Los TLC, son las mejores opciones que tienen algunas personas para Inmigrar a Canadá

Los TLC, son las mejores opciones que tienen algunas personas para Inmigrar a Canadá

A fines de febrero nuestra ofician estará en la expo de Vente a Canadá en las ciudades de México, Mérida y Puebla. Me parece oportuno recordarle a nuestros amigos Mexicanos que  con todos los cambio que han habido en los últimos años en el sistema migratorio canadiense, particularmente con el sistema de procesamiento que requiere un puntaje elevado para ser invitado a iniciar un trámite de residencia, sin duda una de las mejores opciones que tienen para aumentar el puntaje y asegurar la invitación, es venir a Canadá a trabajar bajo el tratado de Libre comercio entre Canadá Y México. Este tratado así como los tratados con Chile, Perú y Colombia tienen provisiones para que ciertos ciudadanos de esos países quienes tengan una oferta de trabajo de una compañía canadiense puedan obtener un permiso de trabajo.

Estos tratado facilitan la entrada reciproca de distintos trabajadores a ambos países, lo que significa que ciudadanos chilenos  y Mexicanos que tengan una oferta de trabajo en ciertas categorías de una empresa canadiense o personas que desean abrir un negocio, puedan venir a trabajar al país.

Es importante notar que los tratados en sí no tienen ningún tipo de programa o categoría que le permita a una persona solicitar la residencia permanente en Canadá, pero sí les facilita la entrada al país a esos ciudadanos, para que puedan venir a trabajar  con un permiso de trabajo en cuatro categorías específicas.

Una es la categoría de personas que vienen a invertir dinero o a hacer comercio con Canadá. Para estas personas existe la posibilidad de obtener un permiso de trabajo siempre y cuando puedan demostrar un monto de dinero acorde con el plan de la empresa que piensan abrir y experiencia en negocios.

 La segunda es la facilidad para los visitantes que vienen a hacer negocios en Canadá, a quienes se les puede conseguir un permiso de trabajo sin muchas dificultades. Generalmente esta categoría aplica para las personas que vienen a ferias, exposiciones de negocios, que vienen a dar servicios por un tiempo muy corto, o artistas que vienen para hacer presentaciones específicas.

La tercera categoría es la de altos ejecutivos que pueden venir al país mediante un proceso de transferencia de sus compañías, es decir, compañías que tienen su sede en país de origen y que tienen una sucursal en Canadá pueden solicitar un permiso de trabajo para transferir a personas a que vengan a manejar la compañía o subsidiaria. Este programa es solo para ejecutivos y personas con conocimientos especializados.

La cuarta categoría que se abre con la entrada en vigencia de los Tratados de Libre Comercio y que con toda seguridad puede ser la más ventajosa, es la categoría de profesionales y técnicos, ya que hay una lista de profesiones y ocupaciones especializadas que le permiten a un ciudadano de países que han firmado un tratado con Canadá, y que tienen una oferta de trabajo, obtener un permiso.

Para obtener el permiso por esta vía básicamente lo que se necesita es una oferta de trabajo de una compañía canadiense (la cual no necesariamente tiene que ser una compañía grande sino  que puede ser una compañía pequeña siempre y cuando la oferta sea genuina), mediante la cual se le permite a este trabajador o profesional hacer un trámite para obtener una visa de trabajo sin la necesidad de demostrar que la compañía canadiense no puede conseguir ciudadanos canadienses o residentes permanentes para hacer ese trabajo. El trabajador debe tener una de las profesiones  u ocupación que esté incluida en la lista de profesiones del tratado específico,  debe ser  nacionalizado o nacido en uno de los países arriba mencionados y tener conocimientos de inglés o francés.

Los permisos de trabajo de las primeras tres categorías tienen un periodo de duración de entre tres meses y un año, dependiendo para qué viene la persona. Para los ejecutivos transferidos y para la categoría de profesionales y técnicos, los permisos de trabajo se pueden renovar anualmente sin problemas.

Para la cuarta categoría, es decir para los profesionales y técnicos, ya una vez estando en Canadá estos pueden cambiar de compañía si así lo desean, entonces, aparte de que estas opciones creadas con el Tratado de Libre Comercio son una oportunidad excelente para poder venir a Canadá con un permiso de trabajo, se abre una puerta enorme para luego poder solicitar la residencia permanente dado que el haber trabajado en Canadá puede aumentar el puntaje en la categoría de trabajador calificado y en el Express Entry, y en muchos casos puede hacer la  diferencia entre ser invitado a iniciar el trámite o no.

Para las personas que no han tenido experiencia de trabajo en su país y han trabajado en Canadá, pueden  solicitar la residencia permanente bajo el programa de experiencia canadiense, el cual requiere que los trabajadores hayan trabajado en el país con un permiso de trabajo por un periodo de un año como mínimo pero cuanto más tiempo hayan trabajado mejor, y luego pueden solicitar la residencia permanente. Por supuesto que el nivel de inglés también es un factor que es requerido.

Adicionalmente, también se pueden utilizar los diferentes Programas de Nominaciones Provinciales los cuales le dan a la persona seleccionada 600 puntos adicionales en el Express Entry y obviamente  llevan a un trabajador a la obtención de la residencia permanente. En este sentido, las personas que se encuentran en Canadá y que lean esta información, y que deseen ayudar a un amigo o a un pariente a venir a Canadá, o que quieran ellos mismos tramitar su residencia permanente en el país, deben investigar si sus ocupaciones están en la lista de prioridades que establecen los Tratados de Libre Comercio entre Canadá y México, Chile, Colombia, Perú. Si lo están  deben conseguir una oferta de trabajo, la cual les podría facilitar la entrada al país con un permiso de trabajo que luego los puede conducir a la residencia permanente.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727
E-mail: [email protected]

Exresidente permanente demanda a Canadá por presuntamente haber violado sus derechos

Exresidente permanente demanda a Canadá por presuntamente haber violado sus derechos

Prosper Niyonzima, exresidente permanente de Canadá, presentó una demanda por $65 millones de dólares contra el gobierno canadiense por presuntas violaciones de sus derechos, según la Carta de Derechos y Libertades de Canadá, por no proporcionarle la atención médica que necesitaba mientras estaba en detención migratoria.

Niyonzima llegó a Canadá cuando tenía 13 años tras haber sido adoptado por su tía, quien había venido al país como refugiada. A los 11 años Niyonzima fue testigo de la captura, golpiza y asesinato de miembros de su familia, además de haber tenido que lidiar con la muerte de su madre y de tres hermanos durante el genocidio en Ruanda. En 1995 se convirtió en residente permanente de Canadá.

Niyonzima tiene ahora 36 años, y es importante notar que ha vivido más años en Canadá que en su país de origen, Burundi. Ha estado en Canadá por 23 años y sólo pasó los primeros 13 años de su vida en su país de nacimiento.

De joven en Canadá, Niyonzima cometió una serie de delitos. Más tarde se determinó que la causa de su conducta delictiva era el trastorno de estrés postraumático por los horrendos actos que presenció cuando era niño en Ruanda. Para el año 2001, cuando Niyonzima era ya un adulto joven pues tenía 19 años, tenía antecedentes penales en Canadá y había estado en prisión por varios delitos. Sus crímenes incluyen robos en viviendas, asaltos y tráfico de drogas.

En el 2005, a la edad de 23 años, Niyonzima recibió la orden de ser deportado de Canadá. Pero, por razones de humanidad y compasión se le dio un indulto de su deportación durante cinco años, ya que regresaría a un país donde no tenía familia y donde ni siquiera podía hablar el idioma.

Niyonzima conoció a una mujer poco después y tuvieron una hija en el 2009, pero desafortunadamente cometió otro crimen en Canadá y fue encarcelado. Fue tratado por psiquiatras y diagnosticado en ese momento con un trastorno de estrés postraumático debido a haber presenciado la masacre de su familia cuando era niño.

En el 2012, a pesar de su diagnóstico y del hecho de que había venido a Canadá cuando era niño y que no tenía familia ni conexión con su país de origen, Niyonzima fue encerrado en un centro de detención de inmigración canadiense y perdió su residencia permanente en Canadá. Estuvo detenido durante casi cinco años esperando la deportación hacia Burundi.

Mientras se encontraba en detención migratoria, Niyonzima fue recluido en régimen de aislamiento durante dos años completos. El confinamiento solitario resultó en que sufrió una crisis mental y se convirtió en catatónico. Alega que, mientras estuvo en régimen de aislamiento, se le negó la comida, la ropa, la atención médica, el tiempo de patio y la higiene personal adecuados.

Cuando fue trasladado a una penitenciaría recibió descargas eléctricas para tratar su condición. Esto lo dejó sin poder hablar durante tres años. Debido a su estado, perdió la custodia de su hija quien desde entonces ha sido adoptada.

Mientras estuvo detenido, Niyonzima fue programado para su expulsión de Canadá tres veces, pero cada vez su deportación fue suspendida por el Tribunal Federal. Su deportación se detuvo sobre la base de que había progresado en el tratamiento de sus problemas de salud mental, que fueron la causa fundamental de su criminalidad en Canadá.

En el 2016, Niyonzima fue dejado en libertad y es supervisado por un equipo de médicos y psiquiatras. Desde entonces, ha recibido un permiso de residencia temporal de cinco años, después de los cuales puede solicitar su residencia permanente si no tiene más problemas con la ley.

Durante su detención, a Niyonzima se le negó atención de salud mental. Hay que tener en cuenta que su trauma era preexistente debido a las cosas horrendas de las que fue testigo como niño durante el genocidio en Ruanda en 1994. Además, el abogado de Niyonzima afirma que había cesado sus actividades delictivas en Canadá una vez que comenzó a recibir atención psiquiátrica.

Mientras se encontraba en detención migratoria Niyonzima tuvo cerca de 60 revisiones para su liberación. Y a pesar de haber tenido tres suspensiones de deportación por parte del tribunal federal de Canadá, la División de Inmigración y los jueces ordenaron continuar con su detención a pesar del hecho de que era catatónico y que necesitaba atención médica. 60 veces en cinco años la División de Inmigración tuvo la oportunidad de corregir un error que se había cometido con un residente permanente de Canadá, y cada vez optó por no hacer lo correcto.

Niyonzima es víctima de “Double Jeopardy”, un término usado para describir el tratamiento de los residentes permanentes que han sido condenados por criminalidad en Canadá. Porque en Canadá, si un ciudadano canadiense o un residente permanente es condenado por un delito, ambos enfrentan consecuencias con la ley.

Un ciudadano canadiense puede servir su tiempo y una vez que su deuda con la sociedad es pagada, puede continuar viviendo su vida en Canadá. Pero un residente permanente, por otro lado, paga sus crímenes dos veces ya que después de pagar su deuda con la sociedad puede perder su residencia en el país, como fue el caso de Niyonzima.

Niyonzima está buscando $50 millones en daños generales y $15 millones en daños agravados. Su abogado, Subodh Bharati, afirma que se violaron sus derechos en virtud de la Carta de Derechos y Libertades de Canadá y desea una admisión del gobierno federal que indique que efectivamente sus derechos fueron violados.

Niyonzima vino a Canadá como un niño huérfano. En Canadá se convirtió en residente permanente y posteriormente se le diagnosticó un trastorno de estrés postraumático. Cometió crímenes en Canadá cuando era joven debido a su condición médica, pero pagó por sus malas acciones. Mientras estuvo en detención migratoria sufrió un gran abuso de sus derechos y se le negó atención médica.

Bajo la Carta Canadiense de Derechos y Libertades, incluso los no ciudadanos tienen garantizados algunos de los mismos derechos que los ciudadanos en Canadá. Niyonzima tiene derecho a la igualdad y el derecho a un trato justo. Se le negaron todos estos derechos cuando estuvo detenido durante cinco años y en régimen de aislamiento donde se le negó también la atención médica que necesitaba. Ha habido un reporte en el cual se habla de estos problemas con la división de inmigración de Canadá y se esperan cambios en un futuro.

Por el momento y porque se acercan las fiestas de fin de año y a muchos nos gusta divertirnos y tomarnos un trago, es importante recordar que a partir de diciembre el conducir un vehículo en estado de ebriedad o afectado por drogas pasa a  ser un delito serio que pondría al residente permanente en la misma situación que a Niyonzima. Un residente permanente puede perder su residencia.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727
E-mail: [email protected]

Qué hacer si pierdo la residencia permanente por vivir más de tres años fuera de Canadá

Qué hacer si pierdo la residencia permanente por vivir más de tres años fuera de Canadá

La ley canadiense requiere que para que un residente permanente mantenga su estatus, tiene que vivir en Canadá físicamente durante 730 días, es decir dos años, en cada periodo de cinco años. Entonces, si una persona esta fuera de Canadá por más de tres años, que es lo que permite la ley, puede perder su residencia permanente.

Una vez perdida, para poderla recuperar, debe demostrarle al consulado canadiense del país donde se encuentre, o si por algún motivo logra llegar a Canadá, estando en el puerto de entrada debe demostrarle al oficial de inmigración que cumple con el tiempo que es requerido para mantener la residencia, o que se han quedado fuera de Canadá por razones que estuvieron fuera de su control.

Si logra demostrar esto, puede recuperar su residencia permanente, o, mejor dicho, la oficina de visas en su país de origen le puede dar un documento de viaje que le permita regresar a Canadá para restablecer su residencia permanente.

Si se encuentra en el puerto de entrada, el oficial de inmigración también puede darle en ese momento la entrada como residente permanente, teniendo en cuenta las situaciones que vivió que no le permitieron regresar antes.

Ahora bien, hay que tener claro que cualquier razón que se de a un oficial de visas o al oficial en el puerto de entrada, tiene que ser información que se pueda corroborar, y la cual tiene que demostrar claramente que fueron motivos que no pudo controlar, por lo cual se le hizo imposible poder regresar a Canadá.

Si el consulado en el país de origen decide que no está de acuerdo en que a la persona se le debe dejar regresar por razones humanitarias o de compasión, o si el oficial en el puerto de entrada no le reintegra su residencia permanente, el residente tiene el derecho de hacer una apelación ante la Corte de Apelaciones de Inmigración. Y aquí no importa el tiempo que la persona haya estado fuera de Canadá, sigue siendo residente permanente hasta el momento en que la Corte determine que no lo es.

Por lo tanto, si la persona está en el puerto de entrada y la dejan entrar al país, puede reanudar su vida, estudiar, trabajar, etc., hasta que obtenga la decisión de la Corte de Apelaciones.

Los argumentos que se van a presentar en el consulado, en el puerto de entrada o al momento en que la persona haga una apelación ante la Corte son exactamente los mismos: demostrar que no pudieron regresar a Canadá por cuestiones fuera de su control. Esto significa que puede ser una persona que se fue de vacaciones, tuvo un accidente y fue hospitalizada por muchísimo tiempo hasta pasado el periodo cuando tenía que regresar a Canadá. Obviamente hay que tener pruebas de esto.

Puede ser una persona que estaba regresando a Canadá después de estar dos años y medio en su país de origen o en cualquier otro país, tuvo un accidente y estuvo hospitalizado durante ocho o diez meses, por lo que se le pasaron los tres años. Puede ser también una situación en que se enfermaron miembros de su familia, como por ejemplo padres que estaban solos en el país de origen, y el residente permanente tuvo que ir a hacerse cargo de ellos y se quedó hasta el momento en que el padre se recuperó o falleció. Pero regresó a Canadá tan pronto cuando ya no tenía esa responsabilidad. Aquí también es fundamental la documentación sobre todo lo sucedido.

Sin embargo, en mi práctica profesional he visto casos donde las personas han hecho apelaciones cuando estaba bien claro que el haberse quedado fuera de Canadá se debió a decisiones tomadas por ellos, las cuales eran controlables, como por ejemplo haber decidido irse a estudiar al país de origen o a otro país, y por lo tanto vivir en otro país que no era Canadá. En este caso, el haberse ido a estudiar fuera de Canadá no es una razón dado que pudo haberlo hecho en Canadá.

Lo mismo sucede con personas que se fueron a trabajar a otro país porque tal vez en Canadá no consiguieron trabajo. Ellos fueron quienes tomaron la decisión de irse a trabajar a otro país y por tanto no eran circunstancias fuera de su control.

He visto también casos donde algunas personas se fueron a pasear a otro país, conocieron a alguien, se enamoraron, se casaron, decidieron tener hijos y vivir en ese país, pasaron los tres años, pasaron cuatro o cinco años y no regresaron, pero luego intentan regresar después de cinco o seis años.

Es claro que el quedarse en su país de origen, o en cualquier otro país, para vivir con la persona de la cual se enamoraron, el contraer matrimonio, decidir tener hijos y vivir ahí, no se consideran razones fuera del control ya que la persona se podría haber casado, regresar a Canadá, patrocinar a su pareja y hacer su vida familiar aquí en Canadá.

Un aspecto muy importante es el tiempo que la persona se queda fuera del país, porque también he visto casos donde niños fueron llevados al país de origen por los padres, quienes decidieron regresar a su país. Mientras el niño no tiene la mayoría de edad, no tiene la autoridad para decidir regresar a Canadá, pero en el momento que tiene la mayoría de edad y cuenta con el dinero suficiente, si intenta regresar tiene excelentes probabilidades de obtener la autorización para hacerlo y por tanto vivir su vida en este país. Porque es bien claro que un niño menor de edad no tiene el control de tomar la decisión de regresar al país de origen y abandonar Canadá como su país de residencia permanente, ya que está bajo las reglas de sus padres.

Pero si en el momento que ya tuvieron la mayoría de edad y por tanto el poder de decisión, regresan, se les puede otorgar nuevamente la residencia. Pero si ese joven decide estudiar primero en su país de origen y terminar la universidad, después ejercer en su país y pasan muchos años después de haber adquirido la mayoría de edad, el argumento de que la decisión de quedarse fuera de Canadá estaba fuera de su control pierde peso, porque en el momento que tuvieron control tampoco regresaron y decidieron quedarse otros cuatro cinco o seis años estudiando.

En este sentido, se debe analizar el caso muy bien si se va a argumentar que se quedaron fuera del país por razones fuera de su control, se deben tener esas razones bien claras y la documentación necesaria para establecer que en realidad no pudieron regresar para cumplir con los requisitos legales de un residente permanente.

Al final, si le otorgan nuevamente la residencia permanente podrá continuar viviendo en el país, caso contrario, si la Corte de Apelaciones decide en contra, tendrá que irse de Canadá.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
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¿Cómo regresar a Canadá si se tiene la Tarjeta de Residencia vencida?

¿Cómo regresar a Canadá si se tiene la Tarjeta de Residencia vencida?

Con mucha frecuencia me preguntan cómo regresar a Canadá si se tiene la tarjeta de residencia vencida. La respuesta es que si tiene la tarjeta de residente vencida no podrá regresar a Canadá porque los medios de transporte, sean aviones, trenes, autobuses o barcos, no le permitirán abordar. Ellos tienen instrucciones de sólo dejar abordar a las personas que tengan un eTA, una visa de turista, la tarjeta de residente válida, pasaporte canadiense, permiso de residencia temporal que le permita regresar a Canadá o un documento de viaje (ahondaremos más en ese tema).

Primeramente, quiero destacar que el hecho de que se le haya vencido la tarjeta de residente permanente no afecta el estatus migratorio de la persona. La tarjeta vence, pero mientras haya cumplido con los requisitos para mantener la residencia permanente, que es estar físicamente en Canadá durante 730 días en cada período de cinco años, la residencia permanente no caduca con la tarjeta. La caducidad de la tarjeta hay que mirarla con la misma óptica que se mira el vencimiento de un pasaporte. El pasaporte vence, pero la persona continúa siendo ciudadano del país.

La tarjeta de residencia permanente se puede renovar sólo si el solicitante se encuentra dentro de Canadá.  Se tiene que llenar el formulario correspondiente en el cual se debe incluir todos los viajes que la persona haya tenido fuera de Canadá, incluyendo viajes cortos a los Estados Unidos. Ese tiempo fuera de Canadá será descontado.

Si la persona ha estado fuera de Canadá por más de tres años en la cuenta regresiva desde el momento que se llena el formulario, tendrá que explicar por qué motivo estuvo fuera del país más del tiempo permitido por los reglamentos. Si la persona ha debido quedarse por razones fuera de su control y puede demostrar los motivos con documentación, como por ejemplo reportes médicos que demuestren que el solicitante o un miembro de su familia ha estado enfermo y ha debido forzosamente quedarse fuera de Canadá, podría ser considerado residente y no perder el estatus. El oficial puede llegar al fallo de que hay razones humanitarias para no quitarle la residencia.

En estos momentos el trámite de renovación de la tarjeta está tomando 79 días aproximadamente. Hay que tener esto en cuenta si se piensa viajar, e iniciar el trámite con suficiente tiempo para que le llegue la nueva tarjeta antes de salir de Canadá.

Si a pesar de dar la explicación y presentar la documentación que corrobore que el incumplimiento de las reglas fue por causa mayor no se convence al oficial de inmigración, se puede hacer una solicitud para una apelación ante la División de Apelaciones de Inmigración. En este caso también se puede argumentar razones humanitarias y de comparación.

Pero así como las reglas dicen que la persona no puede estar más de tres años fuera de Canadá, también hay excepciones a esta regla.  Si el residente se encuentra fuera del país trabajando para una compañía canadiense, para el gobierno de Canadá o para una de las provincias, o está fuera de Canadá acompañando a su pareja (ya sea matrimonio o unión libre) o acompañando a un padre quien es ciudadano canadiense, el tiempo pasado fuera de Canadá se cuenta como tiempo pasado dentro de Canadá. También en situaciones que un residente permanente esté acompañando a su pareja, quien está trabajando para una compañía canadiense o el gobierno, el tiempo pasado fuera de Canadá se cuenta como tiempo pasado dentro.

Mientras se haya renovado la tarjeta, el residente puede salir tranquilo y regresar sin problemas.  La situación se pone desesperante cuando se compró el pasaje para viajar en un par de semanas o se salió del país y en ese momento se dan cuenta de que la tarjeta está vencida.

En esa situación, si no se quiere posponer el viaje o quedarse estancado en el país que fueron a visitar, hay que salir de Canadá preparados para tan pronto como lleguen al destino hacer una solicitud para un documento de viaje (Travel Document). Por favor notar que hay un documento con el mismo nombre que se solicita desde Canadá, pero éste es solamente un documento para los refugiados y personas protegidas que no pueden acceder a un pasaporte de su país de origen.

El documento de viaje para personas cuya tarjeta de residencia se ha vencido se debe solicitar y obtener en el consulado canadiense del país donde se va.  Hay que investigar si en el país existe una oficina de Visa Application Centre (VAC), y si la hay el trámite se debe hacer por medio de esa oficina. Si no hay un VAC, entonces el trámite se hace directamente con el consulado o en el Alto Comisionado de Canadá.

Para poder hacer el trámite se debe llenar un formulario que se llama en inglés “Application for Permanent Residence Travel Document” o por su número, el formulario IMM 5524. (el número se encuentra en la parte de abajo a la izquierda).

Con el formulario se deben incluir dos fotos de acuerdo con las especificaciones dadas por el gobierno, el pasaporte original con el que la persona obtuvo la residencia permanente y el pasaporte válido. Hay que pagar $50.00.  Además, se debe demostrar, como en el caso de la tarjeta de residencia permanente, que la persona ha cumplido con los tiempos reglamentarios para mantener la residencia permanente (730 días de presencia física en Canadá en los cinco años antes de hacer el trámite.)

Para probar que sí cumplen con los tiempos, se deben presentar como mínimo dos documentos que demuestren el estatus de residente permanente en Canadá e información de los últimos cinco años antes de hacer la solicitud, tales como: cartas de trabajo especificando el tiempo que la persona ha estado trabajando para la compañía, estados financieros, las declaraciones de impuestos recibidas del departamento del tesoro, prueba de que ha recibido beneficios del gobierno canadiense, si es el caso, contratos de renta o prueba de propiedades, pagos de impuestos, membresía de clubes y organizaciones, y cualquier otro documento que establezca que la persona ha vivido en Canadá por lo menos dos años en los últimos cinco.

Los tiempos de procesamiento varían dependiendo del país donde vaya la persona, pero si se quieren asegurar de no quedar estancados sin poder regresar a Canadá, deben garantizar llevar cuantos más documentos puedan para demostrar que cumple con los requisitos de residente permanente.

Están deteniendo residentes en los puertos de entrada de Canadá ¿Por qué?

Están deteniendo residentes en los puertos de entrada de Canadá ¿Por qué?

La residencia no es “permanente” si incumple con el tiempo que pasa fuera de Canadá. Infórmate aquí

Recientemente se ha dado a conocer información sobre problemas que han tenido algunosresidentes permanentes canadienses, quienes al llegar a los puertos de entrada del país no se los recibe con los brazos abiertos a Canadá, sino que más bien les inician el proceso para quitarles laresidencia permanente.

Lo que está pasando es que la residencia permanente, a pesar de que el nombre sugiere que ésta es para siempre, la realidad es que no es verdaderamente permanente, dado que para poder mantener su estatus las personas deben cumplir con los requisitos legales que esta tiene.

Estos requisitos son responsabilidades como residente permanente, e incluye que la persona debe residir físicamente en Canadá 730 días en un periodo de cinco años, tiempo que se cuenta para atrás desde el momento preciso en que está regresando a Canadá. Se tiene que demostrar que se ha vivido en Canadá durante esos 730 días, es decir dos años de cinco.

Obviamente hay excepciones a esta regla.

  • Si la persona se encuentra fuera de Canadá acompañando a un ciudadano canadiense quien es su esposo, compañero en unión libre, su padre o su madre si son hijos dependientes,
  • Si un residente permanente se encuentra fuera de Canadá porque está empleado a tiempo completo en una compañía canadiense, en el servicio público de Canadá o por una provincia.
  • La excepción también aplica para los  esposos e hijos dependientes de los residentes permanentes que están fuera del país acompañando a su padre o madre que está trabajando para una compañía canadiense.

Esas son las únicas excepciones que existen para el requisito de que se tiene que estar físicamente enCanadá durante dos años en un periodo de cinco años.

Lo que sucede es que, en muchas situaciones, y esto lo vemos repetidamente, algunas personas deciden que ya no quieren permanecer en Canadá, que quieren regresar a su país de origen porque han conseguido un trabajo, porque quieren reunirse con su familia, porque se encuentran solos en este país, etc., y se van de Canadá decididos a abandonar la residencia permanente.

Sin embargo, después que pasa el tiempo y se encuentran con situaciones en las que no se pueden acostumbrar a la vida en su país de origen, o pierden el trabajo, o la situación económica o cívica política en dicho país no es la que ellos esperaban, quieren regresar a Canadá.

Pero al querer regresar, aun si su tarjeta de residente permanente todavía está vigente, cuando llegan al puerto de entrada en Canadá el agente de los servicios fronterizos puede hacerle un cuestionamiento en relación a cuánto tiempo hace que salió de Canadá y por cuanto ha vivido fuera del país.

Aquí hay dos posibilidades:

  1. La persona llega al puerto de entrada, muestra su tarjeta de residente permanente y el oficial de servicios de frontera le puede decir que pase sin chequear absolutamente nada, y la persona entra sin ser identificada de que estuvo fuera del país por más del tiempo permitido. En este escenario sencillamente entra nuevamente al país como residente permanente.
  2. Pero la segunda posibilidad es que el oficial de servicios fronterizos le pregunte a la persona por cuánto tiempo ha estado en el país del cual proviene y empiece a indagar datos que lo lleven a la sospecha de que la persona no ha cumplido con los requisitos necesarios para mantener la residencia permanente, y la mande a una inspección secundaria con un oficial de inmigración, la cual va a ser una investigación  mucho más profunda.

En esta inspección secundaria, en el momento en que el oficial de inmigración determine que la persona se quedó fuera de Canadá más de los tres años permitidos por ley, y que no entra en ninguna de las excepciones que expliqué anteriormente, el oficial de inmigración tendrá que escribir un reporte alegando que esta persona ya perdió su residencia permanente.

Como se trata de un residente permanente lo tendrá que dejar entrar al país, pero va a escribir el reporte y la persona tendrá en ese momento el derecho de iniciar una apelación ante la Corte de Apelaciones de Inmigración.

Tenga cuidado. El tener la tarjeta de residencia vigente no garantiza que no será cuestionado al entrar a Canadá

Hay situaciones en que las personas salieron de Canadá realmente con la intención de quedarse un periodo corto en su país de origen ya sea por vacaciones, para pasar el invierno canadiense en un país de clima más cálido y después regresarse, etc., pero por razones que van en contra de su voluntad terminaron quedándose fuera de Canadá más de los tres años límite.

Las razones pueden ser un accidente que los limita en la movilidad, que terminan en un hospital, o que un familiar se enferma y ellos tienen que cuidarlo. En esos casos la persona puede regresar a Canadá si tiene la tarjeta de residente válida, y en el punto de entrada puede explicar al oficial los motivos por los cuales no pudo regresar a Canadá antes de los tres años.

Obviamente no es solamente cuestión de llegar y hablar, sino que debe traer pruebas para presentarlas en el puerto de entrada. Por ejemplo, si tuvo un accidente y estuvo en un hospital, deberá presentar pruebas de que efectivamente estuvo en el hospital y por cuanto tiempo, reportes de la policía, etc., a fin de poder justificar y probar que efectivamente su ausencia de Canadá fue por razones contra su voluntad.

Hay también un tipo de situaciones que son muy comunes, y es la de jóvenes que vienen a Canadá cuando son menores de edad con uno de sus padres, luego estos se separan o divorcian y uno de ellos decide que no quiere permanecer en Canadá y se regresa a su país de origen llevándose al niño. Luego, a pesar de que el niño, que es residente permanente, quiere regresar a Canadá, el padre que lo tiene no le da permiso para regresar.

Ese niño obviamente no pude viajar porque no tiene mayoría de edad y tampoco tiene el permiso de su padre o madre para viajar. En ese caso se puede argumentar que este joven fue mantenido fuera de Canadá contra su voluntad y que tan pronto como obtuvo la mayoría de edad hizo los arreglos necesarios y regresó a Canadá. Hemos visto muchos casos de este tipo donde se les permite entrar sin problemas a Canadá con la residencia permanente.

El tener la tarjeta de residencia vigente no garantiza que no será cuestionado al entrar. Los oficiales en el puerto de entrada tienen la autoridad y el deber de asegurarse que cualquier persona que desea ingresar a Canada tiene el derecho legal de hacerlo.

Vilma Filici