Las nuevas leyes migratorias aún no han llegado a Canadá

Si bien el actual gobierno tiene intenciones de cambiar algunos de los programas de Inmigración, la Ley de Inmigración sigue intacta

En mi oficina, a diario recibimos personas, llamadas telefónicas y correos electrónicos en que nos plantean que con el cambio de gobierno ahora ya hay cosas que se pueden hacer en materia migratoria, porque la gente cree que con el cambio el gobierno también hubo un cambio radical en la Ley de Inmigración y Refugio de Canadá. Pero esto no es cierto.

Si bien el actual gobierno tiene intenciones de cambiar algunos de los programas de Inmigración, mejorar algunas de las categorías y otorgar más presupuesto para ciertas categorías a fin de agilizar algunos casos, la realidad es que el área migratoria aún no ha cambiado mucho. Ha cambiado la atmósfera en que vivimos con respecto a Inmigración, pero la Ley de Inmigración sigue intacta, el Acta de Inmigración sigue intacta, y los reglamentos de inmigración siguen intactos.

Sabemos que se han introducidos proyectos de ley para cambiar algunas áreas, pero estos todavía no han sido aprobados.

Las promesas que hizo el ahora Primer Ministro Justin Trudeau durante las elecciones fueron muchas, y las mismas fueron reiteradas cuando ganó las elecciones y dio las indicaciones sobre el trabajo que se debía de hacer al nuevo Ministro de Inmigración.

Sobre la base de esas promesas, sabemos que va a cambiar la edad de dependencia de los hijos, que supuestamente va a subir nuevamente, pero hasta el día de hoy seguimos trabajando con la misma edad de dependencia que un hijo debe tener para ser dependiente, que tiene que ser menor de 19 años. Estamos esperando los cambios, pero la realidad es que todavía no podemos procesar un caso de un joven que tenga 22 años de edad.

Otra de las promesas que hizo fue que iba a quitar la visa a los mexicanos, pero eso todavía no ha sucedido. Se habló también de darle un puntaje adicional bajo el sistema Express Entry a las personas que tengan hermanos en Canadá, pero eso todavía no se ha visto.

Los cambios que sí hemos visto son en realidad cambios que surgen a consecuencia de decisiones que fueron tomadas por la Corte Federal. Hay que recordar que el gobierno anterior había apelado algunas de estas decisiones, pero el nuevo gobierno eliminó esas apelaciones y procedió a implementar las medidas tal y como habían sido decididas por la Corte Federal.

Uno de estos cambios fue darle nuevamente los beneficios de salud a los refugiados, otro fue que los refugiados de los países que estaban incluidos en la lista de Países Designados, que no tenían derecho a apelar una decisión negativa del Consejo de Refugiados ante la División de Apelación de Refugio, ahora si pueden hacerla.

Por supuesto ha cambiado la actitud hacia los refugiados dado que el gobierno de Trudeau dejó bien claro que Canadá tiene una historia de ayuda a las personas desplazadas del mundo y que va a continuar aceptando refugiados y ayudando a quienes lo necesiten. Eso quedó bien claro en el momento en que se le cambió el nombre al ministerio y hoy se llama Ministerio de Inmigración, Refugio y Ciudadanía.

También se está viendo un cambio de actitud en el Consejo de Refugiados. Ahora hay nuevos miembros que fueron nombrados recientemente que parecen ser mucho más abiertos, mas humanos y que en realidad están con la idea de escuchar la historia del refugiado con una mente abierta, por lo cual se están viendo decisiones positivas en casos que en el pasado hubiésemos visto rechazos.

Otro cambio que se ha visto es que se están agilizando los patrocinios de padres y abuelos. Se están viendo casos de padres y abuelos que estaban tomando 5 años para poder obtener la primera aceptación del patrocinador, y ahora se están tardando un año y medio o dos años. Ese es un cambio muy significativo.

También sabemos que la reunificación familiar es mucho más importante para este gobierno. De hecho, fue una de las promesas que hicieron en época de campaña, que iban a acelerar los procesos, y de entrada vimos que el 1 de enero del 2016 automáticamente duplicaron el número de padres y abuelos que se podían procesar. Subieron de 5 a 10 mil.

Pero como dije al principio, en materia migratoria nos guiamos por el Acta de Inmigración y por los reglamentos, y cada categoría de inmigrantes y cada proceso de inmigración tiene que estar de acuerdo con los reglamentos. En ese sentido, en este momento todo sigue igual, lo que se está viviendo es nada más una atmósfera mucho más relajada y esperanzadora, pero aún estamos esperando los cambios prometidos. Y sabemos que esos cambios por sí solos no son suficientes.

Por ejemplo, la categoría de Express Entry es muy excluyente porque es prácticamente imposible que las personas que están fuera de Canadá alcancen el puntaje necesario para calificar, aun si son personas brillantes.

No olvidemos que ahora tienen que calificar doblemente: primero para el programa en sí por el cual quieren inmigrar, y luego para ser seleccionados por el sistema Express Entry. Eso es algo que tiene que cambiar, y tiene que haber más transparencia en términos de cuál va a ser el puntaje al cual la persona tiene que llegar para calificar.

Porque en este momento, cada dos semanas el Ministro de Inmigración da un puntaje para el sistema Express Entry y solamente las personas que tienen ese puntaje califican. Pero ni el cliente ni los profesionales, ni siquiera el personal de Inmigración, tienen la menor idea de cuál va a ser ese puntaje, por lo que nos encontramos en una situación en la que no podemos aconsejar con certeza hacer un proceso migratorio con la posibilidad de en realidad continuar hacia la residencia permanente. Eso tiene que cambiar.

Otra cosa que el Ministro de Inmigración ha estado repitiendo es que los estudiantes internacionales son la clase preferida para inmigrar, y que está preparando cambiar el programa por medio del cual puedan obtener la residencia permanente. Eso es positivo, pero creo que no debería quedarse nada más en mejorar las posibilidades para los estudiantes internacionales, sino que deberían mejorar también las posibilidades para las personas que se encuentra fuera del país y que podrían ser excelentes inmigrantes.

Sabemos también que el gobierno está haciendo investigaciones internas para efectuar cambios y que hay un comité parlamentario recopilando ideas a través  del país para efectuar cambios a casi todos los programas de inmigración, incluyendo cambios que beneficien a las personas que se encuentran en Canadá con permisos de trabajo para que puedan obtener la residencia permanente.  Este cambio es importante ya que debería abarcar a las personas que ya se encuentran en Canadá, que tienen años trabajando pero que no pueden solicitar la residencia permanente porque el nivel de inglés es muy alto para que puedan calificar, un nivel que dicho sea de paso es altísimo para las personas de mano de obra especializada.

Estas son personas que, como los estudiantes internacionales, ya están establecidos en Canadá, tienen familia, hijos, son dueños de casas, etc., y para ellos debería haber también una forma de obtener la residencia permanente.

El nuevo gobierno también ha prometido cambios a la Ley C-24, que es la Ley de Ciudadanía, la cual ya se presentó y se espera que los cambios se implementen a finales de julio. Pero mientras esto sucede, muchas personas todavía no califican para solicitar su ciudadanía.

En ambos casos, para procesos de inmigración y para procesos de ciudadanía se esperan cambios que facilitaran un resultado positivo. Debemos seguir esperando.

By: Vilma Filici

Deportación de Canadá por ser culpable de criminalidad

No se debe olvidar que un acto criminal puede conducir a la deportación. Aun peor: para un residente es una sentencia doble

 

La semana pasada, la Corte de Apelaciones de Ontario redujo la sentencia de un residente permanente por un día, con el objetivo de que este no perdiera la oportunidad de apelar la orden de deportación ante la Corte de Apelaciones de Inmigración luego de que se convirtió  en inadmisible a Canadá al haber sido encontrado culpable de asalto.

Hay que recordar que el ser encontrado culpable de criminalidad para un residente permanente es automáticamente una sentencia doble. Primero, la persona debe cumplir con la sentencia dada por la corte criminal, y segundo, debe tratar con Inmigración y con la Canadian Border Services Agency (CBSA).

El procedimiento usado por el Departamento de Inmigración en relación a los residentes permanentes que son encontrados culpables de criminalidad es comparable a lo que en muchos países se conoce como “limpieza social”, o tal y como lo dijo la Corte Suprema de los Estados Unidos en el caso Padilla v Kentucky en el 2010: “el equivalente de la expulsión o el exilio”.

Muy probablemente algunas personas pueden pensar que si el residente permanente cometió una ofensa criminal merece ser deportado, pero me adelanto en decirles que no se trata de personas que han cometido actos delictivos como un homicidio o  tráfico de drogas, sino que cualquier sentencia de criminalidad, por más pequeña que sea, puede resultar en una orden de deportación.

La razón por la cual se apeló la sentencia para esta persona es porque, de acuerdo a la Ley de Inmigración, si un residente permanente recibe una sentencia de seis meses o más pierde el derecho a la única oportunidad que tendría de permanecer en Canadá a pesar de ser culpable de una ofensa criminal.

La División de Apelaciones de Inmigración tiene jurisdicción de oír la apelación de una persona con criminalidad sólo si la sentencia recibida fue de menos de seis meses. Si la sentencia fue de seis meses o más, la persona sólo puede acceder a una revisión judicial ante la Corte Federal, y hay una gran diferencia entre el proceso ante La División de Apelación de Inmigración (DAI) y la Corte Federal.

La gran diferencia es que la DAI tiene el poder de ir más allá que la Corte Federal y analizar el caso por razones humanitarias. La DAI puede parar la deportación si llegan al fallo de que hay razones meritorias para hacerlo. A pesar de la criminalidad, que no se disputa, la DAI puede evaluar ciertos factores como la edad en la que llegó la persona a Canadá, la seriedad de la ofensa que llevó a la orden de deportación, las posibilidades que hay de que la persona se rehabilite o se haya rehabilitado, su establecimiento en Canadá y qué familia tiene en el país, cómo serán afectados los miembros de su familia si la persona es deportada, qué tipo de sufrimiento tendrá si es sacada del país, y cómo será afectada si es deportada al país de origen. Qué tipo de apoyo tendrá en el país de origen y qué posibilidades tiene de encontrar trabajo, así como también cuál es el record de abuso de derechos humanos en ese país, entre otros factores.

La rehabilitación y poder demostrar que la persona no cometerá otro delito en el futuro juegan un papel muy importante en la decisión, por lo que es de suma importancia que el cliente tome medidas para poder demostrar esto en el momento apropiado. Por ejemplo, si el problema fue causado por una adicción a las drogas, una buena idea es comenzar un programa para combatir esa adicción; si fue un problema causado por estar en estado de ebriedad, debe comenzar a asistir de inmediato a los alcohólicos anónimos, o a un programa de ayuda para manejar la ira, si este fuera el caso.

Para que la persona se convierta en inadmisible, la sentencia recibida tiene que ser una sentencia bajo un “Act of Parliament” (Ley Parlamentaria). Esto significa que ciertas ofensas bajo leyes provinciales no convierten a la persona en inadmisibles, así como tampoco lo hace una ofensa que se haya cometido siendo menor de edad.

También hay que recordar que no todos los dictámenes de la Corte convierten a la persona en inadmisible. Por ejemplo, a una persona a la que no se la encuentra culpable por razones de salud mental; se le da un “peace bond”; se le cancelan los procedimientos; se le da una exoneración o se le da un descargo ya sea absoluto o condicional, lo que significa que no queda con record criminal y por lo tanto no les afecta el estatus inmigratorio.

En este sentido, un residente permanente acusado de un delito debe asegurarse de que su abogado penal este también inmerso en leyes de inmigración para certificar de que en lo posible la sentencia que reciba no afecte su estatus migratorio. De hecho, si el abogado penal no tiene conocimientos sobre las consecuencias que un proceso criminal tiene para el estatus migratorio, el cliente debe garantizar de que este se comunique con un especialista en inmigración para que lo guie y se asegure de que en lo posible la sentencia dada no supere los seis meses menos un día.

En muchas instancias se le aconseja al cliente declararse culpable para facilitar y agilizar un proceso delictivo, sin prestar atención al estatus migratorio. El declararse culpable definitivamente pone en riesgo el  estatus migratorio del acusado. En casos en que la criminalidad no es grave, el juez y el fiscal deben ser alertados de la situación migratoria del acusado y de cómo el resultado del proceso penal lo afectara en otras áreas de la vida. Tanto el fiscal como los jueces están dispuestos a dictar sentencias que no resulten en una inminente deportación.

En el caso del residente permanente del que hablamos al principio, de no haber logrado que le restaran un día en su sentencia hubiese perdido la oportunidad de quedarse en Canadá. El señor llegó a Canada en 1989 y ha vivido aquí desde entonces, está casado con una ciudadana canadiense con quien tiene cuatro hijos también canadienses.

Al quitarle un día en la sentencia, la Corte de Apelaciones le dio la posibilidad de apelar la orden de deportación ante la División de Apelaciones de Inmigración y poder argumentar su establecimiento en Canadá, y, más que todo, de qué manera serian afectados su esposa y sus cuatro hijos si eventualmente fuera deportado del país.

Vilma Filici, B.A., B.Ed., RCIC
ICCRC R 410727

*Vilma Filici es Consultora de Inmigración Certificada.  Pueden dirigir sus preguntas a [email protected]