operar dentro del sociedad, siempre y cuando lo hagan dentro de la ley, a pesar de predicar postulados racistas.

Pero definitivamente es muy preocupante tanto lo que está sucediendo en los Estados Unidos como el nacimiento de estos grupos en Canadá, primero porque generan zozobra en las comunidades inmigrantes, y segundo porque según las primeras informaciones que se tienen al respecto, particularmente este grupo llamado Soldados de Odín, funciona como las pandillas de motociclistas. Tienen la misma estructura jerárquica y también el mismo tipo de actitud en el sentido de cumplir las leyes hasta cierto punto, pero cuando ellos creen que tienen que “defender la patria”, actúan en contra de quien sea tal y como lo han estado haciendo en Europa y en los Estados Unidos.

Ante esta situación, es importante que las comunidades inmigrantes estemos alerta ante el surgimiento de este tipo de agrupaciones en Canadá, y es vital que nos mantengamos también en contacto con nuestras autoridades en los diferentes niveles de gobierno a fin de que, en el momento que sea necesario, podamos presionar para que se haga una aplicación fuerte de la ley en contra del racismo y la discriminación en este país y no nos quepa duda de que nosotros los hispanoparlantes también somos blanco de racismo y no estamos exentos de ataques.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727

Tras las políticas de Donald Trump, ¿Qué debe hacer Canadá?

Tras las políticas de Donald Trump, ¿Qué debe hacer Canadá?

Gobierno debe tomar medidas especiales para ayudar a la comunidad inmigrante

“A aquellos que huyen de la persecución, el terror y la guerra, los canadienses les darán la bienvenida, independientemente de su fe. La diversidad es nuestra fuerza #WelcomeToCanada”.

Hasta el momento en que me senté a escribir esta columna, este fue el mensaje enviado por el Primer Ministro de Canadá en relación a la suspensión de entrada a Estados Unidos de los refugiados sirios y la suspensión de entrada de ciudadanos de 7 países musulmanes. El mundo entero ha reaccionado a la orden presidencial que por cierto fue muy mal implementada.

La confusión y temor reinó durante todo el día sábado 28 de enero. En un momento parecía que a todos los ciudadanos de los países en la lista que tuvieran doble ciudadanía se les negaría la entrada a los Estados Unidos. Por suerte, este punto se clarificó en la noche de ese mismo día y quedó claro que los ciudadanos canadienses con doble ciudadanía sí podrían entrar a Estados Unidos. De no ser así, nuestro ministro de Inmigración Refugio y Ciudadanía tendría vetada la entrada a ese país por que proviene de Somalia, país que está en la lista y es musulmán.

Parece que Trump no hizo la preparación necesaria chequeando la legalidad de su orden con el Departamento de Justicia de su gobierno, no hizo partícipe de su decisión al Departamento de Defensa ni a ningún otro ente gubernamental. Como hemos visto, su orden presidencial ha provocado protestas a nivel mundial y en su propio gobierno.

La fiscal del país fue destituida de su cargo porque se negó a defender la orden presentada por Trump por ser inconstitucional. Gobernadores y jefes de la policía de diversos estados están en contra de la orden y lo han dicho públicamente. La vida de muchas personas está en peligro ya que han quedado desplazadas por el mundo en camino a Estados Unidos.

Muchas organizaciones le están pidiendo al primer Ministro Canadiense que tome medidas especiales para ayudar a los desplazados y específicamente se le está pidiendo al gobierno canadiense que quite el Tratado del Tercer País Seguro para que la gente afectada pueda pedir refugio en la frontera. El tratado entró en vigencia en el 2004 y básicamente prohíbe a personas que se encuentran en Estados Unidos cruzar por tierra y pedir refugio en Canadá y viceversa, es decir que las personas que se encuentran en Canadá tampoco pueden cruzar y pedir refugio en los Estados Unidos.

El tratado tiene una serie de excepciones. Por ejemplo, personas que se encuentran en Estados Unidos y tiene familiares mayores de 18 años en Canadá, niños menores de edad, personas que entran por aeropuerto, por barco o personas que no tienen ciudadanía de ningún país y que están llegando sin estatus a Canadá. También hay una excepción para personas que logran entrar a Canadá lo que al estar dentro de Canadá pueden presentarse a una oficina de inmigración y pedir refugio.

El tweet de Justin Trudeau, si bien es muy apreciado, no es suficiente. A pesar de que Canadá y Estados Unidos son países amigos y hay tratados y comercio entre ellos, Canadá no puede hacer oído sordo de los abusos a los derechos humanos que están siendo cometidos, el racismo y la xenofobia que las medidas tomadas por Trump han sembrado particularmente cuando estas han cruzado la frontera y han instigado el ataque a la comunidad musulmana de Canadá.

El ataque a la mezquita en Montreal, donde 6 personas fueron ejecutadas por un vehemente admirador de Trump, es un ejemplo claro de por qué las acciones del presidente no pueden ser toleradas y de por qué Canadá debe tomar medidas para ayudar a las personas que están siendo desplazadas por ese país.

En mi análisis, no creo que la cancelación del Tratado del Tercer País Seguro sea en estos momentos la solución, porque Canadá no puede abrir la frontera sin estar preparados para recibir a los miles de personas que seguramente cruzarían a pedir refugio en Canadá. Pero sí creo que se podría crear un programa especial que le permita a las personas que han sido seleccionadas por el gobierno de Estados Unidos, que fueron investigadas y que luego quedaron sin la opción de viajar, para traerlos a Canadá.  Canadá tiene una historia desde los años 50 de crear programas especiales para ayudar a los desplazados del mundo. El último grupo que fue traído fueron los refugiados de siria, quienes irónicamente están en la lista de Trump.

El ex Ministro de Inmigración del gobierno anterior tuvo una buena idea. Él dijo que se les debería dar un permiso especial por razones humanitarias y de compasión a las personas que se encuentran desplazadas. Esto permitiría que después de permanecer en el país por un tiempo específico puedan eventualmente recibir la residencia.

La crítica de Inmigración del NDP, Jenny Kwan, también planteó algo muy interesante: que el gobierno canadiense eleve el límite establecido para los refugiados patrocinados privadamente y que establezca un proceso para tramitar de forma rápida las solicitudes de refugio de los Estados Unidos.

Otras opciones serían permitir que las personas que tengan familia en Canadá puedan llegar al país por medio de un patrocinio de familia, y en este caso no hablo solamente de la comunidad musulmana, sino que también de las personas que se encuentra ya en Estados Unidos de manera indocumentada y que están en peligro de ser arrestadas y deportadas.

Estados Unidos tiene recursos humanos que son buscados por el gobierno canadiense. Personas con estudios, con experiencia laboral y con muy buen inglés que están en riesgo de ser deportadas a sus países de origen.

Hace poco hablé con un joven indocumentado que tiene un inglés perfecto, dos licenciaturas y un trabajo en computación que sin lugar a dudas sería una ganancia para Canadá. Tiene a sus padres y hermanos en Canadá, quienes quieren reunificarse y están dispuestos y preparados para recibirlo y ayudarlo con el asentamiento. Recibirlo en Canadá, aparte de ser un acto de reunificación y un acto muy humano, sería también muy beneficioso para el país, porque seguramente podrá contribuir de forma positiva a la economía canadiense.

Vilma Filici