Los beneficios de ser un residente permanente en Canadá

Los beneficios de ser un residente permanente en Canadá

Una pregunta que nos hacen con mucha frecuencia las personas que están explorando opciones para obtener la residencia permanente en Canadá es “qué beneficios se adquieren con el estatus de residente en Canadá”.

La respuesta debe comenzar con recordarles que Canadá ha sido reconocido en el Segundo puesto de la Lista Internacional de los Mejores Países del Mundo para vivir, por lo que muchas personas consideran que es un privilegio poder residir en Canadá a pesar de que se pagan impuestos altos a nivel federal, provincial y municipal.

Pero el pagar impuestos le da acceso a uno de los mejores sistemas de beneficios sociales. En este sistema le es dado dinero y servicios a las personas que lo requieran, ya sean residentes o ciudadanos, y en algunos casos residentes temporales o solicitantes de refugio.

Este sistema fue introducido en los años 60s y son Asistencia Social; el Beneficio de Impuesto Infantil; pensión para adultos mayores; un suplemento de dinero a las personas que lo necesiten; seguro de empleo, compensación a los trabajadores lesionados en sus trabajos; educación pública gratuita para jóvenes en escuela elemental, primaria y secundaria, y ayuda a estudiantes en estudios post secundarios; seguro de salud; ayuda con vivienda y ayuda social.

Según el último Informe de Perspectiva Económica del Royal Bank of Canada, a pesar de las preocupaciones sobre los aranceles impuestos recientemente por los Estados Unidos, a la economía canadiense le va bien con un aumento en el gasto de los consumidores, el crecimiento salarial y la inversión empresarial.

En el 2018, el gobierno federal de Canadá tenía como objetivo traer a 310,000 residentes permanentes al país con un plan para aumentar el número cada año hasta el 2020. Esta cifra representa menos del 1 por ciento de la población total de Canadá. El récord de mayor número de residentes permanentes en un año se estableció en 1913 con 400,000 inmigrantes.

Para residir en Canadá con todos los derechos de residencia, una persona debe ser residente permanente, y un residente permanente es una persona a la que se le otorgó el estatus de residente permanente al inmigrar pero que todavía es ciudadano de otro país. Este estatus no se les otorga a aquellos que están en Canadá con un estatus temporal, como es el caso de un estudiante o de un trabajador extranjero.

Hay muchos programas por los cuales se puede adquirir el estatus de residente permanente en Canadá. La mayoría de los residentes permanentes provienen de la clase económica, que está compuesta por profesionales, trabajadores calificados, mano de obra especializada, cuidadores de niños, de ancianos o de personas enfermas, empresarios etc. Los residentes permanentes de la clase familiar constituyen el segundo grupo más grande de residentes permanentes, y son personas que han sido patrocinadas para venir a Canadá. El resto de los residentes permanentes son personas que han sido declaradas como refugiados por convención, así como también por casos humanitarios y de compasión.

Los solicitantes de refugio no se convierten automáticamente en residentes permanentes de Canadá, sino que deben solicitar el estatus de residente permanente después de haber sido aprobados como refugiado de la convención de Ginebra.

Tal y como decía anteriormente, los beneficios de ser residente permanente en Canada son muchos y son diversos.

La atención médica es universal, financiada con fondos públicos, y se basa en la necesidad más que en la capacidad de pago de la persona. Alrededor del 70% de los costos son pagados por el gobierno y el resto se paga en privado a través de un seguro médico privado o directamente por la persona.

Cuando los residentes permanentes necesitan atención médica en Canadá, son atendidos por un proveedor de atención médica sin tener que pagar de su bolsillo o mediante un plan de seguro privado como en otros países, ya que el estado financiero de la persona que necesita atención médica no es relevante para la atención médica brindada.

En Canadá, la educación es obligatoria hasta la edad de 16 años en la mayoría de las provincias y de 17 a 18 años en otras con escuelas primarias y secundarias para todos. Dado que nuestro sistema de escuelas públicas es de buena calidad, la educación privada no es tan popular o necesaria como lo es en otros países. Para los estudios postsecundarios, la asistencia financiera está disponible a través de préstamos y becas para los estudiantes.

Obviamente los inmigrantes no vienen a Canadá a subsistir a costa del bienestar social, pero es reconfortante saber que en nuestro país tenemos un programa para ayudar a los necesitados con pagos mensuales que se les otorgan hasta que vuelvan a insertarse en el mercado laboral. Estos programas están disponibles tanto para los residentes permanentes como para los ciudadanos.

Ahora bien, una vez aprobados, los residentes permanentes en Canadá deben solicitar una tarjeta de residente permanente, la cual debe mostrarse para viajar fuera del país junto a un pasaporte válido para poder reingresar a Canadá.

Para mantener el estatus de residente permanente, una persona debe vivir en Canadá durante al menos dos años en un período de cinco años. Si una persona con residencia permanente vive fuera de Canadá por más tiempo, existe el riesgo de perder el estatus de residente permanente.

De hecho, en mi desempeño profesional he tratado muchos de estos casos, ya que existe un proceso de revisión para las personas que se arriesgan a perder su residencia permanente en Canadá. Es un proceso muy oneroso y difícil, por lo cual es muy importante que los residentes permanentes mantengan un registro detallado de todos sus viajes fuera de Canadá, por si eventualmente fuera necesario tener que solicitar una revisión del estatus de residente permanente.

El estatus de residencia permanente es diferente del estatus de ciudadanía canadiense, pero todavía hay, como se mencionó, muchos beneficios para convertirse en residente permanente de Canadá. Un residente permanente puede solicitar convertirse en Ciudadano Canadiense después de cumplir con los requisitos de elegibilidad de haber vivido en Canadá durante 1,095 días en cinco años antes de presentar la solicitud; haber presentado al menos tres años de impuestos durante los últimos cinco años; haber pagado los impuestos adeudados y proporcionar pruebas de la capacidad de hablar inglés o el segundo idioma oficial de Canadá, francés.

Hay sólo algunas cosas que los residentes permanentes no pueden hacer hasta que se conviertan en ciudadanos canadienses: votar o postularse para cargos políticos, y algunos trabajos que requieren una autorización de seguridad de alto nivel.

Canadá se ve en la escena internacional como el segundo mejor país del mundo para vivir por muchas razones. Y el estatus de residencia permanente en Canadá brinda a las personas los derechos no sólo a vivir en nuestro hermoso país permanentemente, sino a aprovechar muchos de los beneficios que se ofrecen tanto a los residentes permanentes como a los ciudadanos canadienses.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727
E-mail: [email protected]

¿Cómo regresar a Canadá si se tiene la Tarjeta de Residencia vencida?

¿Cómo regresar a Canadá si se tiene la Tarjeta de Residencia vencida?

Con mucha frecuencia me preguntan cómo regresar a Canadá si se tiene la tarjeta de residencia vencida. La respuesta es que si tiene la tarjeta de residente vencida no podrá regresar a Canadá porque los medios de transporte, sean aviones, trenes, autobuses o barcos, no le permitirán abordar. Ellos tienen instrucciones de sólo dejar abordar a las personas que tengan un eTA, una visa de turista, la tarjeta de residente válida, pasaporte canadiense, permiso de residencia temporal que le permita regresar a Canadá o un documento de viaje (ahondaremos más en ese tema).

Primeramente, quiero destacar que el hecho de que se le haya vencido la tarjeta de residente permanente no afecta el estatus migratorio de la persona. La tarjeta vence, pero mientras haya cumplido con los requisitos para mantener la residencia permanente, que es estar físicamente en Canadá durante 730 días en cada período de cinco años, la residencia permanente no caduca con la tarjeta. La caducidad de la tarjeta hay que mirarla con la misma óptica que se mira el vencimiento de un pasaporte. El pasaporte vence, pero la persona continúa siendo ciudadano del país.

La tarjeta de residencia permanente se puede renovar sólo si el solicitante se encuentra dentro de Canadá.  Se tiene que llenar el formulario correspondiente en el cual se debe incluir todos los viajes que la persona haya tenido fuera de Canadá, incluyendo viajes cortos a los Estados Unidos. Ese tiempo fuera de Canadá será descontado.

Si la persona ha estado fuera de Canadá por más de tres años en la cuenta regresiva desde el momento que se llena el formulario, tendrá que explicar por qué motivo estuvo fuera del país más del tiempo permitido por los reglamentos. Si la persona ha debido quedarse por razones fuera de su control y puede demostrar los motivos con documentación, como por ejemplo reportes médicos que demuestren que el solicitante o un miembro de su familia ha estado enfermo y ha debido forzosamente quedarse fuera de Canadá, podría ser considerado residente y no perder el estatus. El oficial puede llegar al fallo de que hay razones humanitarias para no quitarle la residencia.

En estos momentos el trámite de renovación de la tarjeta está tomando 79 días aproximadamente. Hay que tener esto en cuenta si se piensa viajar, e iniciar el trámite con suficiente tiempo para que le llegue la nueva tarjeta antes de salir de Canadá.

Si a pesar de dar la explicación y presentar la documentación que corrobore que el incumplimiento de las reglas fue por causa mayor no se convence al oficial de inmigración, se puede hacer una solicitud para una apelación ante la División de Apelaciones de Inmigración. En este caso también se puede argumentar razones humanitarias y de comparación.

Pero así como las reglas dicen que la persona no puede estar más de tres años fuera de Canadá, también hay excepciones a esta regla.  Si el residente se encuentra fuera del país trabajando para una compañía canadiense, para el gobierno de Canadá o para una de las provincias, o está fuera de Canadá acompañando a su pareja (ya sea matrimonio o unión libre) o acompañando a un padre quien es ciudadano canadiense, el tiempo pasado fuera de Canadá se cuenta como tiempo pasado dentro de Canadá. También en situaciones que un residente permanente esté acompañando a su pareja, quien está trabajando para una compañía canadiense o el gobierno, el tiempo pasado fuera de Canadá se cuenta como tiempo pasado dentro.

Mientras se haya renovado la tarjeta, el residente puede salir tranquilo y regresar sin problemas.  La situación se pone desesperante cuando se compró el pasaje para viajar en un par de semanas o se salió del país y en ese momento se dan cuenta de que la tarjeta está vencida.

En esa situación, si no se quiere posponer el viaje o quedarse estancado en el país que fueron a visitar, hay que salir de Canadá preparados para tan pronto como lleguen al destino hacer una solicitud para un documento de viaje (Travel Document). Por favor notar que hay un documento con el mismo nombre que se solicita desde Canadá, pero éste es solamente un documento para los refugiados y personas protegidas que no pueden acceder a un pasaporte de su país de origen.

El documento de viaje para personas cuya tarjeta de residencia se ha vencido se debe solicitar y obtener en el consulado canadiense del país donde se va.  Hay que investigar si en el país existe una oficina de Visa Application Centre (VAC), y si la hay el trámite se debe hacer por medio de esa oficina. Si no hay un VAC, entonces el trámite se hace directamente con el consulado o en el Alto Comisionado de Canadá.

Para poder hacer el trámite se debe llenar un formulario que se llama en inglés “Application for Permanent Residence Travel Document” o por su número, el formulario IMM 5524. (el número se encuentra en la parte de abajo a la izquierda).

Con el formulario se deben incluir dos fotos de acuerdo con las especificaciones dadas por el gobierno, el pasaporte original con el que la persona obtuvo la residencia permanente y el pasaporte válido. Hay que pagar $50.00.  Además, se debe demostrar, como en el caso de la tarjeta de residencia permanente, que la persona ha cumplido con los tiempos reglamentarios para mantener la residencia permanente (730 días de presencia física en Canadá en los cinco años antes de hacer el trámite.)

Para probar que sí cumplen con los tiempos, se deben presentar como mínimo dos documentos que demuestren el estatus de residente permanente en Canadá e información de los últimos cinco años antes de hacer la solicitud, tales como: cartas de trabajo especificando el tiempo que la persona ha estado trabajando para la compañía, estados financieros, las declaraciones de impuestos recibidas del departamento del tesoro, prueba de que ha recibido beneficios del gobierno canadiense, si es el caso, contratos de renta o prueba de propiedades, pagos de impuestos, membresía de clubes y organizaciones, y cualquier otro documento que establezca que la persona ha vivido en Canadá por lo menos dos años en los últimos cinco.

Los tiempos de procesamiento varían dependiendo del país donde vaya la persona, pero si se quieren asegurar de no quedar estancados sin poder regresar a Canadá, deben garantizar llevar cuantos más documentos puedan para demostrar que cumple con los requisitos de residente permanente.

Residentes: ¿Cuánto tiempo pueden estar fuera de Canadá?

Residentes: ¿Cuánto tiempo pueden estar fuera de Canadá?

El gobierno canadiense exige a los residentes que permanezcan un tiempo determinado en el país para que no pierdan su estatus migratorio.

En la columna de hoy quiero dar respuesta a varias inquietudes que son recurrentes y que generan mucha preocupación en los inmigrantes. Una de ellas es: ¿por cuánto tiempo puede un residente permanente estar fuera de Canadá sin perder la residencia?

La respuesta a esta pregunta, de acuerdo a la Ley de Inmigración, es que un residente permanente debe cumplir con las obligaciones de residencia cada cinco años. Los cinco años se deben contar desde el momento en que la persona tiene la intención de regresar a Canadá.

Para mantener la residencia permanente una persona debe residir físicamente en Canadá por 730 días (dos años) en un periodo de cinco años. Esta parte es bien clara. Si la persona demuestra que ha estado en Canadá por dos años en cinco, mantiene la residencia. Los dos años no tienen que ser continuos, sino que tienen que sumar dos años en total.

Si el residente se encuentra fuera y está acompañando a su pareja (esposo o pareja en unión libre), quien es un ciudadano canadiense, el tiempo que está fuera de Canadá se cuenta como si estuviera dentro del país. Por tanto, mientras la pareja que es ciudadano canadiense esté fuera y el residente lo esté acompañando, se puede quedar el tiempo que quiera sin peligrar su estatus.

Ese también es el caso para hijos menores de edad que son residentes y se encuentran fuera de Canadá acompañando a su padre o madre que son ciudadanos. Mientras estén acompañando a sus padres el tiempo que se encuentren fuera del país se cuenta como tiempo dentro.

En casos donde un residente permanente se encuentra fuera de Canadá trabajando a tiempo completo para una compañía canadiense, con el gobierno federal o con una provincia, el tiempo que el residente esta fuera de Canadá también se cuenta como si estuviera dentro del país.

Pero si la persona trabaja para una compañía canadiense, debe asegurarse de que esta esté establecida y que esté funcionando, porque cuando se deba probar que el residente cae bajo esta sección de ley, deberá presentar documentación de la compañía, tal como registros, estados financieros, declaraciones de impuestos, etc.

Es decir que se deberá probar que la compañía existe y que la oferta de trabajo es genuina. Si a ésta persona la acompaña su pareja e hijos, quienes también son residentes permanentes, a ellos también se les cuenta el tiempo fuera de Canadá como si hubiesen estado adentro.

Hay situaciones en las que la persona recibe su residencia permanente, pero tiene responsabilidades con las que debe cumplir en el país de origen y por lo tanto no puede mudarse y establecerse en Canadá de inmediato. En estos casos, la persona debe llegar a Canadá para que le sellen su ingreso antes de que se le venza la visa de entrada, puesto que esta no se puede renovar.

Después de que su entrada queda asentada y la persona es residente permanente, puede regresar al país de origen y finalizar lo que dejó pendiente.

Lo que se debe tener muy en cuenta en estos casos es el tiempo que se está fuera de Canadá. La persona debe regresar para cumplir con el requisito de vivir físicamente en Canadá por 730 días durante los cinco años desde que le sellaron la residencia permanente.

En situaciones en que el residente permanente salió de Canadá y se quedó fuera por más de tres años, hay que analizar las razones por las que se quedó más del tiempo autorizado por la ley, porque en circunstancias en que la ausencia de Canadá fue por razones que están fuera del control de la persona, se puede pedir que le permitan regresar por razones humanitarias y de compasión.

Si, por ejemplo, un residente sale de vacaciones por dos meses y antes de regresarse al país tiene un accidente y está internado por un tiempo, luego de salir del hospital se le enferma la madre y necesita quedarse a cuidarla, su madre fallece y el residente debe quedarse más tiempo para ayudar a su padre por un tiempo, etc., etc. Teniendo pruebas de todo lo que ha sucedido, lo más probable es que le den autorización para regresar a Canadá como residente permanente.

Este pedido se hace en el consulado canadiense del país en el que se encuentre la persona o en el puerto de entrada al regresar a Canadá.

Otra situación bastante común es la de jóvenes menores de edad que son hijos de padres separados, uno reside en Canadá y el otro fuera del país. El niño va a visitar al padre que está fuera del país y no puede regresar porque su padre no lo autoriza. Cuando el joven cumple la mayoría de edad puede hacer un trámite para que le autoricen regresar a retomar su residencia en Canadá.

En cualquier caso, si a un residente permanente se le niega la entrada como tal, o se le dice que perdió su residencia permanente por no cumplir con las obligaciones de residir en el país, la o el residente permanente tiene el derecho de hacer una apelación ante la Corte de Apelaciones de Inmigración. Esta corte tiene el poder de decidir si ha habido un error legal o si hay razones humanitarias y de compasión por las cuales deberían permitir que la persona mantenga su residencia.

En mi experiencia profesional he visto algunos casos en que residentes que se han quedado fuera más del tiempo permitido se han presentado a consulados para pedir un documento de viaje o están pidiendo entrar al país, y los oficiales de inmigración les hacen firmar un documento en el que el residente renuncia a la residencia permanente.

Concretamente, una pareja de ancianos me dijo que el oficial los amenazó no sólo con no dejarlos entrar a ver a su familia sino con deportarlos, ante lo cual se asustaron y firmaron un documento diciendo que renunciaban voluntariamente a su residencia.

Si un residente se encuentra ante una situación como esta, no debe dejar que lo intimiden y lo fuercen a firmar un documento en contra de su voluntad. Debe recordar que es un residente permanente hasta que la Corte de Apelaciones decida lo contrario. Obviamente, el mejor consejo es que antes de hacer algún trámite migratorio la persona consulte con alguien que examine su caso detalladamente para que lo guíe por el camino correcto.

Vilma Filici

Mitos y realidades de algunos procesos para Inmigrar a Canadá

La experta en inmigración Vilma Filici rompe ciertos mitos relacionados a los procesos migratorios canadienses

Hay ciertos procesos en inmigración que son muy sencillos pero que también pueden ser causa de mucha ansiedad y de muchos errores. Estos son: La Tarjeta de Residencia Permanente, el Estado Implícito y la Autorización para Regresar a Canadá. Voy a tocar cada uno de estos temas y explicar de qué manera funcionan.

Últimamente he recibido muchos comentarios sobre la supuesta invalidación de la residencia permanente en el momento en que la Tarjeta de Residencia Permanente se vence. Esta creencia es completamente errónea. Tenemos que partir de la base de que la tarjeta de residente permanente es un hecho relativamente nuevo, fue introducida con el Acta de Inmigración del 2002 y comenzó a implementarse en el 2004.

La Tarjeta de Residencia Permanente es un documento de viaje y nada más. Esta tarjeta se requiere cuando un residente sale de Canadá ya que para poder regresar debe presentarla a las aerolíneas a fin de que lo dejen abordar. Hay que pensar en la tarjeta como pensamos de nuestros pasaportes. Si la validez de un pasaporte expira, es sólo ese documento que expira, la persona dueña del documento continúa teniendo la misma ciudadanía.

Una persona con la tarjeta vencida puede de todos modos invitar a alguien a visitarlo y patrocinar a alguien. Al mostrar la tarjeta, aun si está vencida, se está comprobando el estatus de la persona, el cual de todos modos los oficiales pueden verificar entrando al sistema global computarizado.

Otro procedimiento que causa mucho estrés a las personas que se encuentran en Canadá procesando una extensión de su visa de turista, visitante o estudios, es el tiempo que se tarda Inmigración en enviar una respuesta después de que la persona remitió el pedido de extensión. Sabemos que si se envía el pedido en línea el cliente recibirá una respuesta entre 22 y 30 días, y si se manda la petición de extensión por correo regular, el trámite se puede demorar entre tres y cuatro meses. La preocupación surge cuando se mandó a pedir la extensión antes de que se venciera el documento y la respuesta no llega, y pasa la fecha de validez del documento que se tiene.

Siempre y cuando la persona haya preparado y solicitado la renovación del documento antes de la fecha de vencimiento del documento anterior, no debe preocuparse, ya que de acuerdo a la ley tiene “Implied Status” o Estado Implícito. Lo que esta sección de ley dice explícitamente es que: A un residente temporal que ha hecho una solicitud para extender el periodo que le fue autorizado para permanecer en el país y que no ha recibido una decisión cuando se le venció ese estatus, se le extiende el periodo hasta el día en que es hecha una decisión (en caso de rechazo) o hasta el final del nuevo periodo que se autorizó en caso de una decisión positiva.

También es importante recordar que la persona continúa teniendo el mismo status que tenía antes de enviar a pedir la extensión. Si la persona es un estudiante, puede seguir estudiando, si la persona es un trabajador temporal, puede seguir trabajando, y si es un visitante puede permanecer en el país como turista.

Hay que tener en cuenta que esto sólo es válido para las personas que han pedido su extensión antes de que venciera el documento. Esto quiere decir que si una persona se quedó sin estatus y pide que le reinstauren el mismo (restauration of status), no tendrá estatus legal hasta recibir su nuevo documento, y por lo tanto no podrá estudia ni trabajar.

Hay otras situaciones que son muy confusas y que han llevado a personas a gastar mucho dinero para venir a Canadá para luego verse forzadas a regresarse desde el aeropuerto, o terminar en centros de detención de inmigración, porque son inadmisibles a Canadá por haber tenido una orden de deportación en el pasado.

La pregunta que he escuchado a menudo es: “si ahora tengo pasaporte de un país que es exento del requisito de solicitar una visa de visitante, como los países de Europa, ¿al llegar al puerto de entrada puedo entrar sin problemas si alguna vez fui deportado con el pasaporte de mi país de nacimiento?

La respuesta es “no”.  La persona que fue deportada y tiene un pasaporte de un país que no requiere visa sigue siendo inadmisible a Canadá por haber sido deportada. El tener un pasaporte de un país que no requiere visa le permite abordar un avión o nave para llegar a Canadá, pero al llegar al puerto de entrada, sea un aeropuerto o la frontera terrestre, el oficial que lo examine en la entrada va a ver en las computadoras que la persona fue deportada de Canadá.

La ley dice que una persona que fue deportada no puede regresar nunca a menos que obtenga una autorización para regresar a Canadá. No importa de donde venga ni con que pasaporte venga. Si la persona se arriesga a llegar al puerto de entrada el oficial no tiene opción, no le puede permitir la entrada porque no cumple con el requisito legal.

El oficial tiene el poder de ordenar que la persona regrese, puede detenerla o puede involucrar a la policía montada y se le pueden hacer cargos criminales.

Para evitar todo este tipo de complicaciones, la mejor opción que tienen las personas interesadas en viajar a Canadá, o que ya están residiendo de forma temporal en el país, es asesorarse bien con profesionales debidamente acreditados. Deben consultar con un asesor o con un abogado de Inmigración que conozca las leyes migratorias canadienses para estar seguros que los procedimientos que están empleando o que desean utilizar son los adecuados, y que por lo tanto tendrán asegurado su ingreso y/o permanencia en este país.

Recuerde que una consulta a tiempo le puede ahorrar dinero, tiempo y muchos dolores de cabeza.

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