Hasta el momento, Canadá no tiene ningún programa especial para los nicaragüenses

Hasta el momento, Canadá no tiene ningún programa especial para los nicaragüenses

Nicaragua se encuentra actualmente en medio de una grave crisis política y social. Desde abril de este año, al menos 23,000 personas han huido a la cercana Costa Rica buscando asilo. Canadá ha condenado abiertamente lo que considera una crisis de derechos humanos en Nicaragua, pero, desafortunadamente no tiene ningún programa para que los nicaragüenses vengan al país.

Recientemente he recibido muchas llamadas y correos electrónicos de personas que preguntaban si hay algún programa especial en Canadá para los nicaragüenses. La pregunta está relacionada con la violencia actual en Nicaragua y también con los nicaragüenses que se encuentran en los EE. UU. amparados en el TPS, y a quienes la administración de Donald Trump se los ha revocado.

La respuesta corta es no. Desafortunadamente Canadá actualmente no tiene ningún programa especial para los nicaragüenses.

No obstante, las personas que huyen de Nicaragua pueden venir a Canadá y hacer una solicitud de refugio como cualquier otra persona que huye y necesita asilo. Pero si la urgencia no es grande, Canadá tiene varios programas a través de los cuales pueden solicitar la residencia en este país y vale la pena explorar esas avenidas.

En abril del 2018, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció reformas a la seguridad social que aumentarían los costos para los jubilados y los trabajadores. En respuesta, el 16 de abril de 2018, muchos ciudadanos nicaragüenses iniciaron un movimiento de protesta nacional que pedía la renuncia del presidente.

Llegó la policía a detener las protestas, lo que resultó en que más personas se unieran al movimiento y tomaran las calles. Las organizaciones de derechos humanos han denunciado que casi 300 opositores al gobierno han sido asesinados. También alegan que varios miles de ciudadanos nicaragüenses han sido heridos, golpeados y más de 2.000 han sido secuestrados, detenidos arbitrariamente o encarcelados ilegalmente.

Antes de la situación actual en Nicaragua, el país tenía la tasa de homicidios más baja de Centroamérica.

El presidente Ortega ha denunciado que las acciones de protesta forman parte de un intento de golpe de estado apoyado por sectores de extrema derecha y el gobierno de los Estados Unidos, quienes impulsan una campaña de desinformación a nivel internacional. Señala también que el número de muertes reportadas en los medios es mucho menor y que estos provienen de ambos lados del espectro político.

La conexión de Canadá con Nicaragua y con el presidente Ortega se remonta a 1979, cuando Canadá brindó algún apoyo diplomático a la Revolución Sandinista y a su presidente Daniel Ortega.

El 17 de mayo de 2018, en respuesta a la crisis actual en Nicaragua, la Ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, hizo una declaración sobre la preocupación de Canadá por los disturbios en Nicaragua y dio la bienvenida al diálogo nacional sobre la situación, que comenzó el 16 de mayo de 2018.

La ministra Freeland expresó la esperanza de Canadá de que se llegue a una solución pacífica a través del diálogo. Debido al continuo conflicto, Canadá emitió otra declaración el 22 de junio del 2018 y copatrocinó una resolución de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que se reunió de emergencia para evaluar la situación en el país centroamericano.

En su declaración, la ministra Freeland dijo que el gobierno de Canadá está preocupado por la crisis en Nicaragua y condena los asesinatos de manifestantes desarmados por parte de las fuerzas de seguridad del estado y los grupos paramilitares. Afirmó que la ausencia de justicia y la rendición de cuentas por sus crímenes es inaceptable y que los perpetradores deben rendir cuentas por sus acciones. La ministra Freeland instó al gobierno de Nicaragua a proteger el derecho de sus ciudadanos a la protesta pacífica y
respetar los derechos humanos y democráticos.

La ministra Freeland también declaró el apoyo total de Canadá a una investigación sobre la reciente violencia en Nicaragua, la cual debe ser llevada a cabo por un grupo independiente de expertos, a ser acordada por el gobierno nicaragüense, la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Comisión Interamericana sobre Derechos Humanos [CIDH]. El objetivo de la investigación será investigar las violaciones de los derechos humanos en Nicaragua.

El 31 de julio, la ACNUR, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, hizo una declaración llamando a solidaridad internacional y apoyo para Costa Rica y otros países que reciben refugiados y solicitantes de asilo nicaragüenses. La ACNUR documentó que miles de nicaragüenses se han visto obligados a huir debido a la reciente violencia y la grave situación de los derechos humanos en Nicaragua. El número de solicitantes de asilo desde Nicaragua ha aumentado desde junio de 2018. Sin duda, Canadá recibirá una parte de estos solicitantes, pero hasta la fecha no tenemos un programa especial sólo para nicaragüenses.

Para empeorar la crisis del pueblo nicaragüense, el 6 de noviembre de 2017 el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció una decisión de su administración de poner fin al estatus de protección Temporal (TPS) para los ciudadanos de Nicaragua que residen en los Estados Unidos. Muchos de ellos han vivido ahí durante más de dos décadas. Este anuncio afectó directamente a unas 2.500 personas.La administración Trump dio 12 meses a los nicaragüenses amparados en el TPS para abandonar voluntariamente el país o enfrentar la deportación. La fecha límite es el 5 de enero de 2019. Muchas personas se preguntan por qué aquellos que tienen orden de abandonar Estados Unidos o aquellos que huyen de la violencia no pueden simplemente ingresar a Canadá y presentar una solicitud de refugio.

La respuesta es que, para ser elegible para ser aceptado en Canadá como refugiado, una persona debe estar en Canadá o entrando a Canadá cumplir con los criterios del Convenio de las Naciones Unidas sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951: debe tener un temor fundado de persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, membresía en un grupo social particular u opinión política.

El Reglamento de Inmigración y Protección de Refugiados permite que las personas fuera de su país que se hayan visto personalmente afectadas por una guerra civil, un conflicto armado o una violación masiva de los derechos humanos, sean elegibles para el reasentamiento de refugiados en Canadá.

Las regulaciones establecen que la persona debe estar fuera de su país, sin opciones en otro país que no sea Canadá para poder calificar. La persona también debe demostrar el potencial para establecerse en Canadá y debe cumplir con los requisitos de admisibilidad con exámenes médicos y de seguridad.

Canadá también cuenta con oficiales de visa de Refugio Ciudadanía e Inmigración de Canadá (RCIC) destacados en el extranjero que determinan si una persona es elegible para el reasentamiento y la admisibilidad a Canadá. Algunos de los refugiados son remitidos directamente a la RCIC por grupos designados, como el ACNUR, y algunos son remitidos por patrocinadores privados. Los casos se consideran de manera individual, pero en algunos casos donde hay un movimiento masivo de refugiados debido a conflictos, el ACNUR declara a un grupo como refugiados “prima facie”;.

Los refugiados “prima facie” son reconocidos por el Estado o el ACNUR como refugiados en circunstancias aparentes y objetivas en el país de origen o en la residencia habitual anterior. Pero, aunque el ACNUR ha hecho llamados a la comunidad internacional para ayudar a los solicitantes de asilo de Nicaragua, no los han declarado refugiados “prima facie”.

Actualmente, Canadá no cuenta con un programa especial para nicaragüenses que huyen de Nicaragua o Estados Unidos. Canadá condena la situación en Nicaragua y exige una investigación y un cese de las violaciones a los derechos humanos. Aunque no haya un programa especial para los nicaragüenses, si la persona califica bajo alguno de los programas existentes tiene chance de obtener su residencia.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727
E-mail: [email protected]

Hay que ser solidarios con los refugiados que están llegando al país

Hay que ser solidarios con los refugiados que están llegando al país

Recientemente, en un fin de semana soleado y caluroso, estaba caminando con mi hermana en uno de los hermosos parques frente al lago de Toronto. Ella vio a un hombre que conocía descansando en una banca del parque, protegiéndose del sol con un viejo paraguas. Mi hermana lo llamó por su nombre y fue a saludarlo y conversar con él.

El hombre sentado en la banca del parque no tiene hogar y es una de las muchas personas sin hogar que viven en Toronto. Este hombre ha vivido en las calles de Toronto durante más de 25 años, ese es el tiempo que tiene mi hermana de conocerlo. Lo conoció en las calles hace unos 25 años y desarrollaron una buena relación. Cada vez que se encuentran, conversan como viejos amigos y se ponen al día.

El amigo de mi hermana está muy interesado en la política canadiense y es un conocedor de la política de la ciudad. Le gusta leer los periódicos y escuchar las noticias en la radio siempre que puede. Él no tiene hogar por decisión propia, y decidió también no ser parte de los usuarios de los refugios. Él disfruta ser libre, según explica.

Ese día, le comentó a mi hermana una reciente entrevista de radio que escuchó con nuestro alcalde John Tory, quien estaba hablando sobre el aumento de solicitantes de refugiados que entran a Canadá y que ocupan nuestro sistema de refugios en Toronto. El Alcalde Tory dijo que él personalmente había ayudado a patrocinar a una familia siria hace años y que era necesario continuar apoyando a los refugiados que llegan a Canadá.

El amigo de mi hermana comenzó a hablar sobre los refugiados que ocupan los espacios de los refugios en Toronto. Y dado que mi hermana trabaja con solicitantes de asilo, se puso nerviosa sobre a dónde conduciría la conversación y qué le iba a decir su amigo sobre el asunto. Para su sorpresa, su amigo, un canadiense sin hogar, estaba a favor de ayudar a los solicitantes de refugio, incluso si eso significaba que usaran nuestro ya saturado sistema de refugios. Dijo que, como seres humanos, es nuestro deber ayudarnos unos a otros donde y cuando podamos. Su único pesar en el asunto era que él personalmente no podía contribuir con recursos para ayudar a los refugiados que ingresan a Canadá.

Los solicitantes de refugio en Toronto actualmente representan el 40% de las personas que usan nuestros refugios de la ciudad. A fines del 2016, un promedio de 459 solicitantes de refugio usaba el sistema de “Shelters” de Toronto en una noche. Las últimas cifras indican que hay 3,200 solicitantes de refugio en “Shelters” por noche, y se espera que el aumento le cueste a Toronto $64.5 millones extra para finales del 2018.

Actualmente, Toronto cuenta con 6,600 refugios de emergencia y de transición en 63 ubicaciones. Esto incluye moteles usados ​​principalmente por familias. 53 de los 63 refugios en Toronto son supervisados ​​por agencias comunitarias; los 10 restantes son operados directamente por la ciudad de Toronto.

A partir de marzo del 2018, la demanda de camas en los refugios ha aumentado en un 34%. Como resultado del aumento, la Ciudad agregó 807 camas (648 en programas hoteleros y 159 en refugios). La Ciudad se ha comprometido a abrir 1,000 nuevas camas para el 2020. En estos momentos hay aproximadamente 800 solicitantes de refugio en espacios temporarios que son dormitorios de colegios que deben ser evacuados en agosto para los estudiantes que regresaran a clases.

El alcalde Tory dice que Toronto necesita ayuda urgente del gobierno federal y del gobierno provincial para hacer frente al aumento de los solicitantes de refugio. Junto con varios concejales y el jefe del sistema de refugios de Toronto, el alcalde Tory convocó a una reunión pidiendo una mejor coordinación entre los gobiernos para colocar nuevos refugiados en “ubicaciones regionales” fuera del sistema de refugios de Toronto. También pidió nuevo personal, nuevos fondos y reembolsos.

Los comentarios del alcalde Tory se produjeron pocos días después de que las autoridades de Quebec dijeran que ya no llevarían a los solicitantes de refugio al sistema de refugios de Montreal. Están al 85% de su capacidad. Como resultado, muchos de los solicitantes de refugio que ingresan a Canadá a través de Quebec se dirigirán a Ontario y Toronto. Según la Junta de Inmigración y Refugiados de Canadá, la mayoría de las personas que ingresaron a Canadá para solicitar el estatuto de refugiado en el primer trimestre de 2018 provienen de Nigeria, seguidas por India, Rumania, Colombia y Haití. Se estima que veremos 400 solicitantes de refugio por día.

El alcalde John Tory hizo hincapié en que él quiere que los refugiados tengan éxito para ellos mismos y para Canadá como en las generaciones pasadas, pero que existe la necesidad de que el gobierno federal y provincial actúen y ayuden. Hizo hincapié en que la respuesta es no darle la espalda a las personas que necesitan nuestra ayuda, sino encontrar apoyo y soluciones.

A diferencia de la solicitud del Alcalde Tory de más apoyo en Toronto, recientemente un grupo de activistas antiinmigración se manifestaron en un desfile familiar en Halifax. El grupo nacionalista de extrema derecha gritó sobre la necesidad de proteger la identidad, la cultura y el patrimonio de Canadá, e hizo hincapié en que Canadá no es un país de inmigrantes sino un país de colonos y pioneros.

Hay dos problemas claves con esta declaración. En primer lugar, la cultura canadiense se formó originalmente de las culturas británica, francesa e indígena y, con el tiempo, ha sido influenciada por las culturas de las poblaciones inmigrantes. En segundo lugar, los colonos y pioneros que llegaron a Canadá fueron en realidad inmigrantes de Gran Bretaña y Francia.

Hace poco tuve una conversación con una bella mujer inmigrante que conozco. Tristemente, una conversación que tengo demasiado a menudo. A pesar de que ella es latinoamericana e inmigrante, me recordó a los manifestantes antiinmigración en Halifax. Ella quería saber por qué estamos “dejando entrar a todos estos refugiados para que roben nuestros trabajos y albergues, cuando podrían ser delincuentes”. Después de explicarle el proceso de selección que cada solicitante de refugio realiza para eliminar los riesgos de seguridad y de salud, le pregunté sobre su propia historia familiar a Canadá. Como era de esperar, su familia también había huido de su país de nacionalidad en busca de la seguridad de Canadá y de una vida mejor.

A pesar de la crisis que esta situación significa para la ciudad, el alcalde aun dice que Toronto le da la bienvenida a los refugiados, “pero necesitamos el apoyo apropiado y liderazgo de Ontario y de Canadá”

Las palabras son muy poderosas, no importa si provienen de un político o de una persona sin hogar. En ambos casos estos hombres muestran lo que significa ser solidarios con los más necesitados.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727
E-mail: [email protected]

“La manera en que tratamos a los más vulnerables define quienes somos”

“La manera en que tratamos a los más vulnerables define quienes somos”

Esta mañana me despertó el llanto de mi nieto de 23 meses. No lloraba por ninguna razón seria, sino simplemente por un capricho típico de su edad. De todos modos me sentí terriblemente frustrada e impotente al no poder calmarlo. Así es como me sentí ante el dolor de tantos niños que están llorando y sufriendo por ser separados de sus padres  al entrar a Estados Unidos para pedir refugio.

El gobierno de Trump está poniendo cargos criminales a las personas que llegan a sus puertos de entrada a pedir refugio. Con estos cargos estas personas son enviadas a las cárceles y como los niños no podían estar en éstas entonces los separaban de sus padres para enviarlos a centros del departamento de Salud y Servicios Humanos.

Lo que ha estado  sucediendo en Estados Unidos con la separación de niños de sus padres ha sido sancionado por las Naciones Unidas como un acto ilegal, que viola los derechos de los niños y las leyes internacionales. Las Naciones Unidas le han pedido  al gobierno parar inmediatamente dicha práctica. Por su lado la administración de Trump rechazó el pedido y acusó a las Naciones Unidas de ser hipócritas. La respuesta de los  Estados Unidos fue salirse del Comité de Derechos Humanos de la Naciones Unidas.

Por su parte Amnistía Internacional  dijo que lo que estaban haciendo era “tortura” y que Trump estaba usando a los niños como piezas de ajedrez o rehenes  en su lucha contra ciertos inmigrantes quienes según Trump están “infestando” los Estados Unidos.  (The Guardian)

Ante las críticas, no solo de los organismos de derechos humanos, sino también  de la oposición y de los Republicanos, incluyendo la ex primera dama de los Estados Unidos Laura Bush, la administración de Trump culpaba a las leyes creadas por el partido Demócrata y decían que ellos solo estaban siguiendo las leyes ya existentes. Muchas personas se han referido a la reforma migratoria creada durante el gobierno de Clinton como base de la separación de niños de sus padres al entrar a pedir refugio. Una lectura de la Reforma Migratoria de 1996 deja claro que tal ley no existe. De hecho la separación de padres y niños fue implementada por el gobierno republicano durante la administración de George Bush en situaciones donde los padres tuvieran cargos criminales.

En realidad quién fuera el responsable de esto es irrelevante. La política que se está implementado  es ilegal y va en contra de los principios del derecho internacional en lo que respecta a los refugiados. Un principio internacional es que ninguna persona que este cruzando una frontera para pedir refugio debe ser penalizada.  La administración de Trump está violando este principio, está criminalizando la entrada a su país a pedir refugio a pesar de que Estados Unidos es signatario al Convenio de Ginebra de Protección al Refugiado.  El Artículo 31 del Convenio dice: El Estado Signatario no debe penalizar la entrada o presencia ilegal de un refugiado quien llegó directamente de un territorio donde su vida o libertad fue amenazada.

Muchas personas han comentado que la reacción a lo que está sucediendo no está basada en el hecho de la separación de los niños de sus padres sino en el rechazo a Donald Trump, dicen que lo mismo sucedió durante el gobierno de Obama pero como Obama era más aceptado nadie se quejó de las deportaciones de familias y niños. Las dos situaciones no se pueden comparar.  No estoy de acuerdo con las deportaciones durante el gobierno de Obama tampoco, pero las circunstancias y los hechos eran totalmente distintos. Los niños que fueron deportados eran niños que llegaban a Los Estados Unidos solos, sin sus padres, escapando de la violencia de los países del norte de Centro América.

Lamentablemente muchos de ellos fueron deportados, pero en ningún momento fueron arrancados de los brazos de sus padres y puestos en jaulas en centros de detenciones. El hecho de darles comida y medicina, si la necesitan, no quita el daño psicológico que se les ha estado haciendo a estos niños. La Doctora Colleen Kraft, presidenta de la Academia Americana Pediátrica en un reportaje con CBS dijo que lo que se les está haciendo a estos niños es un tipo de abuso. Dijo además que las consecuencias del trauma que están viviendo tendrán efectos duraderos y que niños que padecen este tipo de abuso pueden tener trastornos del habla y el lenguaje y atrasos en su desarrollo.  La Dra. Kraft dijo que visito un centro en Texas, donde tienen niños pequeños e incluso bebes, y encontró una niñita de menos de dos años llorando inconsolablemente y llamando a su madre mientras deba puños al suelo.

Estos niños ya vienen de situaciones traumáticas. Ayer leí sobre una mujer con su hijo de 11 años quienes llegaron a la frontera en Estados Unidos a pedir refugio porque su esposo, y padre del niño, fue asesinado a golpes y ellos amenazados de muerte.  Si miramos las condiciones que se están viviendo en los países de donde provienen los refugiados entenderemos mejor las situaciones desesperantes de las que están huyendo estos refugiados.

El miércoles 20 de Junio, Día Internacional del Refugiado, a causa de la presión internacional y doméstica, Trump dio una orden ejecutiva de parar la separación de las familias, pero no el “cero tolerancia” lo cual significa que va a seguir criminalizando la entrada de refugiados y ahora va a mantener a las familias completas detenidas.

En el Día Internacional del Refugiado el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau dijo: “Hoy le pido a los canadienses y a las personas alrededor del mundo que apoyen a los refugiados, a las persona desplazadas y a todo aquel que es forzado a dejar su hogar. La manera en que tratamos a las personas más vulnerables define quienes somos como individuos, como país y como una comunidad global. Elijamos justicia en vez de miedo y compasión no división porque al final todos somos iguales.”

Estas palabras son sin dudas muy bonitas y alentadoras. La mayoría de nosotros nos sentimos impotentes ante el sufrimiento de los niños, quisiéramos poder calmarlos y hacerlos sentir seguros al lado de sus padres.  Para hacer esto posible podemos pedir a nuestro gobierno que interceda por estos niños. Pidámosle a Justin Trudeau que pida la inmediata cancelación de esta política de separación de familias. Llamemos o escribámosle a nuestro Ministro de Inmigración,  Ahmed Hussen @HonAhmedHussen y pidámosle  suspenda el tratado del tercer país seguro. En el momento en que se firmó este tratado los dos países tenían políticas similares con respecto a los refugiados y podíamos suponer que recibirían el mismo trato y protección en Estados Unidos que en Canadá. Pero desde que Trump asumió el poder hemos visto un ataque constante a los refugiados, ataque a la comunidad Musulmana, negaciones de refugio a mujeres abusadas y a personas  víctimas de persecución por pandillas y organizaciones criminales, y en este momento ataques directos a los refugiados que vienen del norte de Centro América y la horrible e inhumana practica de criminalizar a las personas más vulnerables que entran a nuestros países en búsqueda de protección.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727
E-mail: [email protected]

Cómo detener la oleada de refugiados que está entrando a Canadá

Cómo detener la oleada de refugiados que está entrando a Canadá

La controversia con los refugiados que continúan entrando desde Estados Unidos sigue dominando las noticias a nivel nacional. El Ministro de Inmigración ciudadanía y Refugio, Ahmed Hussen, visitó Nigeria recientemente con la intención de pedir cooperación al gobierno de ese país para frenar la llegada de personas que sacan una visa temporal a Estados Unidos y luego entran a Canadá a pedir refugio.

Por su parte, la diputada encargada del portafolio de Inmigración del Partido Conservador, Michelle Rempel, no está de acuerdo en que el gobierno esté enviando al ministro Hussen y otros funcionarios para disuadir a los ciudadanos de Nigeria de venir a Canadá a pedir refugio. Ella cree que el gobierno debería tratar de cerrar la laguna legal por medio de la cual llegan todas estas personas a pesar de que los Estados Unidos es considerado un tercer país seguro.

El gobierno canadiense ya está en tratativas para intentar hacer el cambio al tratado, pero todavía no se sabe mucho de estas negociaciones que se están realizando entre ambos gobiernos.

Lo que sí tenemos claro, es que el número de refugiados sigue aumentando y que a pesar de que se ha incrementado el presupuesto para procesar estos casos, en la medida que los números se sigan multiplicando los procesos se irán retrasando cada vez más.

La eliminación de esta laguna legal que le permite a las personas entrar de manera irregular a Canadá sería sin lugar a duda una solución a la problemática, pero llegar a un acuerdo con los Estados Unidos puede tomar tiempo y, mientras tanto, el número de personas pidiendo refugio sigue aumentando. Pero este problema realmente no se centra solamente en los nigerianos, quienes en su mayoría están
con visas de turistas en los Estados Unidos, sino que se extiende también a alrededor de 400 mil personas más que actualmente están bajo tratados de protección temporal (Temporary Protected Status, TPS) en los Estados Unidos, los cuales están a punto de quedar eliminados.

Según datos oficiales, las personas afectadas por la eliminación de los programas de protección temporal en los Estados Unidos son 60 mil haitianos, 57 mil hondureños, 2,500 nicaragüenses y 260 mil salvadoreños, quienes comenzarán a ser deportados a partir del próximo año si no logran regularizar su situación migratoria o si no regresan voluntariamente a sus países de origen.

Ante la inminencia de esta problemática, en la comunidad latina se ha formado una coalición encabezada por la Asociación Salvadoreña Canadiense (ASALCA), que ha presentado una propuesta al gobierno para intentar disminuir la posibilidad de que muchas de estas personas entren al país de manera irregular y en masa, como lo están haciendo actualmente los nigerianos y como ya lo hicieron los haitianos.

La propuesta básicamente pide que se flexibilicen algunos programas ya existentes en Canadá para permitir que las personas que quieran venir al país lo puedan hacer de forma legal. Como, por ejemplo, los jóvenes que se encuentra en los Estados Unidos viviendo bajo el programa Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA) y las personas que están bajo los distintos TPS, que quieran venir a estudiar a Canadá para después beneficiarse con la posibilidad de trabajar en este país y eventualmente obtener su residencia permanente bajo el programa Canadian Experience Class.

Porque este programa les permitiría venir a Canadá con un permiso de estudios, así como anualmente lo hacen miles de estudiantes de todo el mundo. Tenemos estudiantes que vienen de China, de India, de Hong Kong, México, Venezuela, etc., quienes estudian un par de años y luego trabajan y pueden solicitar la residencia permanente en el país.

Lo único que el gobierno canadiense tendría que hacer en este caso es que los oficiales en los consulados donde estas personas vayan a hacer sus trámites les otorguen el permiso de estudio, ya que hay una tendencia a negarles el permiso de estudio, de trabajo o de visitante (es decir los permisos temporales) a las personas que se encuentran en un país que no es el de ellos, de manera indocumentada o con algún tipo de permiso temporal, momentáneo.

La otra sugerencia que se la ha hecho al gobierno es que flexibilice los requisitos del programa de trabajadores calificados, porque hay muchas personas que tienen las ocupaciones que Canadá requiere, pero tal vez por la edad no llegan al puntaje necesario para poder obtener la residencia permanente.

Estamos hablando de que, por ejemplo, en el sistema Express Entry los solicitantes empiezan a perder puntos por la edad a los 29 años, entonces, se podría hacer una excepción y permitirles que empiecen a perder puntos hasta los 35 años, como sucede en el programa de Trabajadores Calificados.

En algunos casos también se podría bajar un poco el nivel de inglés, porque para poder venir como Trabajador Calificado se necesita tener un nivel de inglés avanzado, casi como un nativo, y al bajarlo por lo menos un punto, con seguridad, más personas podrían calificar.

Una tercera sugerencia que se le ha presentado al gobierno federal es crear un programa de Razones Humanitarias y de Compasión donde las personas puedan solicitar la residencia y se tome en cuenta el tiempo que han estado viviendo en los Estados Unidos, el trabajo que han realizado, los estudios que han hecho y el establecimiento económico, ya que sabemos que la mayoría de las personas que se
encuentran en los Estados Unidos bajo el DACA o los TPS están muy bien establecidas, muchos de ellos tienen sus negocios, otros sus profesiones, y han logrado establecerse. En ese sentido, si pueden demostrar que pueden venir a Canadá y establecerse de la misma manera que lo han hecho en los Estados Unidos, trayendo sus bienes, se les debería permitir hacer su trámite de residencia permanente desde los Estados Unidos.

Hay muchas personas que también tienen familiares aquí en Canadá que, si bien no los pueden patrocinar directamente, podrían firmar un patrocinio en buena fe comprometiéndose a ayudarlos en el establecimiento durante los primeros años.

En resumen, el gobierno canadiense debería flexibilizar algunos de los programas que ya tiene para permitir que muchas de estas personas lleguen al país de manera legal, y así no tengamos que lidiar con lo que estamos lidiando en estos momentos: miles de personas que están entrando a Canadá de manera irregular a través de puntos ciegos de la frontera con los Estados Unidos.

Porque si se implementan estos cambios propuestos, habría mucho más control de la frontera, sabríamos exactamente quién está llegando, y las personas vendrían directamente con su residencia permanente. Esto implicaría que no tendríamos el temor de que si pierden los casos de refugio eventualmente se queden en el país de manera indocumentada.

En conclusión, el gobierno canadiense tiene en sus manos una propuesta presentada por organizaciones de nuestra comunidad que, de implementar sus recomendaciones, evitaría al país muchísimos problemas de establecimiento, de seguridad y de ayuda económica.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727
E-mail: [email protected]

Riesgo de aumento de solicitudes de refugio de centroamericanos en Canadá

Riesgo de aumento de solicitudes de refugio de centroamericanos en Canadá

Para obtener la residencia en Canadá hay muchas más opciones que pedir refugio

Durante las últimas semanas se ha visto un flujo bastante grande de ciudadanos de origen haitiano que han estado cruzando la frontera canadiense desde los Estados Unidos, y según los reportes periodísticos, funcionarios del gobierno canadiense están preocupados ante un posible flujo similar de ciudadanos de El Salvador y Honduras, a quienes el próximo año se les vence el Permiso de Protección Temporal (Temporary Protected Status, TPS), que les ha estado otorgando desde hace aproximadamente 15 años el gobierno estadounidense.

En realidad, sí es una posibilidad de que esto suceda, porque no hay seguridad de que el gobierno del presidente Donald Trump les vaya a extender el TPS, y por tanto estas personas están preocupadas de que los regresen a sus países de origen. Porque lamentablemente, tanto en El Salvador como en Honduras hay problemas serios con las pandillas y por tanto el temor de la gente es real.
De llegar a darse este flujo se convertiría en un problema para Canadá en la medida en que el sistema de proceso de refugio no está preparado para recibir el número de refugiados que podrían llegar. A la fecha han llegado alrededor de 10 mil refugiados de Haití y el gobierno federal ha tenido que enviar personal especial para procesar estos casos.

El número de salvadoreños que se encuentra en los Estados Unidos bajo el TPS es de aproximadamente 260 mil, y de hondureños alrededor de 80 mil, por lo que, aunque sólo viniera un porcentaje pequeño de estas personas, siempre sería un número significativo que ahogaría aún más el sistema de procesamiento de refugiados aquí en Canadá.

Ahora bien, dependiendo de quién decida venir, podrían ser o no un beneficio para Canadá, principalmente si son personas jóvenes que hablen inglés y tengan profesiones. Sin embargo, el hecho de que estas personas crucen la frontera y puedan iniciar un caso de refugio no significa que van a ser aceptadas y sería mejor que antes de tomar esa decisión se contactaran con un especialista en inmigración canadiense para ver si hay algún otro programa bajo el cual podrían calificar.
En mi análisis, yo creería que por el tiempo que han estado viviendo en los Estados Unidos, lo más probable es que muy pocos de ellos van a ser aceptados como refugiados. Esto, porque aun que en su momento hayan sido perseguidos en su país de origen, después de haber estado 10 o 15 años en los Estados Unidos tendrán que probar que aún están en peligro en su país.
Pero si logran convencer al Consejo de Refugio de que su vida estaría en peligro si son enviados de regreso a El Salvador u Honduras, y cumplen con todos los requisitos, definitivamente pueden ser aceptados.

Para evitar toda esta problemática, el gobierno canadiense debería hacer con los centroamericanos lo que ya está haciendo actualmente con los haitianos, donde los consulados canadienses en los Estados Unidos están dando la información acerca del proceso para llegar a Canadá, así como también los pasos que tienen que seguir para definir si son aceptados o no como refugiados en Canadá.
Porque lo que las personas deben tener claro es que cruzar la frontera es sólo el primer paso. La semana pasada, el Primer Ministro de Canadá dio una conferencia de prensa en la que precisamente dijo que cruzar la frontera es sólo el primer paso, porque después tienen que probar que llenan los requisitos de la definición de lo que es un refugiado. Y ahí es donde va a estar el problema, porque probablemente muchísimas personas no van a poder probar que cumplen con los requisitos de la definición y pueden terminar con una orden de deportación.
He escuchado comentarios de personas que dicen que el Primer Ministro tiene la culpa de lo que está sucediendo porque en sus tuits dijo que Canadá recibiría con los brazos abiertos a las personas que necesitaran protección, pero realmente lo que dijo en ese momento y lo que esta diciendo ahora no es contradictorio, dado que está hablando de quienes en realidad tienen un temor bien fundado de regresar a sus países de origen.

En este sentido, el gobierno debería continuar explicando que el proceso no es tan sencillo, a fin de que los interesados no tomen decisiones con información errónea. Porque estoy convencida que muchas de estas personas que están en los Estados Unidos, que tienen sus negocios, sus trabajos, etc., no estarían interesados en dejar todo lo que tienen ahí si saben que el proceso de refugio en Canadá va a tardar seis, siete meses o un año, y al final van a terminar siendo deportados a El Salvador u Honduras.

El líder del Partido Conservador está diciendo que el gobierno debería poner oficiales de inmigración o de CBSA en las zonas donde la gente está cruzando la frontera, que es en Quebec y en Manitoba, porque una vez que se convierten en puertos de entrada las personas que pidan refugio pueden ser regresados a los Estados Unidos automáticamente debido al Tratado del Tercer País Seguro. Esto no tiene sentido porque, es sabido que cuando las personas se encuentran en situaciones desesperantes encontraran otras opciones, buscaran otros lugares para cruzar.

Otras personas están pidiendo que se elimine el Tratado del Tercer País Seguro y que se les permita pedir refugio en la frontera porque ponen sus vidas en peligro al tatar de cruzar por puntos ciegos. Esto sería una solución para proteger a las personas, pero de todos modos ellas deberán convencer al tribunal de refugio de que cumplen con los requisitos para ser aceptados como refugiados.

Así como explicarles los detalles del programa de refugio el gobierno canadiense debería también explicar que hay otras opciones para que esta gente pueda llegar a Canadá dado que hay muchos programas de inmigración que no tienen nada que ver con refugio que podrían utilizar. Por ejemplo, los programas para trabajadores calificados, para mano de obra especializada, los empresarios, estudiantes internacionales, etc.

De hecho, con frecuencia nos contactan desde los Estados Unidos porque quieren venir a Canadá a través de otros programas y no como refugiados, algo que definitivamente sería más adecuado particularmente para los ciudadanos de El salvador y Honduras, quienes durante todos estos años han estado viviendo y trabajando de forma legal en los Estados Unidos bajo el TPS.

Si tienen un buen nivel de inglés, estudios post secundarios, experiencia de trabajo y la edad apropiada y fueron admitidos legalmente a Estados Unidos por lo menos por un año, podrían calificar para alguno de los programas federales o alguno de los programas provinciales. Reitero, antes de tomar la decisión de llegar a Canadá de manera ilegal y pedir refugio, investiguen si califican en algún otro programa.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727

Muchas decisiones de miembros del Consejo de Protección al Refugiado son sesgadas políticamente

Muchas decisiones de miembros del Consejo de Protección al Refugiado son sesgadas políticamente

Varios funcionarios y políticos, incluyendo al Primer Ministro de Canadá Justin Trudeau, han comenzado una campaña en la que aconsejan a las personas que están entrando a Canadá de forma ilegal de que no lo hagan, puesto que el proceso que deberán pasar es el mismo por el que pasa toda persona que pide refugio en el país.

Están explicando que quienes lo hagan deben cumplir con todos los aspectos legales para ser aceptados como refugiados, es decir, que deben demostrar que cumplen con la definición de refugiado, que son creíbles, que no pueden tener protección de las autoridades de su país de origen, y que no hay ningún otro lugar dentro de su propio país donde podrían mudarse, establecerse y rehacer su vida.

Pero aun si la persona cumple con todos estos requisitos, tiene todavía que presentar su caso y convencer al miembro del Consejo de Protección al Refugiado (RPD) de que cumple con todos estos requisitos.

Y precisamente, una investigación realizada por la CBC sobre las decisiones tomadas por miembros del RPD, deja claro que cuando se trata de tomar una decisión sobre si alguien es o no refugiado, no hay un standard ya que éstas varían considerablemente. Cuando se observan, por ejemplo, decisiones tomadas en casos de refugio del mismo país por diferentes miembros de Consejo de Protección al Refugiado, se nota una discrepancia muy grande entre las decisiones.

Voy a tomar Venezuela como ejemplo. El promedio de aceptación de los casos de ese país es 74.5%. Pero la discrepancia entre miembros del Consejo en términos de aceptación es del 67%, porque hay miembros que tienen un promedio de aceptación del 100% y otros del 33%.

En términos generales, considerando todos los países, la variación entre decisiones positivas de los miembros está entre el 95.9% y el 23.8%.

El Consejo de Protección al Refugiado está compuesto por personas entrenadas y especializadas en las situaciones de abusos de derechos humanos que están sucediendo en los países con los cuales trabajan. En este sentido, tomando en cuenta que el RPD es un tribunal especializado, la aparente falta de un standard en las decisiones presenta un problema grave ya que el proceso pierde el sentido de justicia y se convierte en una lotería.

Así, si a una persona le toca un Miembro del Consejo que tiene un promedio de aceptación de 96%, lo más probable es que el solicitante de refugio sea aceptado, pero si le toca uno cuyo nivel de aceptación es del 23%, lo más probable es que su caso sea rechazado.

En conversaciones con un ex miembro del Consejo de Protección al Refugiado llegamos a la conclusión de que algunos de los miembros del Consejo no tienen la capacidad de ser objetivos cuando deben tomar las decisiones. Lamentablemente estos no se guían solamente por la evidencia presentada por el solicitante de refugio y por la evidencia presentada en términos de documentación personal y reportes de organismos de derechos humanos sobre la situación que se vive en el país al cual teme regresar. Así, estos miembros no logran dejar a un lado su ideología política y sus propias convicciones al momento de tomar decisiones que afectan la vida del solicitante.

Un miembro del Consejo de Protección al Refugiado debe ser lo suficientemente objetivo de aceptar a una persona que está siendo perseguida por un régimen de derecha a pesar de que el miembro sea conservador. Por lo menos eso es lo que se espera.

Idealmente, una persona que juega el papel de juez en un procedimiento debería guiarse por el testimonio del cliente, por la evidencia documentada que se presente y por la ley. Su propia ideología no debe jugar ningún papel en la decisión. Lamentablemente en muchos casos las decisiones tomadas son puramente subjetivas.

Muchas de estas decisiones se logran cambiar ante la División de Apelación del Refugiado o se logra obtener una decisión de la Corte Federal en la que se ordena una nueva audiencia por otro Miembro del Consejo de Refugiados, pero estos son procesos largos y costosos.

Recientemente, algunos clientes de mi oficina fueron víctimas de dicho procedimiento injusto por parte de miembros de Consejo de Protección al Refugiado. Eran solicitantes de Refugio del mismo país con casos relativamente similares, la variante más importante era el miembro del comité. En tres casos nos presentamos a la audiencia, entregamos la evidencia oral y los documentos y los miembros fueron muy amables y luego de terminar con sus preguntas inmediatamente dijeron que los casos estaban aceptados.

Pero en otros dos casos, las audiencias se convirtieron en un interrogatorio adverso, lo cual no debería ser en un caso de refugio ya que la audiencia está diseñada supuestamente para escuchar evidencia y no para atacar al solicitante. El tipo de preguntas no eran para obtener información sino para confundir y atacar. Incluso en una de las audiencias me vi forzada a llamarle la atención al miembro del Consejo para que desistiera de atacar e intimidar a mi cliente.

Las decisiones subjetivas ocasionan mucho estrés e inseguridad al solicitante, ya que al tiempo que están esperando solucionar sus problemas, están viendo que la situación en su país se está deteriorando y sufren el temor de posiblemente ser forzados a volver.

Muchos han dejado a su familia nuclear y hasta no solucionar su estatus en Canadá no podrán reunirse con ellos nuevamente. También generan un gasto excesivo ya que deben apelar estas decisiones ante la Corte de Apelaciones y/o la Corte Federal.
También ocasionan gastos al Refugee Protection Division, ya que un 33% de los casos rechazados que presentan una apelación son enviados nuevamente para una audiencia, y un número importante también son enviados de la Corte Federal para una nueva audiencia porque ha habido errores en la decisión o porque no se han seguido las reglas de justicia natural.

Aunque la División de Protección al Refugiado no es una corte formal, ni los miembros de esta división son jueces, ellos deben respetar el estado de derecho y no dejar que su ideología política influya en sus decisiones. No importa si un refugiado está siendo perseguido por la derecha o la izquierda, si la persona puede demostrar que tiene un temor bien fundado de persecución, el miembro debe poner de lado su ideología y brindarle el estatus de protección que está contemplado bajo las leyes.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727

Consecuencias de cruzar la frontera de Canadá ilegalmente

Consecuencias de cruzar la frontera de Canadá ilegalmente.

El proceso de refugio es sumamente estricto para quienes cruzan la frontera de forma ilegal

Durante una cena a la que fui invitada recientemente me tocó escuchar muchos comentarios sobre el tema de los refugiados que están llegando particularmente a la provincia de Quebec, y durante la conversación quedó bien claro que, a pesar de que las personas que estaban en la mesa eran todas inmigrantes, había mucho racismo en sus comentarios. También noté muchísimo desconocimiento sobre el proceso por el que tienen que pasar estas personas.

La mayoría de los comentarios que se escuchan, no solamente en este tipo de reuniones, sino que también que se leen en los medios de comunicación, en las redes sociales y en la calle, son que la culpa de todo esto la tiene el Primer Ministro Justin Trudeau, ya que está permitiendo que esta gente entre a Canadá y que puedan solicitar refugio.

Y muchos creen que con este grupo de personas que está entrando a pedir refugio pueden venir también criminales y terroristas, y que por lo tanto es un peligro para la seguridad de Canadá. Ahí es precisamente donde se demuestra que hay una falta de conocimiento de todo el proceso por el que tienen que pasar estas personas.

Tres hechos a considerar:

– Primeramente, no es Trudeau quien les está permitiendo venir. Probablemente ciertos comentarios que ha hecho el Primer Ministro están motivando a la gente a llegar a Canadá y solicitar refugio, pero lo que hay que recordar es que Canadá es signatario del Convenio de Ginebra para la protección de los refugiados. Así, tiene la responsabilidad de que cualquier persona que pise suelo canadiense y diga estar en peligro de regresar a su país de origen, dadas las obligaciones que tiene Canadá a nivel internacional, debe permitirle presentar su caso ante el Consejo de Refugio. Pero no es simplemente cruzar la frontera y ya se tiene la residencia permanente.
– En segundo lugar, está el Tratado del Tercer País Seguro, debido al cual, si la persona no tiene familia en Canadá, y si no viene de un país que no requiere visa para entrar a Canadá, pero requiere visa para los Estados Unidos, no puede pedir refugio en el puerto de entrada donde hay oficiales de inmigración. Por ese motivo, muchas organizaciones están pidiendo al gobierno que elimine el Tratado del Tercer País Seguro para que estas personas que están cruzando de forma ilegal la frontera no tengan que someterse a situaciones de peligro.
– En tercer lugar, hay otra sección de la ley canadiense que dice que cuando una persona entra a Canadá de manera ilegal para pedir refugio, no se le penaliza.

Eso es lo que está pasando y por eso mucha gente está viendo que la policía Montada, en vez de detener a los migrantes y meterlos presos, los está llevando a las oficinas de Inmigración para que inicien el proceso de refugio. Y reitero que no es porque el Primer Ministro les esté dando a estas personas beneficios especiales o que la policía Montada no esté haciendo su trabajo, es porque justamente es lo que se tiene que hacer de acuerdo con la ley.

Además, hay otra situación, que cuando se negoció el Tratado del Tercer País Seguro con los Estados Unidos, el gobierno canadiense intentó incluir una cláusula que estipulaba que si Canadá regresaba a estos migrantes hacia Estados Unidos éste los iba a aceptar nuevamente, pero Estados Unidos se negó rotundamente a permitirles la entrada después de haber venido a Canadá y pedir refugio.

¿Cómo se lleva a cabo el proceso?

Ahora bien, para quienes tienen temor de que están entrando criminales y personas no deseadas al país, es bueno que sepan que en el momento que alguien pide refugio en Canadá tiene que pasar por un proceso de admisibilidad, el cual sirve justamente para hacer un chequeo y ver quiénes son. Si la persona llega sin documentos, ésta es automáticamente detenida hasta que logre presentar documentos que la identifiquen. En todos los casos de personas que entren sin documentos de identidad, las autoridades van a chequear con los servicios de inteligencia para asegurarse que no son terroristas, que no son traficantes de drogas, que no tienen récord criminal, que no pertenecen al crimen organizado, etc.

Pero, además, tienen que pasar por otro proceso de elegibilidad, porque, por ejemplo, si han sido aceptados como refugiados en otro país, o si han pedido refugio anteriormente en Canadá y fueron rechazados, no se les va a dar elegibilidad, no se les permitirá presentar su caso y son sacados del país.

Entonces, solamente en el momento en que se corrobora que la persona tiene admisibilidad y elegibilidad, es que son referidos al Consejo de Refugio, que es el único cuerpo en Canadá que puede decidir quién es y quien no es un refugiado.

La persona que llega entonces tiene que demostrar que cumple con los requisitos de la definición de refugiado de convenio o de persona que necesita protección. De no hacerlo, tiene derecho a una apelación, y si la pierde, va a ser removido de Canadá.

También es importante saber que en el momento en que la persona llega y pide refugio y se decide que no es admisible y elegible, automáticamente se le da una orden de salida condicional, que significa que, si no es aceptada y no se va del país voluntariamente dentro de los 30 días después de haber sido rechazada, ésta se convierte en una orden de deportación y entra a trabajar la Agencia de Servicios Fronterizos para sacarla del país.

Un punto para considerar es que pareciera que las personas que están llegando vienen con la idea de que nuestro sistema migratorio es muy sencillo, que nuestras reglas son muy relajadas, y vienen con la esperanza de que se van a poder quedar para siempre en Canadá. Lamentablemente están equivocadas, y quienes les están dando esa información no les están haciendo ningún favor porque en realidad es un proceso bastante riguroso y complicado.

A menos que en algún momento el gobierno canadiense proporcione algún tipo de programa especial para poder procesar todos estos casos, lo más probable es que un gran número de estas personas que están entrando no van a lograr obtener la residencia permanente en Canadá y van a tener que salir del país.

En conclusión, los ciudadanos canadienses y los residentes permanentes pueden estar tranquilos de que no están entrando criminales ni terroristas al país, y que, si hubiera alguno en el grupo, va a ser descubierto en el proceso de chequeo de seguridad por el que van a pasar.
También, deben saber que todas estas personas no van a obtener automáticamente la residencia permanente. A muchos de ellos se les va a permitir pasar por el proceso de refugio y obtener la residencia, pero quienes no cumplan con los requisitos, definitivamente van a tener que salir del país.

Vilma C. Filici BA. B.Ed. RCIC
Regulated Canadian Immigration Consultant ICCRC Number R410727

Mitos y realidades de algunos procesos para Inmigrar a Canadá

La experta en inmigración Vilma Filici rompe ciertos mitos relacionados a los procesos migratorios canadienses

Hay ciertos procesos en inmigración que son muy sencillos pero que también pueden ser causa de mucha ansiedad y de muchos errores. Estos son: La Tarjeta de Residencia Permanente, el Estado Implícito y la Autorización para Regresar a Canadá. Voy a tocar cada uno de estos temas y explicar de qué manera funcionan.

Últimamente he recibido muchos comentarios sobre la supuesta invalidación de la residencia permanente en el momento en que la Tarjeta de Residencia Permanente se vence. Esta creencia es completamente errónea. Tenemos que partir de la base de que la tarjeta de residente permanente es un hecho relativamente nuevo, fue introducida con el Acta de Inmigración del 2002 y comenzó a implementarse en el 2004.

La Tarjeta de Residencia Permanente es un documento de viaje y nada más. Esta tarjeta se requiere cuando un residente sale de Canadá ya que para poder regresar debe presentarla a las aerolíneas a fin de que lo dejen abordar. Hay que pensar en la tarjeta como pensamos de nuestros pasaportes. Si la validez de un pasaporte expira, es sólo ese documento que expira, la persona dueña del documento continúa teniendo la misma ciudadanía.

Una persona con la tarjeta vencida puede de todos modos invitar a alguien a visitarlo y patrocinar a alguien. Al mostrar la tarjeta, aun si está vencida, se está comprobando el estatus de la persona, el cual de todos modos los oficiales pueden verificar entrando al sistema global computarizado.

Otro procedimiento que causa mucho estrés a las personas que se encuentran en Canadá procesando una extensión de su visa de turista, visitante o estudios, es el tiempo que se tarda Inmigración en enviar una respuesta después de que la persona remitió el pedido de extensión. Sabemos que si se envía el pedido en línea el cliente recibirá una respuesta entre 22 y 30 días, y si se manda la petición de extensión por correo regular, el trámite se puede demorar entre tres y cuatro meses. La preocupación surge cuando se mandó a pedir la extensión antes de que se venciera el documento y la respuesta no llega, y pasa la fecha de validez del documento que se tiene.

Siempre y cuando la persona haya preparado y solicitado la renovación del documento antes de la fecha de vencimiento del documento anterior, no debe preocuparse, ya que de acuerdo a la ley tiene “Implied Status” o Estado Implícito. Lo que esta sección de ley dice explícitamente es que: A un residente temporal que ha hecho una solicitud para extender el periodo que le fue autorizado para permanecer en el país y que no ha recibido una decisión cuando se le venció ese estatus, se le extiende el periodo hasta el día en que es hecha una decisión (en caso de rechazo) o hasta el final del nuevo periodo que se autorizó en caso de una decisión positiva.

También es importante recordar que la persona continúa teniendo el mismo status que tenía antes de enviar a pedir la extensión. Si la persona es un estudiante, puede seguir estudiando, si la persona es un trabajador temporal, puede seguir trabajando, y si es un visitante puede permanecer en el país como turista.

Hay que tener en cuenta que esto sólo es válido para las personas que han pedido su extensión antes de que venciera el documento. Esto quiere decir que si una persona se quedó sin estatus y pide que le reinstauren el mismo (restauration of status), no tendrá estatus legal hasta recibir su nuevo documento, y por lo tanto no podrá estudia ni trabajar.

Hay otras situaciones que son muy confusas y que han llevado a personas a gastar mucho dinero para venir a Canadá para luego verse forzadas a regresarse desde el aeropuerto, o terminar en centros de detención de inmigración, porque son inadmisibles a Canadá por haber tenido una orden de deportación en el pasado.

La pregunta que he escuchado a menudo es: “si ahora tengo pasaporte de un país que es exento del requisito de solicitar una visa de visitante, como los países de Europa, ¿al llegar al puerto de entrada puedo entrar sin problemas si alguna vez fui deportado con el pasaporte de mi país de nacimiento?

La respuesta es “no”.  La persona que fue deportada y tiene un pasaporte de un país que no requiere visa sigue siendo inadmisible a Canadá por haber sido deportada. El tener un pasaporte de un país que no requiere visa le permite abordar un avión o nave para llegar a Canadá, pero al llegar al puerto de entrada, sea un aeropuerto o la frontera terrestre, el oficial que lo examine en la entrada va a ver en las computadoras que la persona fue deportada de Canadá.

La ley dice que una persona que fue deportada no puede regresar nunca a menos que obtenga una autorización para regresar a Canadá. No importa de donde venga ni con que pasaporte venga. Si la persona se arriesga a llegar al puerto de entrada el oficial no tiene opción, no le puede permitir la entrada porque no cumple con el requisito legal.

El oficial tiene el poder de ordenar que la persona regrese, puede detenerla o puede involucrar a la policía montada y se le pueden hacer cargos criminales.

Para evitar todo este tipo de complicaciones, la mejor opción que tienen las personas interesadas en viajar a Canadá, o que ya están residiendo de forma temporal en el país, es asesorarse bien con profesionales debidamente acreditados. Deben consultar con un asesor o con un abogado de Inmigración que conozca las leyes migratorias canadienses para estar seguros que los procedimientos que están empleando o que desean utilizar son los adecuados, y que por lo tanto tendrán asegurado su ingreso y/o permanencia en este país.

Recuerde que una consulta a tiempo le puede ahorrar dinero, tiempo y muchos dolores de cabeza.

I am text block. Click edit button to change this text. Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.